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Odón Elorza

Odón Elorza

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Pfizer y UE: vacunas contra la transparencia. (Publicado en infolibre.es el 17-8-2021)

La vacuna de Pfizer/BioNTech cuesta unas siete veces más que la de Oxford/AstraZeneca según informaciones contrastadas. Son 20 euros frente a los menos de 3 euros de la vacuna repudiada por los países ricos. Hasta el punto de que las dosis de AstraZeneca sobrantes o rechazadas en Europa y USA son donadas al fondo solidario Covax de la OMS para los países de renta baja. Un gesto de caridad insuficiente.

¿Cómo se explica esta enorme diferencia de precio? ¿Es acaso la vacuna de AstraZeneca menos eficaz? ¿Además de los casos de trombosis causados por la dosis de AstraZeneca (también de Janssen) con menos de 1 caso por cada 200.000 personas vacunadas con ella, da menor protección o resiste peor las variantes agresivas del COVID-19? Lo que resulta evidente es que, además de la rusa, china y cubana, puede ser la única vacuna accesible por su precio, entre las producidas por las grandes farmacéuticas, a los países más vulnerables.

La actitud de opacidad que sigue la Comisión Europea, presidida por Úrsula von der Leyen, es tan desesperante que no prestigia a la democracia y sí ayuda a las posiciones de los sectores que promueven la antipolítica. Esto se ha confirmado con ocasión del reciente megacontrato que ha firmado con el laboratorio alemán BioNTech, en consorcio con la farmacéutica estadounidense Pfizer, para la compra de otras 1.800 millones de vacunas.

Llueve sobre mojado porque en 2020 la Comisión firmó contratos con diferentes farmacéuticas sin darles transparencia ni rendir cuentas, desoyendo las reclamaciones del Parlamento Europeo. Estoy convencido de que este contrato tampoco añade cláusulas de cooperación global obligada para Pfizer, como la concesión de licencias voluntarias no restrictivas en favor de terceras empresas. Ni se aclaran las condiciones de la adjudicación directa en materia de indemnizaciones en caso de efectos secundarios.

Pfizer pasará una factura de 36.000 millones de euros a la Comisión Europea por el nuevo contrato. ¿Somos ingenuos al pedir control y transparencia? A casi nadie parece interesarle poner fin a la opacidad, como corresponde a la UE y a los Estados democráticos cuando se trata de una operación de tanta coste para el presupuesto público. Por cierto, una duda con mucha miga: ¿donde pagará Pfizer/BioNTech los impuestos de estas operaciones, en qué cuantía y cuándo lo hará?

Para colmo de la inmoralidad han dejado que Pfizer suba el precio de sus vacunas un 20%, aprovechando las necesidades extras de países ricos y el régimen de monopolio que disfruta en el mercado. Recordemos que AstraZeneca quedó descartada para la UE a causa de sus incumplimientos en los plazos de entrega a inicios del presente año.

Mientras en algunos Estados se habla de poner una tercera vacuna de refuerzo (con el empuje de Pfizer, por supuesto), las farmacéuticas no permiten aumentar la producción para hacer llegar la vacuna a los países que aún no recibieron ni la primera dosis. Esto se ha visto en las reuniones de la Organización Mundial del Comercio, cuyos miembros no han podido consensuar una suspensión temporal de las patentes con obligación para las farmacéuticas de transferir los conocimientos claves y las tecnologías para producir las vacunas en laboratorios preparados y establecidos en los llamados países del sur.

Por otra parte, ni USA ni la UE harán caso a la petición de la OMS de retrasar la tercera dosis. Y aunque falten datos e informes de la OMS y de la EMA sobre su necesidad, lo que cuenta es la próxima celebración de elecciones en Francia y Alemania.

Lo cierto es que la pandemia está sacando a la luz las flaquezas del sistema democrático ante la insuficiente solidaridad de los Estados en las reuniones de la OMC para garantizar que las vacunas lleguen a todo el planeta. También ha puesto de manifiesto el poder de las grandes farmacéuticas para hacer su negocio y la debilidad de los líderes políticos.

