PNL sobre políticas de inclusión hacia los migrantes y ciudades interculturales.
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A LA MESA DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
En nombre del Grupo Parlamentario Socialista me dirijo a esa Mesa para, al amparo de lo establecido en el artículo 193 y siguientes del vigente Reglamento del Congreso de los Diputados, presentar la siguiente PROPOSICIÓN NO DE LEY en relación con "las políticas de inclusión hacia los migrantes y las ciudades interculturales", para su debate en Pleno.
En el Congreso de los Diputados a 14 de abril de 2015
EL DIPUTADO ODÓN ELORZA GONZÁLEZ
PORTAVOZ DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA 30-F-hvm
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS:
Corren malos vientos en Europa que dificultan la aplicación de políticas para la igualdad, la cohesión social y el tratamiento intercultural de la diversidad desde una estrategia dirigida a toda la ciudadanía; incluidas, sin duda, las personas de origen inmigrante. Para ello se debe disponer de medidas específicas dirigidas a lograr avances hacia la igualdad, conseguir una convivencia pacífica en las ciudades así como prevenir fracturas entre comunidades y conflictos violentos.
Cuando hablamos de problemas que afectan a personas migrantes son imprescindibles medidas innovadoras propias de una democracia inclusiva que defienda los derechos humanos de todas las personas. Y ese proceder no se puede reducir a una mera estrategia para tratar de contener la adhesión de jóvenes a un fundamentalismo religioso extremista.
Los recientes atentados de islamistas extremistas en París, los sufridos en ciudades como Londres o Madrid -en este caso con 192 asesinados y 1858 heridos en aquel 11-M trágico de 2004- lo mismo que los actos de terrorismo en muchas ciudades de otros continentes, han llevado a diferentes Estados a redefinir con nuevas medidas legislativas las garantías de la seguridad nacional para la ciudadanía, desde el recuerdo solidario a las víctimas y sus familias.
Esta terrible realidad no debería hacernos confundir el todo con la parte dentro de la diversidad que supone la inmigración, ni tampoco olvidar que hay que combatir los discursos locales racistas, xenófobos e islamófobos que azuzan el miedo a la inmigración o simplemente a la diversidad (cultural, étnica o religiosa) y buscan relacionar la presencia de inmigrantes con la amenaza terrorista. Sin olvidar el atentado en Utoya-Noruega con más de 100 víctimas en 2011, que fue obra de la extrema derecha.
El Parlamento de España ha aprobado una ley orgánica, en desarrollo de un Pacto de Estado antiyihadista, que introduce modificaciones en el Código Penal para mejorar la prevención con nuevos tipos penales, aumentar la eficacia policial y la de los servicios de inteligencia en respuesta a la amenaza del fundamentalismo religioso y reforzar las penas a los terroristas. El reto es garantizar la seguridad de la ciudadanía sin dañar los márgenes de libertad que protege el Estado de Derecho.
Este nuevo Pacto de Estado tenía ya su precedente en un plan antiyihadista que elaboró el Gobierno del anterior Presidente, Rodriguez Zapatero, aprobado en junio de 2010. Con él se quería reconocer a la comunidad musulmana y apoyar planes locales contra la exclusión, combatir la captación de terroristas, neutralizar técnicamente las páginas web yihadistas, actuar contra redes de apoyo y financiación, reforzar la seguridad en espacios públicos de gran afluencia y mejorar el control de fronteras.
Lo cierto es que la amenaza que supone el fenómeno exige respuesta.Por eso la gran mayoría de los españoles, según las encuestas, comparten la necesidad de adoptar nuevas medidas policiales y reformas penales -en el marco de una unidad de acción internacional- que resulten eficaces para detectar y prevenir acciones terroristas que atacan nuestras libertades. Sin embargo, nadie debiera confundir a los yihadistas como embajadores ni representantes del sentir de la población musulmana.
