PNL en defensa de la recuperación del proyecto de Centro Nacional de Investigación en Envejecimiento.

                                                   A LA MESA DEL CONGRESO DE DIPUTADOS. 

El Parlamento ha de ser consciente de que el envejecimiento es el mayor desafío global en salud del siglo XXI debido al aumento de la esperanza de vida media de las personas, lo que viene acompañado de enfermedades crónicas, degenerativas, fragilidad, alteraciones de ánimo y estados de dependencia. La respuesta de las instituciones consiste en hacer posible un envejecimiento saludable.

El envejecimiento saludable supone un reto científico y socioeconómico de primera magnitud en sociedades avanzadas como la nuestra en las que la población envejecida aumenta de manera imparable. Esto generará desequilibrios importantes en la atención de la salud y podría llegar a amenazar la propia sostenibilidad del sistema universal de cobertura sanitaria.

Por estas razones, a lo largo de 2011, instituciones como el Gobierno de España, Gobierno Vasco, Ayuntamiento de San Sebastián y Diputación Foral de Gipuzkoa, apoyadas en una alianza estratégica de entidades y empresas públicas y privadas radicadas en Gipuzkoa, se pusieron de acuerdo para hacer realidad un ambicioso proyecto: la creación de un Centro Nacional de Investigación en Envejecimiento (CNIE). Con ello, impulsaron un proyecto de ciencia e innovación tecnológica centrado en el objetivo de generar conocimiento científico que permitiera avanzar en la solución de las causas de envejecimiento y alargar la juventud celular y funcional como respuesta a las demandas de una sociedad española envejecida.

El CNIE pretendía actuar tanto desde la investigación básica-traslacional, epidemiológica y clínica para prevenir y paliar las enfermedades y la fragilidad de las personas mayores, como desde la investigación en programas innovadores, productos y herramientas tecnológicas para mejorar la asistencia en los servicios sociosanitarios.

El proyecto del CNIE surgía como derivada y consecuencia de los trabajos de investigación y estudios relacionados con la problemática de la tercera edad en el plano científico, en el tecnológico y el sociosanitario que ya se venían efectuando en Gipuzkoa por parte de organismos, fundaciones y empresas tecnológicas con gran experiencia en la investigación del envejecimiento. Por tanto, el CNIE representaba un fuerte impulso a una alianza estratégica de todos los agentes, públicos y privados, que con sus grandes potencialidades están interviniendo en esta disciplina en el Territorio de Gipuzkoa desde posiciones de vanguardia y en relación con otros centros de investigación del Estado e internacionales.

Había un importante camino recorrido tras la acumulación de un gran volumen de datos de la población referidos a su historial clínico y farmacológico unificado y centralizado en Osakidetza. A lo anterior se sumaba la existencia de centros de investigación asociados y la Fundación Matía con la investigación psicosocial y los servicios asistenciales a los que sumaba en 2010 una nueva línea de actuación con el proyecto de un Polo de Innovación en Envejecimiento. A este núcleo de actividad en el sector del envejecimiento se habían ido incorporando: el Instituto de Investigación Sanitaria BioDonostia de la mano de Osakidetza, además de Inbiomed, Tecnalia-Fatronic, CITA­Alzhéimer, UPV, BioGune, BiomaGune, Vicomtech-IK4, IK4-CIDETEC, etc

La componente de I+D+i del proyecto perseguía la determinación de acciones y medidas preventivas de cara al envejecimiento para alargar la calidad de vida libre de enfermedades y la mejora de servicios sanitarios que precisan las personas mayores para aportarles bienestar. Se trata de uno de los retos científicos de este siglo como lo ha puesto de relieve la Comisión Europea en sus programas.

Como indica en su Memoria de constitución, la iniciativa del CNIE tenía "la vocación de convertirse en un Centro altamente competitivo y de marcado carácter internacional que nace con el objetivo de aglutinar la actividad de los grupos de investigación más excelentes y de convertirse en punta de lanza de la vanguardia de la investigación en envejecimiento en España, posicionándose como referente internacional y contribuyendo de manera decisiva a aumentar la competitividad de los proyectos en convocatorias internacionales de investigación básica en la materia".

La Fundación CNIE con su Plataforma de Investigación e Innovación se creó por acuerdo del Consejo del Gobierno Vasco en septiembre de 2012 y en octubre se le dotó de presupuesto. Previamente, los Gobiernos Vasco y Español habían formalizado un Protocolo en julio de 2011 y un Convenio en noviembre 2011 para crear un programa multidisciplinar en envejecimiento que abordaría un imprescindible Programa de Investigación Básica. Por último, en julio de 2012 se acordó con el Instituto Carlos III, entidad encuadrada en el Ministerio de Economía y Competitividad del nuevo Gobierno del Partido Popular, "la puesta en marcha de la Fundación, abierto al (MINECO) y a sectores privados".

Este Programa de Investigación abordaba las siguientes actividades y disciplinas científicas: "estudio sobre el envejecimiento celular y sus causas biológicas, genéticas y ambientales; ensayos clínicos sobre los problemas degenerativos asociados a la edad; desarrollo de nuevas tecnologías diagnósticas y terapéuticas en el ámbito del envejecimiento y los nuevos modelos asistenciales; estudios sobre la nutrición, dietas y calorías".