La opinión pública debiera movilizarse ante la demostración de que la pandemia nos sitúa en un estado de emergencia planetaria de larga duración, con 4,2 millones de muertos y 202 millones de infectados. Porque nos supone la vida conseguir que lleguen ya las vacunas de esas miserables farmacéuticas a todos los rincones del planeta. De lo contrario, como se está viendo, el virus seguirá extendiéndose con variantes cada vez más agresivas.

Si la pandemia y la emergencia climática que afectan a toda la población del planeta no nos enseñan a ser una ciudadanía solidaria, y a que los gobiernos establezcan estrategias éticas de cooperación global en los organismos internacionales, es que no tenemos remedio.

 

Odón Elorza / Diputado del PSE-PSOE por Gipuzkoa

San Sebastián, 17 de agosto de 2021 / Publicado en infolibre.es

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Entre los nuevos tiranos y la emergencia climática. (Publicado en eldiario.es el 2 de agosto de 2021)

Vivimos en un endiablado escenario global, conectados por igual a incertidumbres, amenazas y desafíos. Salvando las distancias y con la concurrencia de los fenómenos de esta era tecnológica, la comunicación digital, las nuevas élites financieras que abusan de su poder y la emergencia climática, la historia del avance del autoritarismo se repite en España y en toda la humanidad. 

Esta maldita pandemia y las consecuencias del cambio climático nos deberían enseñan a ser más solidarios con los demás habitantes de un planeta compartido y a entender que no tienen sentido las identidades nacionalistas excluyentes y de confrontación frente a los valores democráticos y los derechos humanos.

Las catástrofes que sufrimos cada año con más intensidad son consecuencia del calentamiento global. Me refiero a las grandes inundaciones, olas de calor y sequías, hambrunas y enfermedades, incendios y aceleración del deshielo de glaciares. No hay tiempo que perder para poner remedio a tanto sufrimiento, pobreza y desigualdad. Evitarlo requiere decisiones de los Estados y de los organismos supra estatales -que necesitan ser reformados- para hacer posible una gobernanza democrática de la globalización, con medidas valientes, sostenibles y justas para lograr la supervivencia del planeta.

Sin embargo, observo actitudes en gobiernos, importantes organismos internacionales, medios y redes sociales que no tienen claro que sin cooperación real y solidaridad global este planeta camina sin remedio hacia el caos. Así, mientras en la UE se habla de una tercera vacuna de refuerzo (con el empuje y la inmoral subida de precio de Pfizer, por supuesto), las farmacéuticas no se esfuerzan en aumentar la producción para los países pobres que aún no recibieron ni la primera vacuna.

Por otra parte, sufrimos por doquier una exaltación del extremismo, de estrategias de polarización de la sociedad que cultivan el odio y atacan la convivencia y la paz social, dificultando las transformaciones sociales y los consensos parlamentarios. Buscan extender el miedo.

En España no podemos cerrar los ojos ante el surgimiento del neofranquismo de la mano de Casado & VOX. Los ejes de su estrategia son el desprecio a la democracia y al Estado de Derecho, la difusión de una posverdad sobre el golpe de estado de los fascistas, la creación del enemigo imaginario de España, una idea de la patria excluyente y para la confrontación, un conservadurismo rancio apoyado en la iglesia y la familia tradicional y un discurso del odio para disparar las emociones y agudizar la polarización política.

Junto a la acción de partidos populistas autoritarios y de extrema derecha así como de los movimientos negacionistas y conspiranoicos, hay una corriente de fondo que remueve las bases de las sociedades democráticas. Podría tratarse de un gesto de hartazgo y rebeldía en sectores ciudadanos fruto de la corrupción, el escepticismo ante el futuro y la antipolítica que promueven los populismos.

Quizás asistamos al declinar de la democracia. Impedirlo exige afrontar el reto de democratizar la globalización, actuando desde la cooperación transnacional y la movilización de la sociedad civil contra los nuevos tiranos del siglo XXI. Esos que aprovechan la pandemia, las crisis y el temor a las migraciones para que la ciudadanía renuncie a su libertad a cambio de una falsa seguridad bajo secuestro. Cabe, por el contrario, organizar la resistencia democrática para vencer a los autócratas y a una vida precaria.

