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Intervención en el debate de la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Socialista, sobre el funcionamiento del Congreso en situaciones como la del COVID

Comisión Constitucional del 11 de marzo de 2021. Diario de Sesiones.

PROPOSICIONES NO DE LEY: SOBRE LA REGULACIÓN DEL FUNCIONAMIENTO DEL CONGRESO EN SITUACIONES COMO LA DEL COVID-19. PRESENTADA POR EL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA. (Número de expediente 161/001697).

Presidente: Pasamos al debate de la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Socialista, sobre la regulación del funcionamiento del Congreso en situaciones como la del COVID-19. Tiene la palabra para la defensa de esta proposición no de ley el señor Odón Elorza González.

Gracias, señor presidente. Señorías, quiere el Grupo Socialista aprovechar que se cumple ahora un año de la declaración del estado de alarma como consecuencia de la pandemia para debatir, analizar y reflexionar —y no otra cosa— cómo ha sido el funcionamiento de nuestro Congreso durante este tiempo. Ciertamente, ha habido actuaciones y mecanismos que han permitido un funcionamiento del Congreso realmente novedosos y no previsto, porque nadie sabía que iba a llegar este virus.

Por lo tanto, la situación de emergencia sanitaria nos ha permitido ensayar aplicaciones tecnológicas e interpretar, por parte de la Mesa y Portavoces de los Grupos del Congreso, de una manera, sin duda, flexible el Reglamento de la Cámara para poder desarrollar la actividad esencial del Congreso. Una actividad esencial en una democracia; esencial para el ejercicio de las iniciativas legislativas y también, sin duda, del control parlamentario por la oposición como establece el artículo 116 de la Constitución Española.

La aparición en España del coronavirus de produce, como saben ustedes, a inicios de marzo. El 10 de marzo de 2020, se acuerda por la Presidencia del Congreso precisamente un cierre preventivo de actividades como consecuencia del contagio que experimentan unos diputados del Grupo Parlamentario Vox. A continuación, el día 12, se procede a suspender los plenos y comisiones, todo ello de acuerdo con la Junta de Portavoces y la Mesa del Congreso. Lo cierto es que esa paralización se ve ya oficialmente confirmada a todos los efectos con la declaración del estado de alarma que acuerda el Gobierno el 14 de marzo.

El Congreso permaneció, excepto esos días iniciales, en concreto una semana y como consecuencia de la novedad que representaba la gravedad de la situación, permaneció abierto en su actividad. Como corresponde en un estado de derecho, el Parlamento nunca puede cerrar, como institución además garante de la democracia, en especial, de cuestiones como la defensa del pluralismo, la función legislativa y el control legislativo.

Los socialistas queremos señalar —porque a veces se olvida— que, habiéndose declarado el estado de alarma el día 15 por el Consejo de Ministros, se celebraron plenos el 18 de marzo, el 25 de marzo, el 9 y el 22 de abril, el 6 y el 20 de mayo, y no sigo. Además, se celebraron también, porque se hizo posible como luego explicaremos, mediante una combinación de asistencia presencial minoritaria de Diputados con la participación virtual de la mayoría y con ayuda de los sistemas telemáticos, de la infraestructura tecnológica del Congreso.

Esta opción, realmente novedosa, hizo posible que, a pesar del confinamiento general o perimetral a posterior, se pudieran celebrar Plenos, Plenos híbridos, una fórmula novedosa, comisiones fundamentalmente sectoriales de sanidad para hacer el control y seguimiento de las medidas del Gobierno para combatir el coronavirus, y luego Comisiones de áreas de todo tipo, normales, con una presencia, en inicio, reducida a los portavoces de cada grupo y luego, poco a poco, ampliada a todos los miembros, hasta llegar al día de hoy.

Pues bien, entiende el Grupo Parlamentario Socialista que es bueno y necesario reflexionar y estudiar en caliente la adaptación de nuestro Reglamento del Congreso para estar preparados. Hacerlo para dar cobertura reglamentaria y soporte a las fórmulas de funcionamiento a seguir en este tipo de escenarios de excepcional gravedad, como el estado de alarma, contemplados, como digo, en el artículo 116 de la Constitución.

En esta reflexión, yo sugiero, de verdad, si a alguien le interesa, la lectura del trabajo de Rafa Rubio y Miguel Ángel Gonzalo, que es un funcionario directivo de esta Casa, que han hecho un trabajo titulado «Presencialidad y excepcionalidad en el Parlamento en tiempos de pandemia global». También sugiero un estudio más crítico pero muy, muy interesante de José Tudela, letrado de las Cortes de Aragón en excedencia, sobre «Parlamento y estado de alarma».

Pues bien, disponemos de críticas y de cuestiones que habría que analizar en este momento, después de un año de funcionamiento anormal por la pandemia. Son modos de funcionar acordados en su día por la Mesa y Junta de Portavoces que tienen su singularidad: los nuevos mecanismos operativos que hemos dispuesto para funcionar, los niveles mínimos presenciales de asistencia a Plenos y Comisiones, las fórmulas de teletrabajo para funcionarios y también para diputados y diputadas, y el uso de aplicaciones tecnológicas de comunicación y seguimiento de reuniones de todo tipo.

Porque la infraestructura tecnológica de esta Cámara, por cierto, muy bien llevada, muy bien dirigida por un equipo de personal vinculado a la Secretaría General, por técnicos, hombres y mujeres que han hecho una labor muy eficiente, ha permitido reuniones por videoconferencia, asistencias virtuales, ha potenciado la administración electrónica y ha permitido las votaciones telemáticas, con las dificultades que hay detrás de todo ello.

Pues bien, en nuestra opinión estos mecanismos podrían incorporarse al Reglamento para darles cobertura legal, si esta vía de la reforma se abre. Junto a ello habría que aprovechar para incorporar nuevos cauces de transparencia informativa y de participación ciudadana en la vida parlamentaria, en favor de procesos legislativos abiertos.

La Mesa y Junta de Portavoces han cumplido su labor. Estos plenos se han desarrollado con una asistencia simbólica de diputados utilizando el voto telemático y pudiendo seguir además el desarrollo de los plenos desde el Canal Parlamento TV del Congreso, que es un recurso de gran importancia que habría que difundir, y aprovechando las aportaciones y la información que ofrece la web del Congreso, que está en proceso de renovación.

Aquí hemos hecho lo mismo que otros parlamentos del mundos ante las limitaciones de movilidad que impone el virus y el confinamiento, porque hemos estudiado sus medidas, hasta catorce Parlamentos. Cito el ejemplo de la reforma de su Reglamento que algunos han efectuado para dar cobertura a estas novedosas intervenciones tecnológicas. Señalo el caso del Parlamento de las Islas Baleares con la acertada modificación de su Reglamento, muy bien trabajada.

Muchas gracias, señor presidente.

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

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