Lo cierto es que la duración de la crisis económica-financiera, las restricciones presupuestarias aplicadas por el Gobierno de las que no se ha librado el capítulo de inversiones en investigación, la eliminación por el Ministerio de Hacienda, a finales de 2011, de la partida inicial de 5 millones de euros reservada al CNIE y el desapego de los nuevos gobiernos en instituciones vascas supusieron la paralización del ambicioso proyecto.

Sin embargo, ante la envergadura creciente del problema del envejecimiento y las repercusiones que tendría el CNIE en la recuperación de capital humano y en la creación de nuevos nichos de actividad económica, no se debe renunciar a la oportunidad del proyecto ni aceptar, en estos momentos, la disolución del Patronato del CNIE. Por el contrario, y pensando en un horizonte de salida de la crisis, hay que recuperarlo entre el conjunto de instituciones, ponerlo al día y relanzarlo.

Afortunadamente, durante estos cuatro años una parte de aquella estrategia transversal y multidisciplinar de investigación viene siendo desarrollada, con limitación de recursos, por el Instituto BioDonostia, ubicado en el complejo hospitalario guipuzcoano de la sanidad pública vasca situado en el ámbito del Parque Tecnológico de Miramón en San Sebastián. Y de la mano del Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) ha venido investigando, junto a otras entidades, en proyectos competitivos en régimen de colaboración para obtener ayudas del Instituto Carlos III.

Vivimos una etapa en la que debemos gestionar, sin demora y con medidas, la transición hacia una sociedad cada vez más envejecida y con una elevada cifra de personas dependientes que plantea una demanda creciente de servicios sociales y asistenciales. Lo que nos tiene que llevar, desde la acción política, a la recuperación del proyecto del CNIE, a su "aterrizaje" actualizando sus objetivos para tener bien en cuenta la existencia y el trabajo de otros centros de investigación y empresas tecnológicas en materia de envejecimiento, así como debidamente dimensionado en sus necesidades presupuestarias reales para garantizar su sostenibilidad con un crecimiento progresivo.

Detrás del CNIE, además de obtener y aprovechar mejor la generación de conocimiento y atraer investigadores acreditados, se producirá una oferta de becas y puestos de trabajo que permitan acoger a jóvenes científicos universitarios. Y, por supuesto, creación de nuevos yacimientos de empleo y operaciones de negocio para las empresas tecnológicas en un sector de actividad económica con futuro. Sin olvidar que la inversión en infraestructura que requiere el CNIE será muy baja al disponer de instalaciones y edificios disponibles en el Parque de Miramón que solo precisan habilitación.

En base a los hechos y razones expuestas, el Grupo Parlamentario Socialista presenta, para su debate en el Pleno del Congreso, la siguiente PROPOSICIÓN NO DE LEY:

                                                  "El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a:

1- Reconocer la vigencia del Convenio de Colaboración firmado en noviembre de 2011, entre el Ministerio de Ciencia e Innovación del anterior Gobierno de España y el Gobierno Vasco, con el compromiso de crear en San Sebastián un Centro Nacional de Investigación en Envejecimiento (CNIE), así como reconocer y desarrollar el acuerdo de 27 de julio de 2012 entre el Instituto Carlos III -adscrito al Ministerio de Economía y Competitividad- y la Consejería de Sanidad del Gobierno Vasco para la puesta en marcha de la Fundación y el Patronato.

2- Afirmar la trascendencia del CNIE como actuación estratégica en I+D+i que generará el conocimiento científico que permita abordar las causas del envejecimiento para alargar la juventud celular y funcional como respuesta a las demandas de la sociedad. El CNIE tiene vocación de convertirse en un Centro altamente competitivo y de marcado carácter internacional que nace con el objetivo de aglutinar la actividad de los grupos de investigación más excelentes y de convertirse en la punta de lanza de la investigación en envejecimiento en España.

3- Retomar con inmediatez la negociación con las instituciones del País Vasco para evitar la disolución del Patronato del CNIE y acometer mediante un Plan Estratégico el desarrollo de la Memoria del proyecto desde un enfoque multidisciplinar en favor de un envejecimiento saludable, actualizando sus contenidos así como redimensionando sus costes. El CNIE tendrá como eje de impulso de un trabajo en red al Instituto de Investigación BioDonostia, situado en el complejo hospitalario público de Gipuzkoa en el ámbito del Parque Tecnológico de Miramón en San Sebastián.

4- Reafirmar el compromiso del Gobierno de España con el CNIE, desembolsando la aportación inicial de cinco millones de euros para dotarle de una estructura básica y reforzar los equipos de investigación de Bio Donostia, según se recogía en la resolución de la Ministra de Ciencia e Innovacion, Sra Cristina Garmendia, en 2011, y hacer la correspondiente previsión de apertura de partida económica plurianual en los presupuestos del Estado de próximos ejercicios.

5- Ratificar el papel imprescindible que en el desarrollo de la función del CNIE ha de tener el principio estratégico de colaboración convenida con otros centros investigadores de excelencia, tanto del País Vasco como del conjunto de España, y la alianza estratégica a formalizar en Gipuzkoa entre entidades y fundaciones de las áreas de la salud y la gerontología, organismos dedicados a la investigación y empresas tecnológicas privadas que vienen actuando en el Territorio para dar respuesta a los retos del envejecimiento".

 

En el Congreso de los Diputados a 15 de junio de 2015.

El Diputado Socialista por Gipuzkoa / Odón Elorza González 

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

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