Ambas alternativas son posibles.

 

Odón Elorza / Diputado del PSOE por Gipuzkoa

Publicado en eldiario.es el 2 de agosto de 2021

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Democratizar la globalización para salvar el planeta. (Publicado en ethic.es 28 de julio de 2021)

1. Los problemas de la democracia y su pérdida de calidad están presentes en todo el planeta, lo cual complica su análisis, las soluciones y la búsqueda de liderazgos democráticos. Bastaría con recordar que China, India y Rusia (y por poco USA, que se salvó en un match ball de la continuidad de Trump, ejemplo del populismo extremista) son grandes potencias mundiales con regímenes dictatoriales o con democracias iliberales o autoritarias. 

Las amenazas a la democracia se extienden por países de todos los continentes, también en Europa, y van de la mano del populismo autoritario, el ultra nacionalismo excluyente y la extrema derecha. De ahí que se observe, en estos últimos años, cómo aumenta en las encuestas de organismos internacionales el número de personas que se apuntan al escepticismo antipolítico y no consideran imprescindible vivir en sus países bajo la cobertura de un sistema democrático.

En un tiempo en el que las bases de la democracia se ven vulneradas por los fenómenos de la globalización (de carácter tecnológico, político, social, económico y financiero), es obligado repensar la democracia y adaptarla a la era digital y a las necesidades de la emergencia climática. Se trata de avanzar en el objetivo de democratizar una globalización descontrolada.

La democracia ha de ser resiliente y solidaria ante unas incertidumbres que son producto de una globalización que nos plantea enormes desafíos. Se trata de una larga lista de desafíos. Entre ellos, las migraciones, los mercados financieros especulativos y desregulados, la concentración e incremento de la riqueza en unos pocos que va en paralelo al aumento de las desigualdades y la hambruna, la necesidad de prever y planificar la lucha contra las pandemias y otras catástrofes naturales asociadas al calentamiento global, el fanatismo terrorista, la corrupción internacional, los ataques informáticos que afectan a la economía y la seguridad nacional de los Estados, así como la revolución digital con sus efectos en el mercado de trabajo.

Vivimos en un mundo en el que la democracia representativa liberal que respiramos se ve contaminada por las nuevas estructuras globales que no atienden a valores democráticos. La democracia soporta las amenazas de una élite financiera surgida de un capitalismo insaciable y globalizador, las estrategias de poder de las grandes corporaciones multinacionales, las poderosas plataformas digitales y los fondos de inversión.

Estas instancias de auténtico poder presionan a los Estados y condicionan sus políticas. Juegan a influir en la opinión pública y mediatizar el voto, tutelan el sistema económico, fomentan un mercado especulativo en favor de obtener más beneficios y toman decisiones contrarias al interés general de la población y de las economías nacionales.

Su incidencia en la calidad de la democracia y en la reducción de la soberanía nacional resulta evidente por la prevalencia de los grandes intereses privados y la utilización -con fines de manipulación y del control de las emociones- de las tecnologías de la comunicación, la inteligencia artificial, el uso de los algoritmos y de unas redes sociales que son intoxicadas con la posverdad y las fake news.

2. Para completar el escenario, la democracia arrastra un desgaste crónico provocado por vicios de la política y de los partidos - entre ellos, la corrupción, los impedimentos a la separación de poderes y los déficits en transparencia -, una polarización extrema que se ha convertido en pandemia e impide el diálogo, así como las repetidas crisis económicas que provocan el desánimo y la desafección ciudadana hacia los políticos e instituciones, favoreciendo en conjunto el discurso populista y la antipolítica. Hay países en los que la ciudadanía renuncia, por miedo, a libertades y derechos a cambio de “seguridad”. Esos discursos retrógrados y cargados de odio incluso gobiernan bendecidos por las urnas.

