Los retos de la gobernanza y los órganos de cooperación en un Estado autonómico.

La pandemia ha venido acompañada de un modelo de Gobernanza democrática que debiera reforzarse y ha activado los Órganos de Cooperación intergubernamental. Es un proceso que necesita tener continuidad para perfeccionar el funcionamiento de nuestro Estado Autonómico.

La gestión política del estado de alarma y sus distintas fases necesitaba la lucha unitaria del gobierno central con el conjunto de las administraciones públicas contra las consecuencias del COVID-19 en los ámbitos sanitario, social y económico. La pandemia puso en evidencia las carencias de nuestra organización territorial así como la potencialidad que ofrecen los mecanismos de cooperación multilateral para la toma de decisiones compartidas.

La Constitución no contempla en su Título VIII ningún precepto que recoja explícitamente el significado de los principios de colaboración o coordinación ni los órganos de cooperación aplicables a la relación entre las administraciones del Estado Autonómico ni la lealtad institucional. Aunque todos son instrumentos imprescindibles que hay que conjugar para cohesionar un Estado plural y descentralizado.

Sí recoge el principio de solidaridad, aunque en opinión del Consejo de Estado las referencias que hay en la Constitución están lejos de satisfacer la necesidad de determinar su ámbito y contenido. Se requiere precisar las obligaciones que se desprenden de un principio constitucional básico. Pero esas lagunas llevarían a la necesaria reforma de la Constitución.

En España, se han activado los mecanismos de cooperación entre las diferentes administraciones que permanecían hibernados por irresponsabilidad del PP y que han permitido sentar las bases de una arquitectura democrática de Gobernanza compartida.

En concreto, la convocatoria, a iniciativa del Presidente Pedro Sánchez, de la Conferencia de Presidentes, el Consejo Interterritorial de Salud y las Conferencias Sectoriales han alimentado una Gobernanza democrática en un Estado compuesto que posibilita la consulta, deliberación y toma de decisiones compartidas entre el Gobierno de España y los Gobiernos de las Comunidades Autónomas.

En las naciones europeas de estructura federal estas herramientas para la cooperación sirven para tratar las cuestiones más trascendentes del país. En España, facilitan el diálogo y la participación de las Comunidades Autónomas en los procesos de formación de la voluntad del Estado, tanto en los asuntos específicamente territoriales o los de carácter estratégico como en las materias del ámbito comunitario europeo.

Ahora, estos mecanismos de Gobernanza y Cooperación tendrán que afrontar el reto de contribuir a una gestión eficaz y una aplicación transparente de los Fondos Europeos. Todo ello para lograr una recuperación económica -en clave transformadora- y las Transiciones ecológica y digital. La Gobernanza del Estado de las Autonomías, así entendida, contribuye a reforzar la democracia en el entramado institucional.

Necesitamos apostar por las conferencias de cooperación porque sirven para la coordinación de las políticas y las relaciones de colaboración entre las distintas instancias territoriales de poder. Un funcionamiento óptimo de los Órganos de Cooperación podrá actuar sobre la excesiva conflictividad entre las partes, la priorización de algunas Comunidades a las relaciones bilaterales (planteamiento confederal), la insuficiente participación de las autonomías en materias que les afectan directamente como las políticas que defiende el Estado en la UE y sobre la ausencia de una cultura política de cooperación tanto horizontal entre Comunidades como vertical entre los Gobiernos de España y Comunidades Autónomas.  

La Conferencia de Presidentes permitirá avanzar en los objetivos de mayor integración y cohesión del Estado Autonómico. Por eso, es aconsejable dotar al sistema de Gobernanza de una mayor formalización e incluir las Conferencias en el texto constitucional, cuando sea posible, por su contribución clave al mejor funcionamiento de un Estado descentralizado que debe conectar con la cultura federal.

El modelo de Gobernanza requerirá la celebración regular y planificada de las Conferencias de Presidentes y las Sectoriales, lo que fortalecerá el principio de lealtad entre las instituciones. Así mismo, es necesario institucionalizar el sistema de Gobernanza avanzando en una mayor concreción de sus reglas democráticas de funcionamiento para la toma de decisiones. Además, una Gobernanza participativa ha de conllevar la profundización de los procesos deliberativos con la sociedad, agentes sociales y organizaciones cívicas.

 

Odón Elorza / Secretario de Democracia Participativa y Transparencia de la CEF del PSOE.

San Sebastián 13 de abril de 2021. Publicado en InfoLibre .  

Odón Elorza

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