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PROPUESTA PARA UNA REFORMA DEL REGLAMENTO DEL CONGRESO.

1. La reforma del Reglamento del Congreso sigue siendo una asignatura pendiente en el marco de una regeneración institucional integral que sirva para adecuar el funcionamiento de la Cámara a los requerimientos de un Parlamento Abierto y reforzado en su función deliberativa, legislativa y de control. Un Congreso de la representación ciudadana, innovador y conectado a la sociedad mediante un proceso continuado de transformación de sus técnicas de organización y funcionamiento. Un Congreso abierto en este siglo XXI a una democracia de participación que fortalezca su legitimidad, a la plena incorporación de las TIC y a la exigencia de la transparencia.

2. La Constitución expresa en su preámbulo que la Nación española proclama su voluntad de “establecer una sociedad democrática avanzada”. El artículo 66 señala que las Cortes Generales representan al pueblo español y ejercen la potestad legislativa del Estado, aprueban sus Presupuestos, controlan la acción del Gobierno y tienen las demás competencias que les atribuya la Constitución.

El artículo 23 reconoce que la ciudadanía tiene el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes, y el artículo 67.2 indica que los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo.

Por su parte, el artículo 72 establece que las Cámaras del Congreso y Senado regulan su funcionamiento por medio de sus propios Reglamentos y su reforma requerirá la mayoría absoluta. El artículo 77 de la Constitución regula el derecho de petición ante las Cámaras Legislativas.

3. Pues bien, en la gran sala Ernest Lluch del Congreso, institución central de nuestra democracia parlamentaria, se celebraron recientemente unas Jornadas Parlamentarias con ocasión del 40 aniversario de su Reglamento. Fueron organizadas por acreditadas entidades de estudios políticos y universidades y han contado con la participación de expertos de alto nivel. Entre las personas que analizaron la vigencia del Reglamento intervinieron, también, las letradas y letrados de la Cámara.

La opinión generalizada fue favorable a proceder a una reforma en profundidad del Reglamento del Congreso. La reforma debería dar respuesta a las amenazas y desafíos que ha de afrontar una democracia representativa en la sociedad del siglo XXI para mejorar la relación entre representantes y representados y aprovechar las enormes potencialidades que ofrecen las nuevas tecnologías en tareas de información, participación en la deliberación y en la toma de decisiones así como en transparencia.

En las intervenciones de las Jornadas se extendió la idea de que fortalecer el papel de un Parlamento Abierto es muy útil para la regeneración de la vida política y la calidad de la democracia, así como para reforzar tanto las reglas de funcionamiento democrático de la Cámara como el principio de la separación de poderes y el respeto al pluralismo.  

4. El Congreso, al ser la institución más representativa de la democracia y el centro de la vida política española, es quien más puede hacer por transitar la vía hacia una democracia avanzada, como establece la Constitución. Por tanto, es obligación de quienes formamos parte del Congreso promover los trabajos parlamentarios que permitan alcanzar un amplio y necesario consenso en torno a las reformas que precisa su Reglamento y que las Jornadas fueron desgranando. No tengo ninguna duda, después de insistir y batallar en el seno del PSOE, de que debemos intentarlo en esta legislatura.

De esa manera, el Congreso daría respuesta a los retos de una democracia representativa que ya no se entiende como una mera delegación del voto de los electores durante cuatro años en los diputados y diputadas electas. La sociedad demanda más agilidad en las respuestas legislativas, más cauces de participación y garantías de integridad y transparencia. Con la reforma del Reglamento se ganará en prestigio y credibilidad, tanto el Congreso como los Diputados, ante la desafección ciudadana hacia los políticos y las instituciones.

5. El Reglamento del Congreso fue aprobado en 1982 y, desde entonces, solo se ha reformado para cuestiones puntuales y aprobado normas complementarias. La espera de una reforma se hace larga pero para abordar la tarea no se parte de cero. A lo largo de estos años han sido numerosas las organizaciones, entidades y expertos que han reflexionado sobre las carencias de nuestro sistema parlamentario, aportando estudios, publicaciones y propuestas concretas de gran interés para contribuir a sentar las bases de un nuevo modelo parlamentario en España.  

6. Una reforma a fondo del Reglamento podría conllevar la incorporación de nuevos capítulos y disposiciones sobre diferentes materias. Señalaré en cinco bloques, a modo indicativo, algunas de las necesarias temáticas a desarrollar:

 

A) Sobre el funcionamiento de la Cámara:

Condiciones para la constitución de los grupos parlamentarios; normas de funcionamiento del grupo mixto-plural; regulación del funcionamiento del Congreso en situaciones de excepcionalidad, como en el caso de una epidemia; regulación definitiva de las Comisiones de Investigación; reforzamiento del papel de la Comisión Consultiva de Nombramientos en la elección de los miembros de órganos constitucionales como el CGPJ, el TC y otros; fijar las situaciones posibles de no presencialidad para la celebración de Plenos, Comisiones y comparecencias así como delimitar los casos para la emisión del voto por vía telemática con garantías de seguridad del procedimiento y mecanismo; ampliación de los derechos y de una autonomía básica para los diputados a título individual; creación en el Congreso de la Oficina -presencial y virtual- de participación y atención ciudadana; incorporación al Reglamento de cuestiones que hasta ahora vienen reguladas por otras vías -como por acuerdos de la Mesa o resoluciones de la Presidencia- lo que redundará en un importante incremento de la seguridad jurídica; extensión al mes de julio del periodo hábil de sesiones; regular las Audiencias Públicas en Comisiones de representantes de organizaciones, expertos y agentes sociales, en especial para el caso de tramitación de leyes en las que tengan interés y afección directas; reformular el sentido y aplicaciones en desarrollo del Derecho de Petición del art. 77 de la Constitución para facilitar su ejercicio en una Comisión Permanente de Peticiones (el llamado escaño 351 para la participación); etc. 


