
Los políticos estamos al borde del abismo. En realidad llevamos ya algunos años pero no nos quisimos dar cuenta hasta que la situación se ha agravado demasiado, la luz roja se ha encendido y la calle, la sociedad española, se ha convertido en una olla a presión.
Se trata de evitar que explote, liberando presión, tomando medidas que inicien un nuevo camino hacia la calidad de la democracia.
Hablo de otra forma de hacer política para revitalizar la DEMOCRACIA, de dialogar con las personas, de apostar por una GOBERNANZA que diga la verdad y que se abra a la participación de la ciudadanía. No hablo de aplicar un maquillaje para superar la crisis de la política, ni de buscar estrategias partidistas.
La política se ha visto DESBORDADA por el poder insaciable de la economía al servicio del capitalismo más especulativo, por la corrupción que aflora en los ámbitos más insospechados, por los intereses partidistas de los Partidos, ... y hasta por la propia indignación ciudadana que busca otros "mediadores y sistemas" para combatir los actos de indignidad y buscar soluciones a los problemas de un mundo en crisis.
La REGENERACIÓN de la política y de los Partidos no puede esperar más. Tampoco la REFUNDACIÓN de nuestras instituciones en claves de mayor democracia, transparencia y honestidad. Estamos hablando de actuar para TRANSFORMAR, ya no basta con corregir o renovar.
¡Vamos a luchar por ello! Vamos a despertar un movimiento, también entre los políticos, en favor de la regeneración y la refundación. ¿Quienes se apuntan?