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14 propuestas sobre un modelo de Participación para reforzar la democracia en las ciudades.

El desafío de la regeneración requiere ensanchar los límites de la democracia representativa, comenzando por los Ayuntamientos como institución más próxima a la ciudadanía. Esto solo será posible si las Alcaldías y los Gobiernos Locales promueven mediante procesos innovadores una democracia de participación y deliberación con la ciudadanía, una Gobernanza cívica compartida e inclusiva hacia los agentes ciudadanos en la toma de decisiones públicas, un liderazgo basado en la ética pública, el ejercicio de la transparencia con un acceso fácil a toda la información mediante internet y una rendición periódica de cuentas para posibilitar el control.

Las ciudades son el espacio idóneo para reconstruir la democracia con metodologías innovadoras y objetivos concretos que fortalezcan la democracia local. Es lo contrario a las intenciones del Frente Nacional de las tres derechas que plantean abiertamente una regresión del sistema democrático. Algo que debemos impedir el 26 de mayo. Sin olvidar que las experiencias de éxito en materia de democracia participativa se han dado siempre en Pueblos y Ciudades gobernados por la izquierda para responder a los vicios del sistema político y a la desafección ciudadana.

En este escenario, corresponde a los Gobiernos de los Pueblos y Ciudades liderar la defensa de la democracia e impulsar una nueva conciencia de participación, incluso para abordar los desafíos del Cambio Climático que, en buena medida, se combatirá desde el ámbito de los municipios. 

Lo cierto es que, aunque los partidos inmovilistas y conservadores no quieran verlo, ha pasado el tiempo de la política basada únicamente en el voto cada cuatro años y la mera representación de los electores. Se acabó el viejo modelo de gobernar de espaldas a la gente y de adoptar decisiones unilaterales.

Para transformar ese viejo escenario, en la dirección de fortalecer la democracia local, apunto un conjunto de 14 propuestas :

1. Tenemos ante nosotros el reto de dar contenido, con iniciativas concretas, a una nueva dimensión de la democracia representativa. De ahí la urgencia de abrir cauces a una democracia avanzada, comprometiéndonos con un modelo de Gobiernos Locales abiertos, relacionales e incluyentes que han de promover la creación de procesos, mecanismos y herramientas que permitan la participación de los agentes ciudadanos en la toma de decisiones públicas.

“Nos enfrentamos al desafío que supone adoptar nuevas prácticas de coproducción de políticas públicas, que pueden convertirse en una nueva forma de relación entre los Ayuntamientos y la ciudadanía. Un nuevo modo de abordar las políticas públicas a partir de la implicación de la ciudadanía en la búsqueda e implementación de soluciones, y donde lo «público» va más allá de lo estrictamente institucional. Por lo tanto, la coproducción se entendería como una forma de colaboración entre instituciones públicas y otros actores, relacionándose en condiciones de igualdad y horizontalidad, con el objetivo de producir nuevas y mejores soluciones a los problemas colectivos del municipio, con la voluntad de generar empoderamiento y transformación social” (Del Documento: Repensar la participación de la ciudadanía en el mundo local. Diputación de Barcelona 2017)

2. Sobre estas cuestiones, constituye un documento de referencia el “Código de Buenas Prácticas para la participación de las ONG’s en el proceso de toma de decisiones, así como la participación de la sociedad civil en la política pública”; recogido en un importante acuerdo aprobado por el Consejo de Europa en 2009.

3. De entrada, nuestros candidatos y candidatas a las Alcaldías han realizado su precampaña mostrando en cada localidad su apuesta por la participación ciudadana. Así, como parte del proceso participativo, las candidaturas del PSOE han desarrollado un calendario de encuentros para escuchar y deliberar con representantes de asociaciones y colectivos sectoriales, líderes locales de opinión y expertos sobre diferentes cuestiones relacionadas con problemáticas específicas de la localidad. La finalidad ha sido la de recoger sus aportaciones de cara a la redacción con la militancia del Programa Electoral Municipal.