El reto cotidiano de la convivencia en la diversidad tiene lugar principalmente en las ciudades y es una realidad compartida por la gran mayoría de países europeos y prácticamente en todo el mundo. Por eso las ciudades han de seguir siendo laboratorios de innovación política, socialización cultural y democratización de sus instituciones. En ellas hay que realizar una contribución decisiva a la cohesión social, a la lucha contra la xenofobia y la exclusión y a la promoción de valores socio-culturales democráticos compartidos en torno a una idea de ciudadanía común.
Todo ello ha de llevar a las instituciones de Gobierno, a requerimiento en este caso del Congreso de los Diputados, a reforzar estrategias para la inclusión de las personas inmigrantes ya asentadas en España. De eso trata esta Proposición, de medidas a adoptar bien diferentes a las de tipo policial y represivo para supuestos muy específicos.
Tampoco quiere hacer referencia a posicionamientos de alta diplomacia internacional, a las políticas de acogida de personas inmigrantes, a las vías del derecho de asilo de refugiados, ni a la necesaria cooperación económica de la UE con los países de origen de los inmigrantes.
Esta Proposición aborda los efectos de la crisis económica sobre el empleo y en la reducción de recursos educativos y asistenciales en las administraciones, circunstancias que vienen bien a los discursos nacionalistas populistas y xenófobos que alientan la desconfianza y rechazo hacia el mundo musulmán, sin distinciones. También la situación es aprovechada por la Yihad islámica para captar adeptos.
En nuestras sociedades europeas abundan la discriminación y las actitudes de exclusión que ayudan a crear un "caldo de cultivo" que puede arrastrar a jóvenes que se sientan excluidos con raíz migrante de segunda y tercera generación, habitantes de barrios ghettos y alentados por los conflictos internacionales a enrolarse vía internet, entre otras, en las filas de Al Qaeda o el Estado Islámico.
Las ciudades europeas han de desarrollar una estrategia común en materia de migración que permita realmente extender la condición de ciudadanía a esos millones de personas mediante su acceso real a la educación, los servicios públicos, el mercado laboral y la vida cultural.
Las claves de esta estrategia se encuentran recogidas en las recomendaciones del Consejo de Europa y en los principios de su Red "Intercultural Cities" nacida en 2008. Desde "La ciudad intercultural paso a paso" (guía práctica del Consejo de Europa) se persiguen las siguientes finalidades:
- sensibilizar a la ciudadanía sobre el valor de la diversidad en un mundo globalizado haciendo realidad el diálogo en un modelo de ciudad inclusivo e intercultural para evitar divisiones étnicas, religiosas, lingüísticas y culturales, exclusiones y conflictos;
- extender la tesis de que los sistema de acogida de personas inmigrantes no son solo un acto humanitario sino también de restitución de unos derechos que les fueron arrebatados en sus países de origen;
- la interacción entre los migrantes, instituciones locales y los diferentes agentes de las sociedades receptoras para fomentar valores compartidos y un sentido de identidad y pertenencia común a la ciudad donde se resida; la lucha contra el racismo y la xenofobia así como la prevención de la incitación al odio;
- defender ciudades inclusivas que fomenten la cohesión social y la eliminación de territorios de exclusión;
- salvaguardar los derechos humanos y los principios democráticos, entre ellos el de la participación ciudadana;
- garantizar el acceso general a los servicios educativos, sociales y de empleo, de modo que se posibilite la participación de las personas inmigrantes en las sociedades locales, poniendo especial énfasis en el caso de las mujeres como agentes prioritarios de transmisión cultural y promotoras de cambios en la comunidad de origen.
Con esta filosofía, desde enero de 2011, opera en España una pequeña pero muy activa Red de Ciudades Interculturales (RECI) de la mano del Consejo de Europa y de la Unión Europea con los objetivos de:
> Favorecer la gestión positiva de la diversidad en el mundo local para promover el desarrollo social y económico de las ciudades
> Consolidar un espacio de trabajo colaborativo entre las ciudades, para profundizar el discurso y las políticas locales interculturales
> Promover el diálogo y la interacción a nivel político, técnico y social con la implicación de diversos actores de la sociedad civil
> Participar e influir en el debate a nivel estatal y colaborar con la red europea, el resto de redes estatales y el espacio iberoamericano
Sería bueno retomar y hacer balance - si no fue derogado por el Gobierno de Rajoy- del Plan Estratégico "Ciudadanía e Integración 2011-2014", aprobado por el Gobierno Zapatero en septiembre de 2011. Dicho Plan recogía políticas de integración para la población inmigrante en un marco de convivencia intercultural, así como actuaciones sobre los servicios públicos y de participación para hacerlos accesibles a las personas inmigrantes en igualdad de oportunidades y sin merma en la calidad.