¿Asistimos al ocaso de la democracia como antesala de las autocracias, las democracias autoritarias y el resurgimiento de los tiranos? Es muy preocupante que clases trabajadoras vayan perdiendo peso en esta sociedad posindustrial e interés en participar. Han pasado de ser las principales aliadas de la democracia e interesadas en su permanencia a marginadas de la política y perjudicadas en sus condiciones de vida.

Las incertidumbres y amenazas señaladas exigen la apertura de un debate con generación de ideas y reforzamiento de las políticas de cooperación y solidaridad internacional, tanto para fortalecer las democracias parlamentarias como para construir procesos democratizadores de una gobernanza de la globalización que permita adoptar medidas justas.

3. Antes, el sistema democrático tenía al Estado-Nación como marco de referencia. Ahora, muchas decisiones nacen deslegitimadas al imponerse desde instancias supra estatales alejadas de los Parlamentos, de las reglas democráticas, de la transparencia y del electorado, disminuyendo el control democrático y la participación ciudadana y acentuando la desconfianza popular hacia centros de poder inaccesibles. De ahí que las actuaciones en favor de aportar mayor legitimidad y justicia social a las decisiones de la gobernanza de un planeta dominado por la ideología neoliberal, han de formar parte de una estrategia diplomática global de los Estados que permita transformar los actuales organismos internacionales.

Es urgente asumir el reto, o mejor la utopía necesaria, de definir un modelo de gobernanza supraestatal para democratizar la globalización económico-financiera. Esta gobernanza requiere la reforma del funcionamiento de organismos como la ONU, el G7, el FMI, el Banco Mundial, la OMC o la OMS, entre otros. Una reforma que resulte eficaz para lograr un orden planetario más igualitario e inclusivo, basado en el diálogo, el respeto a los derechos humanos y la cooperación transnacional en la toma de decisiones por parte de los organismos políticos y económicos multilaterales y supra estatales.

Recientemente, el G20 y la OCDE, en un escenario en el que todavía se mantiene la elusión fiscal practicada por los poderosos y las multinacionales así como los paraísos fiscales, han aprobado la tramitación por los Estados de un impuesto mínimo para las grandes empresas multinacionales del 15% sobre los beneficios obtenidos en cada país. Aunque se partía de una propuesta del 21%, será el paso inicial de un largo camino que hay que recorrer sin demora para gobernar la globalización de una forma más justa y democrática.

4. Mientras, la izquierda no debería retroceder en la defensa de la igualdad y en la redistribución de la riqueza y del poder como principal estrategia democrática. Solo así impedirán el avance de los populismos autoritarios de diverso corte, los gobiernos de tecnócratas que devalúan el papel de los partidos y las élites financieras del planeta que condicionan absolutamente la economía y se convierten en interlocutores privilegiados de gobiernos débiles. En este contexto, los partidos progresistas no pueden suicidarse desnaturalizando su programa o perdiendo la identidad de sus principios.

La historia se repite. Resistir y transformar este estado de cosas obliga a proponer soluciones de fondo y a movilizar sin complejos a la sociedad democrática. En vez de apoyarse en la tecnocracia política mediante el uso constante de técnicas de encuesta y mercadotecnia para averiguar qué es lo que la gente quiere escuchar y ofrecerlo en una pseudodemocracia. En esta ingente tarea es imprescindible buscar la alianza y el protagonismo de la sociedad civil mundial, con sus organizaciones sociales, foros y ONGs que deben jugar un papel de presión, concienciación y movilización en defensa de la democracia.

Es vergonzoso que las vacunas contra una pandemia global no lleguen aún a todos los rincones del planeta por el rechazo de las grandes farmacéuticas a aumentar la producción suspendiendo las patentes y por los intereses ocultos de algunos gobiernos. Asistimos a un claro ejemplo de las graves carencias del orden mundial en valores democráticos que pone de manifiesto la trascendencia de que organizaciones civiles de solidaridad, justicia fiscal y derechos humanos presionen con la reclamación de vacunas eficaces para toda la población del planeta y denuncien los intereses económicos de las farmacéuticas y la complicidad de gobiernos.