4. Tras la formación de gobierno, se proponer formalizar un "contrato de legislatura con la ciudadanía que recoja las prioridades del mandato.” Esto significa abrir, tras la Constitución del gobierno, un proceso de 2-3 meses de duración máxima, con debates y consultas deliberativas, entre el Gobierno Local y las entidades y agentes ciudadanos, para tratar de señalar cuál o cuáles deben ser las áreas temáticas que han de exigir una atención prioritaria (entre servicios sociales, empleo y desarrollo económico, vivienda, seguridad, cultura, transportes, mejoras en barrios, educación, etc .. ) en los 4 años de gestión. Del mismo modo, se propone abrir un proceso de consulta para acordar con los colectivos, entidades y agentes ciudadanos aquellos objetivos y proyectos de inversión más importantes a incluir en el Programa de Gobierno para su ejecución desde los presupuestos municipales. Todo ello puede conformar el Plan de Acción Municipal (PAM) a cuatro años, en un ejercicio responsable de coproducción de políticas.

5. Se ha de someter a información y debate público, cada año, las propuestas del Gobierno Local en materia de Ordenanzas Fiscales y el borrador del Presupuesto, reservando en él partidas concretas cuya aplicación sea el resultado de un proceso de participación ciudadana.

6. Las estructuras estables de participación, como el Consejo Social de Ciudad o los consejos sectoriales y territoriales, han de ser representativos, autónomos y no burocratizados. Servirán, en especial el Consejo Social, para las deliberaciones sobre el contenido del PAM y de los Presupuestos, planificar actuaciones, analizar las problemáticas y sus soluciones. Así como realizar el seguimiento y un control cívico de los compromisos del contrato con la ciudadanía (PAM); esto es, controlar la aplicación de las prioridades del PAM o Programa de Gobierno y de los Presupuestos Municipales.

7. Los sistemas de participación incluyen diferentes modelos de reuniones deliberativas del Gobierno Local con los consejos, las asociaciones y la ciudadanía a nivel individual. Pueden adquirir la forma de audiencias públicas, foros de trabajo, consultas municipales regladas (sin las actuales tutelas de la ley y que puedan llegar a ser vinculantes en función del tema consultado y de si se obtiene un alto nivel de participación) y asambleas territoriales o sectoriales para informar de actuaciones, debatir propuestas ciudadanas o para la rendición de cuentas.

8. Una observación necesaria: el espíritu de una mayor participación, diálogo y transparencia ha de ampliarse también al funcionamiento interno del Ayuntamiento. En concreto, a las relaciones entre gobierno y oposición para garantizar la calidad de la democracia local y el control sobre la gestión del gobierno. En esta línea surgen otras posibles medidas a estudiar para su posible aplicación.

Medidas como la consecución de un pacto sobre el Reglamento de organización y funcionamiento del Ayuntamiento o la opción de estudiar que la presidencia y dirección de un Pleno, para darle un enfoque más parlamentario, la ostente una persona de consenso, diferente al alcalde o alcaldesa pero sin que por ello la Alcaldía pierda la competencia en la fijación del orden del día del Pleno. También cabe ofrecer la presidencia de la Comisión de Contratación a un miembro de la oposición. Además, si solo dependiera de la voluntad política del gobierno, habría que acordar la presencia de la oposición en los organismos y sociedades municipales.

9. Creer en la participación supone pasar de la idea de un Gobierno Local como único protagonista en la toma de decisiones, a una Gobernanza cívica y compartida a modo de red social viva. Hablamos de un esquema de poder decisorio más propio del siglo XXI donde la legitimidad de las actuaciones públicas descanse en la calidad de los procesos de decisión; esto es, en la interacción tanto entre diferentes niveles de gobierno como entre estos y las organizaciones de la sociedad, sean estas vecinales, sectoriales, empresariales o de otro tipo. Y donde incluso un campo de decisiones privadas de repercusión económica para la Ciudad cuenten, también, con la participación de los Gobiernos Locales.

10. Pero no es posible hacer avanzar la participación, la transparencia y el control sobre la rendición de cuentas, sin desarrollar políticas de información municipal objetiva, tratada y accesible, utilizando desde los formatos más clásicos hasta las aplicaciones más audaces en internet. Mediante programas y herramientas digitales en la web del Ayuntamiento se ha de facilitar la presentación de peticiones, preguntas, quejas e iniciativas ciudadanas para la obtención garantizada de respuestas, así como para la realización de consultas y encuestas.