B) Sobre la función legislativa:

Revisión de los procedimientos de tramitación legislativa en Pleno y Ponencia, en especial en los casos de procedimiento abreviado; límite a las ampliaciones sucesivas de plazos para la presentación de enmiendas a las iniciativas legislativas; garantizar la calidad técnica de las leyes; limitaciones al uso de los decretos leyes y su régimen de tramitación; procesos de audiencias y comparecencias de organizaciones de la sociedad civil y expertos de cara su participación en la tarea de producción legislativa; ofrecer la huella legislativa sobre la trazabilidad de las leyes así como el seguimiento y evaluación de su impacto y eficacia, en un plazo, para ver su adecuación al objeto perseguido; facilitar el uso y tramitación de las iniciativas legislativas populares; etc.

 

C) Sobre los mecanismos de control al gobierno:

 Perfeccionar los mecanismos de control parlamentario sobre la acción del Gobierno, revisando, entre otras medidas, el actual sistema de las Preguntas Orales de control en el Pleno y permitiendo presentar Interpelaciones también al Presidente del Gobierno; seguimiento y evaluación anual del grado de cumplimiento de las PNL’s y Mociones aprobadas; concreción de las respuestas a las Preguntas escritas; formalizar la celebración anual de un debate sobre política general (El estado de la nación); regulación de los plazos de comparecencias de los integrantes del gobierno; fórmulas para la rendición de cuentas de los diversos organismos constitucionales, reguladores y supervisores vinculados al Congreso; etc.

 

D) Sobre las reglas éticas y de integridad parlamentaria:

 Ampliar la concreción de los datos en la Declaración de ingresos, bienes y actividades de los parlamentarios para controlar posibles conflictos de intereses, seguida de una labor de comprobación por las instancias de la Cámara; añadir al Código Ético las buenas prácticas parlamentarias y un capítulo de sanciones para los incumplimientos y conductas indebidas; regulación de los lobbies o grupos de interés para que actúen con transparencia; revisar el régimen de dedicación y retributivo de los diputados, de las subvenciones a los Grupos y de los recursos de apoyo al trabajo de los Grupos y Diputados; obligación de una rendición anual de cuentas por parte de los diputados en la web del Congreso o en una web propia de cada diputado; etc.  

 

E) Sobre las herramientas y aplicaciones tecnológicas para la participación y transparencia:

 Definir las funciones de la nueva página web del Congreso y del Canal Parlamento de televisión; utilización de las herramientas tecnológicas para favorecer la transparencia informativa mediante la publicidad activa y el derecho de acceso a la información; creía una nueva herramienta de participación on line en la web del Congreso, aplicable también al inicio de una tramitación legislativa para recoger las aportaciones de organizaciones y de la ciudadanía, valoradas en una memoria; aplicaciones en la web oficial para facilitar la interacción de los diputados con los electores como otro cauce para la participación; facilitar el acceso de la ciudadanía a la web del Congreso y la comprensión de la información legislativa, desde la presentación de una ley hasta el seguimiento de su tramitación y aprobación; creación de una oficina de participación y atención ciudadana en el Congreso; publicación de las agendas públicas completas de los diputados; acceso fácil a toda la documentación y vídeos dispuestos en la web que informan de los trabajos, debates y acuerdos de los Plenos, Mesa y Comisiones; etc.

7. En definitiva, a la vista del funcionamiento que ha de seguir un Parlamento Abierto que aspire a ser ejemplar, de las lagunas detectadas y las carencias observadas con ocasión de la pandemia y en contraste con otros Parlamentos, la reforma de nuestro Reglamento es una urgente necesidad que contribuirá a incrementar la credibilidad del Parlamento y a la complementación entre la democracia representativa y la democracia participativa.

Esta tarea de reforma se verá impulsada por las aportaciones de los letrados de la Cámara en un documento de bases, abierto y riguroso, dirigido a la Presidencia del Congreso, a la Comisión de Reglamento y a la Ponencia que se constituya para deliberar y tratar de consensuar la dimensión y contenidos de la reforma del Reglamento. El proceso de trabajo ha de contar también con la comparecencia en la Comisión de Reglamento de aquellas organizaciones que trabajen en la regeneración de la democracia y expertos que puedan enriquecer la deliberación.

8. En base a las anteriores consideraciones, he planteado de nuevo a la dirección del Grupo Parlamentario Socialista la presentación de una PROPOSICIÓN NO DE LEY en los siguientes términos:  

“ El Congreso de los Diputados acuerda afrontar la reforma integral de su Reglamento para reforzar el papel del Parlamento en la vida política española y mejorar su funcionamiento; en especial en las tareas legislativas, de control al gobierno, integridad institucional, transparencia, accesibilidad a la información mediante las TIC, participación ciudadana y relación con la sociedad. Para ello, se contará con un documento de bases sobre la reforma, elaborado por letrados y letradas de la Cámara de cara a la puesta en marcha de los trabajos de una Ponencia que haga posible una reforma consensuada del Reglamento para avanzar en el papel de la democracia parlamentaria.”  

 

Odón Elorza / Diputado del PSE-PSOE por Gipuzkoa

Palacio del Congreso, 26 de mayo de 2022  

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

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