Proposición sobre la regulación del funcionamiento del Congreso en situación de estado de alarma,

                            A LA MESA DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS.

 

Odón Elorza González, Diputado perteneciente al Grupo Parlamentario Socialista, de conformidad con los artículos 193 y siguientes del Reglamento de la Cámara, presenta la siguiente PROPOSICIÓN NO DE LEY, sobre “la regulación del funcionamiento del Congreso en situaciones de excepcionalidad, como la de la COVID-19”, para su debate en la Comisión Constitucional.


Congreso de los Diputados, 12 de noviembre de 2020.


EL DIPUTADO - ODÓN ELORZA GONZÁLEZ

PORTAVOZ DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA

 

                                                EXPOSICION DE MOTIVOS : 

 

La aparición en España del coronavirus produjo también sus impactos en el funcionamiento del Congreso, acordando la Presidenta de la Cámara, el día diez de marzo, un cierre preventivo de actividades a petición del Grupo político VOX afectado por el contagio. A continuación, el día doce, se procedió a suspender Plenos y Comisiones y dictar servicios mínimos para los siguientes quince días a la vez que se garantizaba disponibilidad de la Cámara ante situaciones o procedimientos urgentes. Todo ello de común acuerdo entre los Grupos en la Junta de Portavoces.

Las medidas de paralización quedaron confirmadas con la declaración del estado de alarma acordada por el Gobierno el 15 de marzo, de lo que se informó al Pleno extraordinario por el Presidente el día 18, siendo autorizada su prórroga por otro Pleno del 25 de marzo . En todo el tiempo transcurrido, el Congreso ha permanecido abierto, como corresponde a una actividad pública esencial en un Estado de Derecho por parte de una institución garante de la democracia. En especial, en cuestiones como el respeto al pluralismo político, la función legislativa y el necesario control al Gobierno.

La combinación de actividades presenciales con las telemáticas, por ejemplo en los Plenos, ha sido la opción razonable ante la orden de confinamiento y las normas de protección sanitaria que alcanzan a la generalidad de los diputados. Esa combinación, no ensayada hasta ahora, ha funcionado razonablemente bien. Lo cual es de importancia para garantizar la calidad de nuestra democracia también en situaciones de excepcionalidad. Se trataría ahora, en caliente, de estudiar la aprobación de una regulación de las fórmulas de funcionamiento a seguir en este tipo de escenarios.

La Mesa del Congreso y la Junta de Portavoces han buscado con acierto las fórmulas apoyadas en mecanismos tecnológicos, como las aplicaciones para realizar reuniones virtuales y votaciones telemáticas, aprovechando las posibilidades que ofrecen los sistemas de comunicación en internet, para que no se paralizase la función legislativa y de control del Congreso. Se trataba de poder debatir y autorizar en Plenos la convalidación de la legislación de emergencia aprobada por el Gobierno para combatir la pandemia de la COVID, con medidas de actuación en materia de salud, seguridad sanitaria, sociolaboral y económicas.

En concreto, la Cámara ha celebrado distintos Plenos, tanto para autorizar la convalidación de los RDL del Gobierno sobre la declaración. del “estado de alarma” y sus prórrogas -en cumplimiento de los artículos 116 de la Constitución y 162 del Reglamento del Congreso- como para aprobar otras medidas del Consejo de Ministros. Estos Plenos se han desarrollado, inicialmente, con una asistencia simbólica de diputados, utilizando la mayoría no presente el voto telemático y siguiendo su desarrollo desde el Canal Parlamento disponible en la página web del Congreso.

Además, se han celebrado reuniones de diferentes Comisiones con presencia reducida a los portavoces y a los ministros comparecientes. Entre ellas la de la Comisión de Sanidad para el seguimiento de las medidas contra el COVID-19. Todas ellas se han podido seguir desde el Canal de TV Parlamento.

También se ha recuperado, al cabo de un mes, la sesión plenaria de control al Gobierno y de debate de distintas iniciativas, con presencia reducida de diputados para guardar la distancia y según lo acordado por razones de seguridad sanitaria.

Con las medidas de confinamiento en su día adoptadas y la imposibilidad de seguir con la actividad ordinaria del Congreso, la vía del teletrabajo ha servido para dar continuidad a buena parte de las obligaciones de los diputados. La actividad en común de grupos de trabajo ha sido posible por medio de aplicaciones tecnológicas que la Cámara ha puesto a disposición de sus miembros, lo que ha permitido celebrar encuentros virtuales y videoconferencias.

