Proposición en relación con la defensa de un PARLAMENTO ABIERTO A LA PARTICIPACIÓN SOCIAL.
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A LA MESA DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS.
EL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA, a instancia del diputado ODÓN ELORZA y en base al art. 180 del Reglamento de la Cámara, presenta la siguiente PROPOSICIÓN NO DE LEY en relación con "la consecución de un PARLAMENTO ABIERTO A LA PARTICIPACIÓN SOCIAL", para su debate en el Pleno.
En Madrid, Congreso de los Diputados a 15 de marzo de 2014.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS:
El Congreso de los Diputados ha iniciado, con un año de retraso, las reuniones de la Ponencia encargada de la reforma de su Reglamento. Y lo hace en medio de una grave situación de desafección ciudadana hacia las instituciones y los políticos y en un periodo de gran pérdida de prestigio del Parlamento.
Desde hace ya tiempo, muchos indicadores como el barómetro del CIS y opiniones de organizaciones y movimientos que trabajan por la regeneración democrática coinciden en destacar la pérdida de confianza ciudadana en las instituciones representativas y la baja calidad de nuestra democracia. Los expertos hablan de "desafección política para subrayar el creciente alejamiento entre el Parlamento y la calle, entre los representantes y los representados; entre los políticos y la ciudadanía; entre la sociedad civil y los partidos".
De este modo, a la crisis económico-financiera que sufre el país de manera dramática se suma la decadencia de un modelo institucional que ha convivido con la corrupción, cuestiones ambas a las que todavía no hemos dado respuesta. Hay que reconocer que la democracia no es un modelo acabado sino que debemos redefinir los objetivos y el funcionamiento de la democracia del siglo XXI para dar respuestas a las insuficiencias y vicios acumulados y escapar de la tutela de instituciones supranacionales no democráticas y de poderes especulativos que atacan el interés general y la soberanía popular.
En este problemático escenario, nos encontramos con malas prácticas en el Congreso que provocan rechazo social cuando se impide la creación de Comisiones de Investigación sobre casos de corrupción o la celebración de Plenos y Comisiones en los "meses vacacionales" de enero y julio con el objetivo de dar salida a tantas iniciativas parlamentarias, preguntas a Ministr@s y solicitudes de comparecencias atascadas y no atendidas.
Además, la actual mayoría absoluta, ha llegado a maltratar y distorsionar en su tramitación la Iniciativa Legislativa Popular presentada contra los desahucios y en favor de la dación en pago, ha incumplido el Reglamento para poder tramitar con urgencia inusitada proyectos de ley o impedido sesiones de control sobre el Gobierno y su Presidente.
Todo contribuye a un mayor desprestigio del Congreso y de los políticos, al traslado del eje de la acción política a la protesta ciudadana en la calle y a los tribunales, anulando el papel decisivo del Parlamento y las funciones de una política parlamentaria orientada, en lo posible, a la búsqueda de acuerdos con los diferentes que habría que recuperar. La respuesta ha de consistir en revisar y redefinir nuestro sistema democrático; lo que se debe traducir en la adaptación del modelo institucional a una nueva cultura política basada en la ética, la transparencia y en una adecuación de los partidos a las demandas de la sociedad.
Con esos objetivos urgentes debemos abordar la modificación del Reglamento del Congreso para garantizar un funcionamiento que permita el control efectivo sobre el Gobierno de turno, que obligue a una rendición de cuentas sistemática del ejecutivo y de otras instituciones ante la Cámara, así como de los propios parlamentarios ante los electores, y a un tratamiento ágil de las iniciativas parlamentarias que, en muchos casos, han de esperar más de un año hasta ser debatidas. Junto a lo anterior, el desafío diario de la información transparente y la participación social deben convertirse en dos ejes transversales en el funcionamiento del Parlamento. Pero vamos con mucho retraso.
Es tiempo de dar respuestas concretas a la desconfianza ciudadana por los errores que hemos cometido. Porque no saldremos de esta aguda crisis política sin más y mejor democracia.
Para ello, los Grupos Parlamentarios han de buscar amplios acuerdos de modo que la reforma del Reglamento sirva para establecer unas reglas de juego más democráticas en la Cámara, en sus órganos y en sus procedimientos para permitir resolver sus carencias. Un funcionamiento que dé más autonomía a los diputados y permita un Congreso más eficiente, transparente, participativo, ágil, intenso y tecnológico.