Aquel Plan Estratégico, afectado por las crisis y la regresión de las políticas migratorias aplicadas en los años de crecimiento económico, se dijo que resultaba necesario por cuanto que era un elemento fundamental para el aprendizaje sobre la riqueza que entraña la diversidad y para el proceso de adaptación mutua de las personas inmigrantes y autóctonas. La diversidad plantea complejidades y oportunidades y, en función de cómo se interprete y gestione, haremos que prevalezcan las unas o las otras.
El enfoque intercultural, sin obviar dificultades ni conflictos, también implica poner en valor la diversidad como un motor de innovación, transformación y desarrollo social, cultural y económico de nuestras ciudades. El Parlamento, la ciudadanía y el conjunto de la sociedad española han de ser conscientes de la dificultad de la tarea, reconociendo que sin una fuerte apuesta de las instituciones todo se quedará en pura retórica. Las medidas por la inclusión, aquí expuestas, no serán un agua milagrosa pero pueden contribuir a rebajar la intensidad del incendio provocado por la exclusión y aprovechado por el fanatismo religioso.
En base a las anteriores consideraciones, el Grupo Parlamentario Socialista propone al Pleno del Congreso la siguiente PROPOSICIÓN NO de LEY :
"El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a:
1- Hacer suya y aplicar la Recomendación del Comité de Ministros del Consejo de Europa a los Estados miembros, aprobada el 21 de enero de 2015, que propone una acción común en materia de migración, fomentando desde el nivel local un tratamiento intercultural de la diversidad junto a un modelo urbano eficaz de inclusión, participación y cohesión social que elimine las deficiencias y discriminaciones hacia las personas inmigrantes.
2- Apoyar a la Red de Ciudades Interculturales en España y extender entre los Ayuntamientos el uso de un enfoque intercultural en el desarrollo de políticas de gestión de la diversidad. La Interculturalidad se basa en la apuesta por la igualdad de derechos, deberes y oportunidades sociales, en la construcción de un discurso en positivo de la diversidad y en el fomento de la interacción social, el diálogo y la socialización de la cultura entre el conjunto de la población, luchando contra el racismo y la xenofobia, la discriminación y la exclusión de personas y colectivos.
3- Complementar con celeridad las medidas recogidas en el Pacto antiyihadista en favor de la seguridad nacional desde el respeto a los principios de la democracia y los derechos humanos -en el marco del Estado de Derecho-, con una estrategia sostenible en los planos cultural, educativo, de empleo y servicios socio-sanitarios , entre otros, dirigida a fomentar la inclusión y los principios de la Interculturalidad.
4- Considerar que dicha estrategia implica, también, una respuesta a los discursos racistas, xenófobos e islamófobos que azuzan el miedo hacia la inmigración y buscan relacionar la presencia de personas inmigrantes con la amenaza terrorista.
5- Establecer un compromiso en favor de constituir una Plataforma de concertación y cooperación entre el Estado, las administraciones autonómicas y los poderes locales. Desde ella se deberá desarrollar una democracia inclusiva con acciones dirigidas a: reforzar los valores democráticos y el sentimiento de pertenencia a una identidad urbana plural y diversa, lo que supone participar de una misma condición de ciudadanía; avanzar en la construcción de la convivencia desde la igualdad de trato y no discriminación por origen racial o étnico; la interacción y el diálogo intercultural entre autóctonos, inmigrantes nacionalizados de diferentes generaciones y extranjeros".
Odón Elorza / Diputado Socialista por Gipuzkoa
Congreso de los Diputados, a 14 de abril de 2015