Slider

Cuando al diálogo le llaman vaselina.

No se puede negar la dificultad de conciliar las posiciones políticas tan diferentes que representan el PSOE y ERC para superar el conflicto político en Cataluña. Ni olvidar el papel que ha jugado ERC en el proceso secesionista unilateral. Sin embargo y dado que tanto Cs como el PP no están dispuestos a actuar con responsabilidad para desbloquear la investidura e impedir el protagonismo de los republicanos catalanes, evitando así unas terceras elecciones, no queda otra opción que abordar la negociación con ERC y hacerlo con dignidad y sentido de Estado.

Las presiones de la derecha política, económica y mediática van a intensificarse en esta Navidad y seguirán llamando a los “buenos socialistas” para que expresen su discrepancia con la línea del “traidor Pedro Sánchez” y provoquen una crisis interna. Quienes se prestan lo hacen con deslealtad al PSOE, a su Secretario General y a la inmensa mayoría de la militancia que ha expresado su apoyo a la estrategia de Pedro Sánchez. El debate interno debiera producirse en un próximo Comité Federal.

Si los acontecimientos decisivos de la semana que viene no provocan un vuelco del escenario, la negociación entre el PSOE y ERC tendría que seguir hasta acordar los términos del apoyo de ERC a una investidura que permita la formación de un gobierno de izquierdas y estable en España.

La contrapartida no es otra que apostar por la vía del diálogo para afrontar el conflicto político en Cataluña y avanzar en una negociación que defina un marco de relación y un calendario para alcanzar compromisos aún por determinar. No parece aventurado imaginar que lo anterior conduzca al refuerzo del autogobierno de Cataluña en España, al reconocimiento de su singularidad, a la garantía de estabilidad para la futura Generalitat y a una mejora de los derechos sociales de la ciudadanía en todo el país.

Claro que es una operación con riesgos, que requiere explicar su sentido y, cuando sea posible, hacer transparente el contenido del acuerdo final. Los socialistas tenemos que superar el vértigo que provoca hacer depender de ERC la investidura, respondiendo a los viejos problemas con nuevas soluciones, de modo coherente y sentido de responsabilidad de Estado.

Porque rechazar la vía del diálogo para buscar salidas y “aparcar” las reclamaciones de máximos de una parte de Cataluña - esto es, la autodeterminación y la independencia- supondría agravar la situación de confrontación y parálisis política, empeorando el clima de convivencia ciudadana y fomentando el crecimiento del odio y del nacionalismo español.

Necesitamos remansar el conflicto y encauzarlo desde el diálogo dentro de las potencialidades que ofrecen las leyes, un sistema autonómico asimétrico ya existente y la propia Constitución, aún sin reformarla. Una opción de reforma necesaria pero hoy imposible por el crispado escenario político.

 Debemos ganar tiempo y aparcar de común acuerdo, por lo menos durante ocho años, el fondo de un conflicto que no desaparecerá por arte de magia ni a base de judicializar la política. Un tiempo en el que pueden cambiar actitudes y emociones, un tiempo para encauzar el fondo del conflicto por vías legales de inclusión.

Quienes solo han empeorado el problema durante años, prefieren no correr riesgos y seguir despreciando el diálogo, alarmando a la opinión pública con anuncios catastrofistas - también por el acuerdo entre el PSOE y UP - y apostando por una gran coalición en España con exclusión de Pedro Sánchez. Pero una coalición del PSOE con el PP provocaría un clima de inestabilidad que impediría la gobernanza de un Estado plural y debilitaría la democracia y la cohesión social.

 

Odón Elorza / Diputado del PSE-PSOE por Gipuzkoa

San Sebastián 15 de diciembre de 2019.

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

Copyright © 2014 - 2018 - Odón Elorza. Todos los derechos reservados.