Cómo perdimos 6 millones de votos. ¡Que no te cuenten mentiras!

La tesis central de quienes se reunieron el domingo en un acto en Madrid es que Pedro Sánchez es el culpable de la crisis del PSOE y de la pérdida histórica de millones de votos. Sánchez, repiten, es un perdedor, vengativo, extremista, rojo y asambleario que busca la escisión y la entrega del PSOE a Podemos.

Pero para no dejarnos engañar conviene recordar con objetividad los datos electorales y no olvidar ni el contexto de crisis económica-financiera, los errores que cometimos desde el gobierno en su gestión, ni la posterior ausencia de una política creíble de oposición por parte del PSOE en el periodo 2012-2014. Veamos:

- En las elecciones generales de 2008, con Zapatero de Candidato y Secretario General, el PSOE ganó las elecciones con el 44% y 11,3 millones de votos.

- En las generales de 2011, con Rubalcaba de Candidato y Secretario General y tras la segunda legislatura de Zapatero, el PSOE retrocedió un 36%, sacando el 28,7% y perdiendo 4,3 millones de electores y 59 diputados. A destacar el hecho de que Podemos aún no existía.

- En las europeas de 2014, con Rubalcaba de Secretario General y Elena Valenciano como cabeza de lista, el PSOE bajó su porcentaje de votos al 23%.

- En las municipales y autonómicas de mayo 2015, con Pedro Sánchez en Ferraz, se logró disfrazar los resultados mediante pactos y acuerdos diversos con Podemos y otras fuerzas de la izquierda, accediendo así a alcaldías y presidencias autonómicas en toda España para evitar más gobiernos en manos de la derecha. Por cierto, los que ahora tanto se escandalizan no tuvieron ningún reparo en llegar a acuerdos con Podemos y sus aliados.

- En las generales de diciembre de 2015, con Sánchez de Candidato y Secretario General, se perdió un punto sobre las Europeas y 6,7 sobre las anteriores generales, obteniendo un 22,01% de los votos. En estas concurrió Podemos que supuso una gran competencia.

- Y en las generales de junio de 2016, de nuevo con Sánchez, el PSOE mejoró en seis décimas el porcentaje obtenido seis meses antes, con un 22,66% y evitó el sorpasso que durante meses se habían fijado como prioridad Podemos e IU. La nueva coalición perdió más de un millón de votos.

Sería de gran interés valorar cómo incidió la defensa de una gran coalición en la desafección y en el desánimo del voto socialista, ya con Pedro Sánchez al frente del PSOE. En aquella dañina campaña de la derecha política, económica y mediática participaron, también, algunos destacados líderes del PSOE.

También habría que evaluar el perjuicio ocasionado a la credibilidad del Partido Socialista como consecuencia de las declaraciones desleales hacia Pedro Sánchez y el Comité Federal, realizadas por dirigentes territoriales socialistas en favor de la abstención y en contra de cualquier intento de formar un gobierno alternativo a Rajoy. Lo hicieron la misma noche del 20 de diciembre de 2015, el dia de las elecciones generales.

Basta ir a la hemeroteca para constatar qué dirigentes del PSOE defendían la abstención desde el primer momento para dejar gobernar a Rajoy. Lo hacían sin trasladar su posición a los Comités Federales hasta que se culmina, el pasado octubre, la conspiración con el derrocamiento de Sanchez y su posterior renuncia al acta de diputado, aconsejado por quienes más tarde le abandonaron. Un gesto de coherencia de Sánchez que adquirió un gran valor.

Ahora nos dice Susana Díaz, candidata a las Primarias, que había que dejar gobernar al PP de Rajoy por respeto a la democracia, olvidando el respeto debido al compromiso establecido con los electores socialistas y despreciando la democracia interna. El PP también se parapeta en la democracia -en el apoyo ciudadano a sus listas- para sacudirse su responsabilidad en la delincuencia organizada de la corrupción.

¡Pobre democracia secuestrada por los nostálgicos del bipartidismo para obviar el sufrimiento de millones de familias!. ¡Qué cosas hay que oír! En realidad, se impusieron las consabidas razones de Estado y las actitudes de sumisión al sistema de poder instalado en España. Y para acabar de justificar una abstención vergonzosa se pusieron en circulación insidias y supuestas negociaciones de Sánchez con fuerzas independentistas para echar a Rajoy a cualquier precio.

Sobre lo sucedido, las bases socialistas tenemos que reflexionar en unas Primarias que han de servir, en el marco del imprescindible debate de ideas y estrategias, para resituar al PSOE en su espacio natural que es la izquierda y ganar así la confianza de la mayoría social. Pero las Primarias han de garantizar la libertad de decisión a todos los hombres y mujeres del PSOE. Para esto último, nada mejor que perder el miedo y denunciar toda presión y amenaza que pudieran producirse en ese proceso.

¿Qué haría entonces nuestra Gestora?

Odón Elorza  /  Diputado Socialista por Gipuzkoa

29 de marzo de 2017 / Publicado en Diario16

Archivo

« Abril 2017 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
Copyright © 2014 - odonelorza.com - Todos los derechos reservados.