Pedro Sánchez : escribir tras el punto y aparte.

Tras su decisión de seguir, el Presidente ha de traducir ese “punto y aparte” que señalaba con propuestas de reformas legislativas que hubiera sido precipitado enunciar el pasado lunes. Para que culminen con éxito se tendrán que perfilar con acierto y acordar con sus socios de gobierno y después con los apoyos de la investidura. Aunque, siendo conscientes de las enormes dificultades, también es obligado mantener reuniones con el PP, por lo menos para conocer formalmente sus opiniones.

Se trata de impulsar nuevas medidas en favor de la regeneración de la política y para superar déficits de calidad democrática en el funcionamiento de distintas instituciones y órganos del Estado. Sin embargo, hay líneas de acción y gestos que no pueden esperar y que se tienen que poner en marcha con celeridad para mostrar cambios que muestren la máxima sensibilidad democrática del PSOE en un escenario nacional e internacional en el que avanzan los movimientos políticos trumpistas y autoritarios. 

Habría sido un excelente comienzo celebrar en Moncloa una rueda de prensa abierta, con preguntas de los medios, en vez de una declaración. Tras la decisión de Pedro Sánchez, para muchos de nosotros sorprendente y a la vez positiva, por coherencia con el objetivo de la regeneración es necesario dar una explicación inmediata de lo sucedido al Parlamento, algo incuestionable, y a la opinión pública.

Por otro lado, es cierto que la crispación política entre gobierno y oposición, lamentablemente, seguirá creciendo tras estos cinco días de reflexión. Feijóo parece empeñado en ello. Pero, precisamente por ello, el Presidente ha de intentar nuevos gestos desde la defensa de los valores constitucionales, entre ellos un diálogo con el líder de la oposición. Esta propuesta que parece voluntarista o imposible de dar frutos es una premisa obligada para intentar superar la inexistente relación entre ambos líderes.

Es llamativo comprobar cómo desde diferentes sectores políticos se desprecia o se considera inútil cualquier intento de diálogo entre el PP y el PSOE. Claro que ha fracasado muchas veces y que hoy la tensión entre Sánchez y Feijóo es máxima. Pero si en el reciente pasado se dialogó con ETA para acelerar su derrota, si hemos dialogado con Puigdemont para avanzar en la normalización y la convivencia, si defendemos el alto el fuego y la paz en Gaza desde el diálogo entre Israel y Hamás, no se puede rechazar el diálogo entre los dos líderes políticos en España.

Al Presidente Pedro Sánchez, que sufre el acoso y la deslegitimación permanente por parte de la oposición, siempre le ayudará cargarse de razones. En cualquier caso, es incuestionable que hay reformas normativas dirigidas a fortalecer las reglas de la democracia que requieren, cuando menos, una conversación con el PP.

Me refiero a la problemática relacionada con la renovación del poder judicial, la desinformación y los bulos, el clima de confrontación entre el Congreso y el Senado, los nombramientos en instituciones constitucionales y en organismos del Estado, los comportamientos contrarios a la ética en política, los discursos del odio, el reglamento del Congreso, etc. Sobre estas y otras cuestiones pendientes se puede mejorar la calidad de nuestra democracia.

Llegados a una situación de crisis de Estado, el PSOE en el gobierno tiene una gran responsabilidad a la hora de tomar iniciativas que mejoren la convivencia, refuercen la confianza en las instituciones y aporten la necesaria estabilidad al Gobierno de España. También como partido que cree en la necesidad de implicar de verdad a su militancia y a la ciudadanía progresista y democrática en la reflexión -con dosis de autocrítica- y el debate público sobre la democracia que queremos.

 

Odón Elorza / Ex diputado del PSOE y miembro del Comité Federal.
29 de abril de 2024

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

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