Mi lealtad al PSOE, los cambios que vienen y el Comité Federal.

De entrada, reconozco la legitimidad y capacidad del Secretario General del PSOE para proponer cambios dirigidos a mejorar el funcionamiento del partido y del Grupo Parlamentario Socialista y reforzar así, cada cual en su papel, la difícil tarea del Gobierno. Hasta aquí expreso una obviedad.

El Comité Federal deberá ser quien, tras el necesario debate, tome los acuerdos correspondientes sobre los cambios de personas con total libertad. Sin embargo, su papel se podría ver mediatizado, reducido, a consecuencia de la innecesaria antelación con la que los designados ya lo han anunciado sin esperar -hasta con agradecimientos en twitter- y los medios más conectados con Moncloa han ido adelantando -en dosis digestivas- las decisiones de Pedro Sánchez.

Si todo el pescado está vendido, si el debate resultara escaso, si la cohesión y la fuerza del PSOE se identifican con la plena aceptación, sin intervenciones críticas que puedan considerarse impertinentes, ... entonces se corre el riesgo de convertir el Comité Federal en una especie de atrezzo con invitados y aplausos al encenderse la luz de aviso. Confío en que esto no sucederá por la gran inteligencia de sus miembros.

¿Será acertada la decisión de situar a dos excelentes ministras al frente de las tareas del Partido en Ferraz? ¿Tendrán tiempo y podrán hacer el papel político con lenguaje propio que corresponde al Partido como complemento del Gobierno? ¿Era necesario crear un comité de dirección, a modo de “núcleo duro” del Presidente, de composición muy monclovita, para concentrar el debate y las decisiones estratégicas de cara a las próximas convocatorias electorales? ¿En qué situación queda ahora la Ejecutiva Federal del PSOE salida del 40 Congreso?

Muchas preguntas que el tiempo, ese tiempo que avanza demasiado rápido en medio de tantas convulsiones y terribles incertidumbres, se encargará de responder. Por cierto, Pedro Sánchez ha tenido el acierto y la generosidad de curar heridas. Además, ha incorporado a su entorno a quienes le echaron de la dirección en octubre de 2016 con ocasión de un debate de fondo sobre la posición socialista en la investidura de Rajoy. Con la misma lealtad al PSOE que entonces, espero que aquel episodio no se vuelva a repetir.

Tras aquel “golpe” en el Comite Federal de 2016 hubo mucha militancia, entre ellos quienes votamos NO a Rajoy, que defendimos - a cuerpo y poniendo todo en juego- un proyecto de izquierdas, la coherencia del PSOE y la democracia interna. Me temo que una parte de aquella militancia puede estar hoy, como mínimo, confusa. Entonces no se equivocó.

 

Odón Elorza / Militante del PSOE

21 de julio de 2022

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

Copyright © 2014 - 2018 - Odón Elorza. Todos los derechos reservados.