Por cierto, la vía de la videoconferencia ha sido utilizada por el Presidente de Gobierno con los Presidentes de las CCAA en la llamada Conferencia de Presidentes así como por el Ministro de Sanidad con los Consejeros de los Gobiernos autonómicos en la Conferencia Interterritorial de Sanidad.

La crisis provocada por esta pandemia global ha supuesto un reto para todos los Parlamentos del mundo que han tenido que modificar sus normas internas de funcionamiento, priorizar el tratamiento de temas relacionados con la COVID-19 en sus sesiones de Pleno, utilizar el sistema de teletrabajo y hacer reuniones oficiales por videoconferencia para garantizar la continuidad de sus sesiones de trabajo, fijar una distancia personal de seguridad con ocasión de la celebración de reuniones con votación, etc.

Se dispone de una amplia referencia de los cambios de Reglamento, resoluciones y medidas especiales adoptadas a lo largo de marzo y abril por señalados Parlamentos. Entre otros, los de Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Dinamarca, Canadá, Gran Bretaña, Australia, Brasil, Argentina, Colombia o el propio Parlamento Europeo. Los análisis disponibles señalan que esos Parlamentos se han planteado fórmulas y adoptado acuerdos de funcionamiento provisional similares a los del Congreso.

Durante las pasadas semanas y desconociendo cuándo se podrá volver a la plena normalidad en el Congreso, se han producido discrepancias sobre cuál debía ser, mientras tanto, el alcance de su actividad. Por ejemplo, en relación con cuestiones como la posibilidad de intervención virtual en un Pleno, la convocatoria de sesiones de control o el tiempo para dar respuesta a Preguntas. Por otra parte, hay que reconocer el buen funcionamiento del sistema de votación telemática y se debe analizar su uso para la celebración de Comisiones en situación de confinamiento.

En definitiva, contamos con la experiencia del funcionamiento en estas semanas de un Parlamento cuasi virtual, las amplias posibilidades prácticas que ofrecen las tecnologías de la comunicación y las disposiciones que pueden ser contrastadas y que llegan de otros Parlamentos sobre nuevos métodos de trabajo adaptados a un escenario de emergencia.

De ahí la conveniencia de abordar el estudio de una regulación precisa del funcionamiento del Congreso para un escenario excepcional. Esta regulación tendría que recoger el sistema de teletrabajo de los diputados con rendición pública de cuentas, el campo de utilización del voto telemático en los Plenos, las aplicaciones de teleconferencia para celebrar reuniones y Comisiones, incluso con voto telemático, la posible presentación y desarrollo de las diferentes iniciativas parlamentarias, los plazos de las tramitaciones, los servicio mínimos que ha de prestar la Cámara y el aprovechamiento de la página web del Congreso -que incluye el Canal Parlamento de TV- para ofrecer a la ciudadanía información transparente y accesible sobre las actividades, debates y acuerdos de la institución.

Por todo ello, el Grupo Parlamentario Socialista presenta la siguiente:

 

                                                  PROPOSICIÓN NO DE LEY .

 

"El Congreso de los Diputados acuerda:

1. Manifestar, ante la situación de excepcionalidad que afecta al funcionamiento de la Cámara y en el escenario de un “estado de alarma” que establece la medida sanitaria de confinamiento general para frenar la expansión del COVID-19, que el funcionamiento del Congreso cumple una actividad esencial para la democracia como expresión del pluralismo político, la función legislativa y el control al Gobierno.

2. Estudiar las posibilidades de adaptar el Reglamento de la Cámara a un modelo de funcionamiento del Congreso para un escenario similar al de la crisis de la COVID-19, que incluya un plan de medidas operativas y fórmulas de trabajo que garanticen el mantenimiento de las actividades parlamentarias imprescindibles, que establezca las condiciones para el desarrollo de las sesiones de Pleno y Comisiones así como para el ejercicio de las diferentes iniciativas parlamentarias, señale el papel que en cada actividad desarrollarán los sistemas tecnológicos y telemáticos y fije los servicios mínimos de la Cámara para el cumplimiento de las funciones de la institución y de los Diputados”.

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

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