Proposición sobre la aplicación de los criterios y objetivos de la Ley de Memoria Histórica al llamado Valle de los Caídos

                                                  A LA MESA DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

En nombre del Grupo Parlamentario Socialista me dirijo a esa Mesa para, al amparo de lo establecido en el artículo 193 y siguientes del vigente Reglamento del Congreso de los Diputados, presentar la siguiente PROPOSICIÓN NO DE LEY relativa a "la aplicación de la llamada Ley de Memoria Histórica al Valle de los Caídos", para su debate y aprobación en la Comisión de Cultura.

                 En el Congreso de los Diputados, a 20 de noviembre de 2016

EL DIPUTADO, ODÓN ELORZA GONZÁLEZ

EL PORTAVOZ DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA

                                                                     EXPOSICIÓN DE MOTIVOS:

Con fecha 1 de abril de 1940 se aprobó un decreto por el régimen franquista en el que se proponía la construcción de un conjunto monumental con una basílica en la finca de Cuelgamuros situada en el municipio de San Lorenzo de El Escorial, conocido como el Valle de los Caídos. El propósito de aquel proyecto era el de "perpetuar la memoria de los que cayeron en nuestra gloriosa cruzada", con intención de dedicarlo a los que fueron los vencedores de la Guerra Civil.

Tardaron diecinueve años en construirlo, trabajando personas contratadas pero también presos políticos republicanos. Y desde hace años se trasladaron allí los restos de 33.847 personas, de las cuales 21.000 están identificadas y 12.000 sin identificar, lo que convirtió al Valle de los Caídos en el mayor cementerio de víctimas de la Guerra Civil española.

Posteriormente, en el año 1957, se aprobó un Decreto de creación de una Fundación y se delegó el mantenimiento y la dirección de las diferentes partes del monumento a la comunidad religiosa benedictina que tiene reconocida la "competencia inviolable" sobre la basílica y los sepulcros de Francisco Franco y Jose Antonio Primo de Rivera.

En noviembre de 1975 el anterior régimen tomó la decisión de inhumar al hasta entonces Jefe del Estado, el dictador Francisco Franco, en un sepulcro ubicado junto al altar mayor de la basílica. En aquel tiempo, y en ausencia de democracia, aquella determinación se impuso.

Después, ya en el proceso de la transición política e incluso superada la misma, faltó voluntad política e impulso para replantear la cuestión. De ahí que la función excluyente del conjunto del Valle de los Caídos hacia las víctimas republicanos y la presencia de Franco presidiendo el recinto junto al altar, han permanecido como asignaturas pendientes para la democracia.

En la actualidad el Valle de los Caídos es un conjunto arquitectónico que presenta graves deterioros de conservación, históricamente el más notorio del Estado español referido a la Guerra Civil, a la posguerra y la dictadura franquista. No hay ningún otro conjunto patrimonial e histórico de estas características y está asignado al ente Patrimonio Nacional.

Sin embargo, hay que destacar la feliz iniciativa del Gobierno de JL Rodríguez Zapatero al aprobar la LEY 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura. Ley conocida como de Memoria Histórica, cuyo artículo 16 referido al Valle de los Caídos, fue acordado prácticamente por unanimidad (304 votos a favor, 3 en contra y 18 abstenciones). En él se calificó este espacio como "un lugar de culto y cementerio público, sin que pudieran celebrarse actos de naturaleza política, ni exaltadores de la Guerra Civil, de sus protagonistas o del franquismo".

En relación con el Valle de los Caídos, la ley es muy clara en su Disposición Adicional Sexta al establecer : "La Fundación Gestora del conjunto incluirá entre sus objetivos honrar y rehabilitar la memoria de todas las personas fallecidas a consecuencia de la Guerra Civil de 1936-1939 y de la represión política que la siguió, con objeto de profundizar en el conocimiento de este período histórico y de los valores constitucionales. Asimismo, fomentará las aspiraciones de reconciliación y convivencia que hay en nuestra sociedad".

Los objetivos de la Ley de Memoria Histórica tienen acogida en el Informe de los expertos sobre los problemas de conservación, el futuro y la resignificación del Valle de los Caídos, entregado el 22 de noviembre de 2011 y realizado por encargo del anterior Gobierno presidido por Jose Luis Rodríguez Zapatero. Dichos objetivos se pueden resumir en los siguientes:

- Rehabilitar la memoria de todas las personas fallecidas a consecuencia de la Guerra Civil de 1936-1939 y de las víctimas de la represión política de los casi 40 años de dictadura porque supondrá un progreso moral para la convivencia.

