Hacer equilibrios y tener tragaderas. (Sobre el caso Arnaldo, candidato del PP al TC)

La política exige en muchas ocasiones hacer equilibrios y esforzarse por explicarlos a la gente contando la verdad, aunque te sientas rechazado. El arte de la política reside en la práctica del diálogo para alcanzar acuerdos que normalmente conllevan cesiones.

Viene a cuento para explicar que el acuerdo del Gobierno de Coalición con el PP para la renovación de los órganos constitucionales, con excepción del CGPJ, pone fin a la actitud antidemocrática de bloqueo por parte de Casado. Un acuerdo que ha llegado con tres años de retraso. Sin embargo, el acuerdo apoyado por PSOE y UP no podía llevarnos a permanecer callados ante propuestas de candidaturas indignas o descaradamente partidistas.

Considero que cumplí con mi obligación como diputado socialista al plantear en mi intervención del Congreso 17 preguntas, apoyadas en datos, que traducían las sospechas fundadas sobre el candidato patrocinado por el PP al Tribunal Constitucional. Me refiero al Sr. Enrique Arnaldo, compareciente en la Comisión de Nombramientos del Congreso, que reúne las características de ser letrado de Las Cortes a la vez que desarrolla sus actividades privadas, jurista experimentado y persona muy vinculada a la Fundación FAES.

Era necesaria una intervención de control y denuncia de los riesgos que supone su candidatura por generar desconfianza a la hora de garantizar a la sociedad democrática la independencia e imparcialidad necesarias en el ejercicio de su función en el Tribunal Constitucional.

Acepto los juicios críticos de quienes consideraron mi discurso como una actitud incoherente. Pero han de ser conscientes de que la alternativa a aceptar el acuerdo del Gobierno de Coalición con el PP era continuar con el bloqueo de todos los Órganos Constitucionales, impuesto por Casado. Eso sería una temeridad por afectar a la legitimidad de las instituciones y a la confianza de la sociedad en el sistema democrático.

Reconozco que nos movemos en un terreno resbaladizo y que mi discurso pudo resultar contradictorio. Pero me parecía que era lo más honesto. Es cierto que los equilibrios sobre el alambre se han visto acompañados de un trágala asumido en defensa de un interés general superior. ¡Eso es también la política!

Por otra parte, resulta increíble que, ya en el terreno de la ética y las buenas prácticas exigibles a un alto funcionario, pueda haber un letrado del Congreso que tenga reconocida, desde hace años, una compatibilidad para desarrollar además una intensa actividad privada desde su despacho. Me refiero a la obtención desde 2003 de contratos de servicios con administraciones públicas, en especial del PP.

Me quedo con ganas de saber el resultado que ofrecería un expediente informativo que se abriera en el Congreso para analizar si el candidato a magistrado del Tribunal Constitucional, Sr. Arnaldo, ha cumplido el Estatuto del Personal de Las Cortes en materia de compatibilidad, segunda actividad y excedencias.

A la vista de lo acontecido durante años con ocasión de polémicas Sentencias del Tribunal Constitucional, no podemos renunciar a que los nuevos doce magistrados -ojalá con paridad- carezcan de toda sospecha de vínculos determinantes que les impidan ser independientes y ejercer la magistratura en el Tribunal con imparcialidad. Porque la imparcialidad es el alma de la justicia a la hora de conocer una serie de conflictos y recursos.

Tenemos que impedir la politización partidista de los órganos constitucionales, algo a lo que con cinismo dijo haber renunciado el señor Casado. Porque causaría un daño irreparable a la credibilidad de unos órganos que han de estar al servicio de la democracia en España.

 

Odón Elorza / Diputado del PSOE

Madrid, 3 de noviembre de 2021 / Publicado en InfoLibre el 6-11-2021. 

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

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