Está en juego dignificar la democracia representativa. Con ocasión del reciente "Debate sobre el Estado de la Nación", la Cámara aprobó una resolución relativa a la reforma del Reglamento, que señala:
"Considera necesario impulsar en el marco de la reforma del Reglamento del Congreso de los Diputados mayor inmediatez, proximidad y efectividad del control parlamentario, y contemplar la regulación de los denominados lobbies. Esta regulación debe dirigirse a canalizar el ejercicio de todas aquellas actividades que tienen como objeto influir en la formulación de políticas y en los procesos de toma de decisiones, garantizando la transparencia en el ejercicio del derecho que los representantes de la sociedad civil y las empresas tienen de acceder a las instituciones, así como la observancia del código de conducta que en su momento se apruebe".
Pero, sin duda, la resolución anterior se queda muy corta y no plantea una segunda asignatura democrática pendiente, como es la de poner fin a unos mecanismos formales de participación de la sociedad en la política que resultan escasos y con un diseño deficiente. Porque se ha acabado la pura delegación de voto para cuatro años en los representantes y se impone una relación que debe sustentarse en el compromiso contenido en un contrato ciudadano que exige al parlamentario rendir cuentas periódicamente a los electores y abrir nuevos espacios a la participación ciudadana.
No podemos olvidar esa reclamación constante de la sociedad española vinculada a la actual crisis política que constituye un segundo bloque de reformas pendientes en el Reglamento que es el objeto de esta PNL. Se trata de la denuncia sobre las insuficiencias que presenta la democracia representativa y de las limitaciones del Parlamento para ofrecer instrumentos efectivos de seguimiento, control y participación a ciudadanos y colectivos. La demanda es: más información y mejor tratada, más transparencia y cauces para empoderar a la ciudadanía haciéndola intervenir en las decisiones.
En resumen, una democracia con mayor participación ciudadana en los asuntos públicos, en cumplimiento del art. 23.1 de la Constitución, y en las decisiones de las instituciones a distintos niveles de la administración.
Por tanto, hemos de asumir el compromiso de acercar y abrir el Congreso a la ciudadanía. Es imprescindible la creación de nuevas herramientas, plataformas tecnológicas y cauces para el diálogo y la participación ciudadana, tanto en los procesos deliberativos como en los legislativos.
El reto es conseguir un auténtico Parlamento Abierto y para lograrlo se cuenta con experiencias y prácticas tanto internacionales como en Parlamentos Autonómicos, así como numerosos estudios y documentos de grupos presentes en las redes como Civio, NovaGob, Parlamento 2.0 , La Alianza para el Gobierno Abierto (OGP), etc..
Un Parlamento Abierto que comunique desde la transparencia y de manera objetiva y veraz a la ciudadanía la actividad de la institución y la de los parlamentarios, así como documentación, informes y acuerdos en formatos abiertos, tratados para que resulten comprensibles.
Un Parlamento Abierto que abra espacios de colaboración para integrar acciones de la ciudadanía, cauces horizontales y verticales de participación social que incluyan a las redes sociales -con todas sus potencialidades- para escuchar e implicar a la ciudadanía en los procesos legislativos del Congreso.
Por último, no podemos olvidar que un pacto entre los Grupos sobre la reforma reglamentaria ha de formar parte de un acuerdo sobre el proyecto global para la regeneración democrática que ha de perseguir la revitalización de la democracia en su doble vertiente representativa y participativa, para afianzarla como una democracia incluyente. Y esta Proposición quiere que se apruebe una regulación ambiciosa que haga posible la participación social, también en el procedimiento de elaboración legislativa, como una vía para reforzar la legitimidad del Parlamento.
Por todo ello, el Grupo Parlamentario Socialista presenta al Pleno la siguiente:
PROPOSICIÓN NO DE LEY.
"El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a:
1- Comprometerse a promover cuantas medidas y propuestas sean necesarias para dar respuesta a los déficit que presenta en España la democracia representativa y para recuperar la plena legitimidad del Parlamento, (configurando) CONTRIBUYENDO para ello A LOGRAR un "Parlamento Abierto" a la información transparente, a la colaboración ciudadana, al diálogo interactivo y a la participación de entidades, organizaciones sociales y ciudadanía por igual, sin discriminación, en las tareas de control, deliberación, desarrollo legislativo y toma de decisiones.
2- Presentar en el Congreso, en el plazo de 5 meses, un Plan Estratégico de actuaciones que se identifique con un proyecto innovador y planificado dirigido a las instituciones, sistema educativo, medios de comunicación, redes sociales, partidos políticos y organizaciones sociales para formar a la ciudadanía, funcionarios y Parlamentarios en "la cultura de la transparencia, participación y corresponsabilidad política". El objetivo central del Plan ha de ser que la ciudadanía tome conciencia de sus derechos y deberes, y que los funcionarios y parlamentarios asuman sus compromisos ėticos y de servicio en favor del interés general en una sociedad que demanda una democracia de más calidad en el marco de un proceso integral de regeneración del sistema político en España.