- Fomentar la cultura de la reconciliación y la convivencia en el seno de la sociedad española

- Dignificar los restos de las 33.847 personas, de uno y otro bando, que están inhumadas en el Valle de los Caídos en mal estado y de manera poco digna en los numerosos columbarios que hay en ocho criptas.

- Educar en favor de una memoria democrática compartida, de la paz y el respeto a los derechos humanos. Por tanto, el conjunto monumental deberá dejar de ser en la práctica un "espacio exclusivo" de homenaje a las víctimas de una de las partes implicadas en la Guerra Civil.

Para ello y entre otras cuestiones, el citado Informe de los expertos recomienda: "lograr consensos políticos y sociales para avanzar en la tarea de resignificar y reconvertir el sentido del Valle de los Caídos, dignificar el cementerio, frenar el deterioro general de edificaciones y esculturas, cuidar el parque natural, atender reclamaciones de familiares, crear un espacio de exposición, reflexión y educación cívica a modo de memorial, así como un centro de interpretación e investigación".

Pero es que además, el Informe recomienda una propuesta que es compartida por la misión de trabajo de la ONU que ha visitado España en 2013 para interesarse por los desaparecidos de la Guerra Civil y que dice: "el objetivo de resignificar el conjunto del Valle de los Caídos, despojándole de cualquier connotación ideológica y política, y atendiendo únicamente a la dimensión moral de la memoria, sólo será posible si los enterramientos se reservan, como estaba previsto, para los restos de las víctimas y los muertos de la Guerra Civil.

Por ello, esta Comisión recomienda que los restos del dictador Francisco Franco sean trasladados al lugar que designe la familia o, en su caso, al lugar que sea considerado digno y más adecuado"

Es cierto que en esta etapa de crisis económica, con evidente carencia de recursos por la administración, no es posible abordar en poco tiempo todas las transformaciones de obra que son objeto de recomendación y se necesitará un plazo amplio de tiempo y una planificación de las prioridades.

Pero, en cambio, hay decisiones simbólicas y de ejecución sencilla, técnica y presupuestaria, que esperan desde hace años la formación de consenso parlamentario y que conllevan un gasto muy asumible. Son los casos de los enterramientos existentes en lugar dominante y privilegiado de la basílica y corresponden a Francisco Franco y a José Antonio Primo de Rivera.

Con el inicio de un nuevo tiempo político para España, ha llegado el momento, por dignidad democrática, de que el conjunto adquiera una identidad de Memoria, Convivencia y Democracia para dar cumplimiento no sólo al espíritu de la Ley de Memoria sino también al contenido de la norma y a las recomendaciones del Informe de expertos. Es hora de que el Valle de los Caídos, un antiguo símbolo de la represión del nacional-catolicismo, se convierta en un espacio de dignificación, honor y homenaje a todas las víctimas de los dos bandos de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura, para que represente un lugar abierto a la convivencia democrática de toda la ciudadanía y un espacio de reconciliación y concordia.

Por tanto, el personaje máximo exponente de un régimen totalitario contrario a la libertad y a la dignidad de toda la ciudadanía, el enemigo de la democracia, no puede presidir un conjunto monumental que debe servir para homenajear la memoria de todas las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura posterior. Es más, resulta imprescindible poner fin a la actual jerarquía funeraria que ofrece la basílica del Valle de los Caídos porque constituye una ofensa y quiebra el principio de igualdad de tratamiento debido a los restos de todas las personas que allí reposan.

Por todo ello, el Grupo Parlamentario Socialista presenta, para su aprobación en Comisión de Cultura, la siguiente                                                       PROPOSICIÓN NO DE LEY : 

"El Congreso de los Diputados insta al Gobierno:

1- A la aplicación práctica de la Ley de Memoria Histórica y, de conformidad con la misma y con el Informe de los expertos, proceda a resignificar y transformar la actual significación del Valle de los Caídos, para convertirlo en un espacio en favor de la cultura de paz, la reconciliación y la convivencia, en un testimonio de memoria colectiva democrática así como de dignificación y reconocimiento a todas las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura.

2- A ejecutar un plan de actuaciones por etapas de acuerdo con dicha Ley de Memoria Histórica, el Informe de los expertos consultados y las recomendaciones de la ONU, en el que se incluya la inmediata exhumación de los restos de Francisco Franco y su traslado fuera del Valle de los Caídos, así como la exhumación de José Antonio Primo de Rivera que tendrá como objetivo una reubicación, en su caso, pero nunca en un sitio preeminente del edificio".

Firmado , Odón Elorza González

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

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