Las nuevas tecnologías no solo posibilitan que la Administración local sea capaz de desarrollar una escucha activa en las redes sociales, interactuando con la ciudadanía y con sus formas de organización, sino que también abren nuevas oportunidades a la participación ciudadana de carácter institucional mediante nuevos espacios de opinión, deliberación y propuesta.

11. Es verdad que no hay un modelo único en participación ciudadana para aplicar en Ayuntamiento diferentes, aunque sí existen modelos válidos de referencia en algunas ciudades y un reglamento tipo de la FEMP. En todo caso, resulta imprescindible la voluntad política de la Alcaldía, objetivos definidos y un buen gobierno que cuente con un Departamento Municipal y una Concejalía de Participación entusiastas que preparen metodologías coherentes y adecuadas a las características de la Ciudad y a su vida asociativa. Con tiempo, planificación estratégica y generosidad política cada localidad ha de ir construyendo su propio modelo de participación.

12. Hay otras problemáticas que precisan activar procesos innovadores de participación y concienciación ciudadana en el marco de una sociedad que se sienta corresponsable del futuro de la humanidad. Desde las Ciudades y los Pueblos, con la accion de sus Gobiernos Locales, se ha de promover entre la población una toma de conciencia sobre el hecho de formar parte de una ciudadanía global. Con esa mentalidad se motivará a los vecinos a participar, con un cambio de hábitos y comportamientos más sostenibles, en una transición energética justa hacia un nuevo modelo energético y de movilidad sostenible.

Se necesitan hábitos de consumo más ecológicos, prácticas de vida sostenibles y un compromiso de solidaridad planetaria con el objetivo de frenar el desequilibrio eco-social y el avance del Cambio Climático para defender nuestra casa común que es el planeta Tierra. Porque el agua, los ríos, los océanos, las playas, la Antártida y el Ártico, el aire que respiramos y la capa de ozono son comunes a toda la humanidad. Y las islas de plásticos que provocamos en los mares, el uso indebido de los vehículos y las emisiones de gases de efecto invernadero, la producción desmedida de residuos, los consumos insostenibles de agua y energía o la reducción de la mancha verde en nuestros suelos, son el producto de malas prácticas urbanas colectivas a corregir.

13. Necesitamos, también, promover una nueva diplomacia de las Ciudades que, ante la ambigüedad de los gobiernos estatales y frente a las actitudes de Trump, Rusia o Arabia Saudí, impulse la movilización sobre el Cambio Climático y articule las voluntades políticas de participación de quienes están comprometidos con el cumplimiento sin dilaciones del acuerdo de París para que la temperatura no suba más de 1,5 grados sobre los niveles pre-industriales. Esa diplomacia cívica global tiene que estar promovida en las Ciudades por las Alcaldías, construyendo alianzas de municipios y redes internacionales junto a un amplio ecosistema participativo de actores sociales como ONGs, universidades, empresas de responsabilidad compartida, colectivos ciudadanos, etc.

14. Las anteriores son algunas de las propuestas, en defensa de la calidad de la democracia, que los socialistas queremos liderar en los Ayuntamientos. Una nueva cultura política que responde con más democracia al intento de involución que pretenden las tres derechas. Esta cultura política significa, sin duda, más trabajo dedicado a procesos de deliberación pero también mayor legitimidad para la acción de gobierno.

◾️ Todas estas iniciativas de más democracia -algunas pudieran parecer audaces- las he contrastado y tienen que venir acompañadas de liderazgos éticos capaces de formular estrategias de transformación y promover políticas que sean acogidas con ilusión por la mayoría social. Suponen, además, una nueva concepción del papel de una ciudadanía que está adquiriendo una conciencia global desde la acción local, una ciudadanía comprometida como actora y corresponsable en los procesos de innovación democrática, coproducción de políticas públicas y construcción de la cohesión social desde los grandes valores humanos.

Odón Elorza  /  Secretario de Democracia Participativa y Transparencia de la CEF del PSOE.

San Sebastián 8 de mayo de 2019 /  Publicado en la Revista Temas. 

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

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