3- Proponer la reforma de la Ley Orgánica sobre la Iniciativa Legislativa Popular, un instrumento de participación directa en la elaboración de leyes, para facilitar su ejercicio periódico por la ciudadanía, mejorando el procedimiento de manera que incluya la reducción del número de firmas exigibles y su recogida por vía telemática, la opción de su retirada por los promotores, la defensa de la ILP por sus promotores en todo su recorrido por el Congreso así como el replanteamiento de las materias excluidas.
4- Promover e impulsar el perfeccionamiento del modelo parlamentario de nuestra democracia representativa ante la Mesa del Congreso, los Portavoces de los Grupos y la Ponencia que aborda el estudio de la reforma de su Reglamento, instándoles a ... UN MODELO QUE FAVOREZCA la participación social MEDIANTE LA INCORPORACIÓN al Reglamento de nuevas ideas y principios, mecanismos, instrumentos, cauces, programas y plataformas tecnológicas que permitan :
4-1. Reorientar la función de las Comparecencias públicas en Comisiones y Ponencias de agentes sociales, expertos y organizaciones interesadas o afectadas por el contenido de una iniciativa legislativa. Las Comparecencias habrán de celebrarse como un debate previo de las proposiciones y proyectos de ley con el objetivo de escucharles y de dar mayor peso a su influencia en la posterior toma de decisiones por el Parlamento y los parlamentarios. Se deberá establecer la posibilidad de que los colectivos también puedan solicitar comparecer así como regular en el Reglamento, por razones de transparencia, que sus aportaciones sean públicas y accesibles en la red.
4-2. Reformular el Derecho de Petición, convirtiendo la actual Comisión de Peticiones en una Comisión Permanente de Peticiones y Participación Ciudadana que tenga la facultad de llegar a convocar en "audiencia especial" a los autores de peticiones, preguntas o iniciativas de interés y apoyadas por un número de firmas ( sería la figura simbólica del diputado 351) para que defiendan en el Congreso su contenido.
La Comisión de Peticiones, en su caso, dará posterior traslado de las mismas a las otras Comisiones de la Cámara, pudiendo ser asumidas por los diputados como demandas ciudadanas para su tramitación. Las peticiones y preguntas se podrán formular por vía telemática, estableciendo la obligación de que se respondan en un plazo concreto, con la ayuda de una sencilla plataforma tecnológica, y que se hagan públicas con su contenido y tratamiento.
4-3. Crear Foros Deliberativos en el Parlamento entre ciudadanos, entidades y parlamentarios con el objetivo de promover la deliberación, la consulta y el debate social sobre una materia o demanda concreta para superar las actuales insuficiencias del sistema representativo y hacer posible un mayor control político y una rendición periódica de cuentas de los representantes. Requiere la puesta en marcha de una plataforma informática dentro del portal del Parlamento.
4-4. Proponer y realizar iniciativas parlamentarias incluyentes y participativas. Como ejercicio contemplado en un código de buenas prácticas parlamentarias, se deberá efectuar en la fase de preparación de las iniciativas parlamentarias un proceso de consulta o contraste a colectivos y organizaciones interesadas o afectadas por la cuestión, ofreciéndoles participar en la redacción del contenido de las mismas y manteniéndoles informados de su tramitación y resultado.
4-5. Potenciar el papel de las tecnologías y la web del Parlamento para que faciliten el acceso a la información, actúen como espacio de diálogo y canales de colaboración interna, entre instituciones y con la sociedad, y sirvan de cauce a la participación ciudadana para que sea una parte activa en la toma de decisiones. Lo anterior conlleva fomentar la presencia en internet y en las redes sociales de la institución y de los parlamentarios para interactuar con la ciudadanía. Un Parlamento abierto exige un compromiso de escucha y respuesta a las personas y una comunicación bidireccional, desarrollar las políticas de información transparentes y favorecer la deliberación y el debate; todo ello mediante el apoyo de guías de uso, cursos formativos a parlamentarios y funcionarios, así como nuevas herramientas digitales.
