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La derecha prepara “su golpe” para el día después.

De momento, preparan el camino de la desestabilización del gobierno. Y lo hacen tratando de intoxicar a la opinión pública. Por eso, vienen aprovechando los debates del Congreso sobre el COVID-19, de un modo miserable, para realizar todo tipo de juego sucio: utilizando a las víctimas, mintiendo y aprovechando los bulos que lanzan previamente en los medios y redes sociales. Lo hacen sin valorar el alcance irresponsable y desleal de sus actos, en medio de la dramática crisis de emergencia sanitaria, social y económica que padecemos en España provocada por el coronavirus.

Las derechas son especialistas en embarrar la política, sobre todo cuando es más necesaria que nunca la unidad de acción entre los partidos y la máxima cooperación y coordinación entre las administraciones de cualquier color con el objetivo de lograr la eficacia y eficiencia de las acciones para frenar esta pandemia global. Están enturbiando el admirable patriotismo cívico de la población y el trabajo sacrificado de tantos profesionales de la Sanidad y la Seguridad públicas para combatir al enemigo común que es el virus.

Lo hicieron anteriormente, actuando de modo irresponsable, con motivo de episodios trágicos de gran impacto en nuestra historia reciente. En particular, tras los atentados del 11M o a lo largo del proceso final del terrorismo de ETA o con ocasión de la llegada de la crisis económico-financiera mundial en 2008 con Zapatero. Ahora lo hacen con esta pandemia.

Pero no todo vale. Menos aún los bulos orquestados en las redes sociales y las noticias manipuladas en medios de comunicación que siembran el odio al Gobierno. No van a parar de sacar informaciones tendenciosas o inventar encuestas como venimos observando cada día. Quieren convertir una situación dramática, que exige unidad y civismo, en una oportunidad para pasar factura y dinamitar el Gobierno de Coalición.

Olvidan los recortes en la Sanidad Pública por las políticas neoliberales de los gobiernos de la derecha durante los años que siguieron a la crisis de 2008. En estos años, aquellos recortes no habían sido paliados; ni en el dimensionamiento de las plantillas ni en las dotaciones necesarias de plazas de UCIs

Claro que han faltado de inicio equipos de protección para el personal sanitario y material diverso que hubieran ayudado a mejorar las condiciones de trabajo de quienes luchan en primera línea contra el virus. Es cierto, a los mismo problemas se han enfrentado todos los países europeos afectados. Por no hablar de Trump y USA.

Por ello se creará una Comisión en el Congreso que analizará lo ocurrido en el conjunto del Estado y pondrá sobre la mesa posibles errores que puedan haberse producido en la administración pública, en el Gobierno de España y en los de CCAA como Madrid o Cataluña, entre otras.

Pero ahora se trata de avanzar todos en la misma dirección, cómo viene reclamando Pedro Sánchez desde la declaración del estado de alarma. De ahí su empeño en abrir camino a grandes acuerdos con las fuerzas políticas democráticas para afrontar unidos el día después. Se trata de la reconstrucción de España pensando en el interés general, ayudando a la población más vulnerable, ofreciendo ayudas a los autónomos y a las empresas de los sectores más afectados por la recesión y presentando una posición común ante la Unión Europea. 

La reacción, ante la dimensión de una pandemia excepcional y no prevista con antelación, se produjo sin contar con experiencia ni los recursos necesarios y sin un protocolo experimentado de actuaciones ante una situación desconocida. Lo cierto es que los almacenes de los Hospitales en manos de las CCAA no contaban con reservas suficientes de mascarillas homologadas, guantes, trajes de protección para el personal sanitario y servicios de atención en primera línea; lo mismo que PCRs y test rápidos, geles, gafas, respiradores, ventiladores, etc.

Cada CCAA pudo haber hecho sus previsiones y sus compras anticipadas de material. No se hicieron. Luego nos hemos encontrado con un mercado internacional, en parte monopolizado por la producción de China, presionado por la demanda, descontrolado y especulativo. La deslocalización en la producción de materiales sanitarios de protección de carácter estratégico para afrontar estas situaciones,  se empieza a corregir con la producción acelerada desde industrias y empresas españolas.

Es evidente la competencia en Sanidad por parte de las CCAA. De ahí que el Gobierno del PP de la Comunidad de Madrid, con Esperanza Aguirre e Ignacio González, acordó todo un proceso de recortes presupuestarios y de privatización de parte de la Sanidad Pública en 2011, con el argumento de tener que ahorrar. Ahí está la hemeroteca.

Aquel disparate, frenado al final por los Tribunales en enero de 2014, a requerimiento de los profesionales de la Sanidad, los sindicatos, el PSOE y otras fuerzas progresistas, provocó la gran movilización social de la Marea Blanca en las calles y Hospitales de Madrid en defensa de la Sanidad Pública.

¿Qué nos van a contar ahora Diaz Ayuso, Cayetana y Casado - que no sepamos - de la falta de memoria en el PP? Mientras, Aznar sigue “confinado” en los cuarteles de Marbella cultivando el golpe y el género del esperpento de manera coordinada con VOX. 

 

Odón Elorza / Diputado Socialista del PSE-PSOE por Gipuzkoa.

Versión actualizada / Publicado en La Hora Digital el 25 de marzo. 

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

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