4-6. Garantizar la transparencia en la Información de la página web del Parlamento, proporcionando a la sociedad toda la información sobre las actividades, votaciones en Pleno y Comisiones, iniciativas de Grupos políticos para el control al Gobierno, actas, presupuesto, documentos, informes y tramitaciones que generan tanto el Parlamento como los Grupos Parlamentarios. Se trata de hacer realidad la reutilización de la información y facilitar su búsqueda a través de formatos abiertos, accesibles y en tiempo real para que la ciudadanía y las organizaciones puedan seguir y controlar la huella legislativa, aportándoles así capacidad de participación y colaboración. Pero es preciso actuar sabiendo que la web del Parlamento no puede estar dirigida a "ciudadanos expertos".
Por ello, junto a la labor de acumular y ordenar con una visión integral la información en la web, acompañada de vídeos, audios, infografías..., también se ha ofrecer un canal de selección de la información para que sea comprensible por el gran público, situándola en su contexto, editando resúmenes y utilizando un vocabulario cercano. Se propone, por otra parte, la adhesión formal a la llamada "Declaración internacional sobre la Transparencia Parlamentaria" de Roma 2012.
4-7. Colaborar con las organizaciones independientes de monitorización parlamentaria mediante acuerdos entre el Gobierno, Las Cortes y las OMP. Su finalidad, como actores puente e interlocutores de la sociedad civil, es la acercar la actividad del Parlamento a las redes, promover el debate sobre las políticas públicas, explorar caminos de colaboración entre la ciudadanía y la institución, vigilar las prácticas de gobierno y parlamentarias, adaptar los mensajes de la web oficial con lenguaje menos técnico, así como hacer más transparente y más accesible la información del Parlamento.
4-8. Apoyar la creación y el trabajo de los intergrupos parlamentarios sobre objetivos o temas concretos a los que se quiera dar visibilidad política mediante la producción de propuestas o iniciativas parlamentarias de base plural, con apertura a la presencia de representantes de entidades y organizaciones sociales, en base a una regulación básica y flexible de su funcionamiento, de modo que cualquier persona interesada pueda realizar aportaciones a los trabajos en curso,
4-9. Promover las Audiencias parlamentarias a modo de reuniones en Comisiones y Ponencias del Congreso, a celebrar entre entidades ciudadanas y parlamentarios para atender sus preocupaciones y demandas de manera que sirvan para influir en los representantes y en su agenda parlamentaria. Se realizará un informe final con un resumen de las aportaciones en cada Audiencia para favorecer que pudieran convertirse en una iniciativa parlamentaria a tramitar por algún Grupo de la Cámara.
4-10. La celebración institucionalizada y pública en el propio salón del Pleno de un "Debate Social sobre el estado de la nación", con intervenciones -para exponer su visión y peticiones al Congreso- de una pluralidad de entidades y organizaciones sociales, con anterioridad al Debate anual de politica general entre el Gobierno y los Grupos Parlamentarios.
4-11. Impulsar las Oficinas Parlamentarias de proximidad, tanto virtuales, disponiendo cada parlamentario de una plataforma web, como presenciales en el territorio de las circunscripciones para atender y dialogar con la ciudadanía y rendir cuentas a los electores. Por la vía de las NTICs se podrá proponer, preguntar y pedir cuentas, estando obligados los parlamentarios a responder en un plazo para hacer efectivo el principio de participación activa.
4-12. Ofrecer un plan de comunicación, de carácter divulgativo y pedagógico, para que puedan ser conocidos por el conjunto de la sociedad los canales de información, los cauces presenciales y las plataformas digitales que en materia de participación ofrece un Parlamento abierto. Porque la participación no se improvisa y porque existe el peligro de una cierta monopolización de los procesos, resulta obligado activar y extender la cultura de la participación sobre bases reales y comprometidas.
4-13. Encargar la realización de un Informe-Memoria anual a un organismo independiente no gubernamental que haga el seguimiento y vigile el correcto cumplimiento de un nuevo Reglamento del Congreso en favor de un Parlamento abierto a una democracia participativa y transparente. El informe deberá contemplar una valoración de su nivel de ejecución, problemas detectados y un capítulo de recomendaciones; todo ello deberá ser debatido en el Congreso y Senado.
5- Comprometerse a promover la participación de la sociedad civil y del Parlamento en la identificación de prácticas políticas eficaces y enfoques innovadores en la utilización de las nuevas tecnologías de la información y comunicación. Serán necesarios planes y programas que cuenten con respaldo presupuestario para lograr un buen aprovechamiento de las NTICs por la institución parlamentaria y los parlamentarios en el desempeño de sus cometidos.
Todo ello deberá traducirse en una información transparente y accesible para la ciudadanía ofrecida desde el Parlamento y desde todos los niveles de la administración pública, condición imprescindible para activar la democracia participativa presencial y digital y avanzar en el empoderamiento de los electores".
El Diputado, Odón Elorza
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