Son constatables las catástrofes consecuencia del calentamiento global causado por la sobreexplotación de los recursos naturales y la degradación de la biodiversidad. Observamos este verano, de manera sorprendente, grandes inundaciones y sequías, hambrunas y enfermedades, incendios y mayor deshielo de glaciares. No hay tiempo que perder. Se requieren decisiones planificadas, valientes, solidarias y justas para salvar la vida del planeta y la humanidad. Y ya sabemos que las políticas ecologistas de los Estados solo serán eficientes si forman parte de compromisos ciertos de cooperación en el marco de una gobernanza global compartida.

 

Odón Elorza

Diputado por Gipuzkoa y Secretario de Democracia Participativa y Transparencia en la CEF del PSOE.
Publicado en ethic.es , el 28 de julio de 2021.

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Debate en el Congreso sobre RTVE, TELEMADRID y el modelo de rtv pública.

Pleno de la Diputación Permanente del Congreso, 21 de julio de 2021.
Debate sobre RTVE. Intervención de Odón Elorza, Portavoz en la Comisión Constitucional. 

Presidenta, Señorías :

La solicitud del PP de una comparecencia del Gobierno en la Comisión Constitucional para fechas de agosto, a raíz de la reciente Sentencia del Tribunal Constitucional sobre el RDL de 22 de junio de 2018 del Gobierno de Coalición para elegir con urgencia el Consejo de Administración de RTVE que fue refrendado por el Congreso, es incoherente con la actuación de Ayuso sobre TELEMADRID y obedece al intento permanente del PP de sacar las cosas de quicio.

No tiene ningún efecto práctico esta Sentencia formalista sobre dos aspectos concretos - pues rechazó la mayor parte del recurso del PP- ni cabe pedir responsabilidades políticas. Estamos ante otra Sentencia de un Tribunal Constitucional que funciona como la Selección Española de Fútbol; va de desempate en desempate y resolviendo en tiempo de descuento.

El Decreto Ley objeto de Sentencia, declarado en parte inconstitucional por no explicitar debidamente el Gobierno las razones de la urgente necesidad de la regulación sobre los expertos y el papel del Senado sustituido por el Congreso, si no elegía a tiempo a sus representantes en el CRTVE, obedecía a una situación de parálisis, de vacío en la dirección de RTVE, a lo que sumaban bloqueos y recursos en el concurso para la elección del Consejo y de la Presidencia del ente público.

El Gobierno intentó una elección urgente y provisional del CRTVE y de su Presidencia y, además, estableció el nombramiento de un Administrador Único y Provisional para el caso de no avanzar los nombramientos provisionales del Parlamento. Cosa que así ocurrió y se tuvo que nombrar a Rosa María Mateo. Dejo claro que la Sentencia no declara inconstitucional nada referido al nombramiento de quien ejerció como administradora en un tiempo complicado por la herencia que dejó el PP en RTVE.

A posterior, el proceso del concurso para la selección de los miembros del CRTVE y elección del Presidente, con participación de un comité de expertos, se desarrolló y culminó en 2021 por encima de problemas y polémicas. Y aquello se consensuó y votó en Las Cortes, hasta la elección del nuevo Presidente, el periodista Perez Tornero, por una mayoría de 2/3. 

El Grupo Parlamentario Socialista esperaba hoy la retirada de esta absurda petición a la vista de las decisiones lamentables de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Sra Diaz Ayuso. Ella ha promovido la reforma de la Ley de TELEMADRID, sin diálogo con la oposición y por un procedimiento de urgencia, buscando asaltar la televisión pública de Madrid y el descabezamiento total de los profesionales de la dirección.

Una persona conocida por su historial en TVE y Telemadrid, Jose Antonio Sanchez, contrario a la tele pública que ni valora ni defiende, ha sido nombrado por Diaz Ayuso como Administrador único Provisional al servicio de Ayuso por 97.000 euros de sueldo anual.

El administrador de TeleAyuso, para su tarea de propaganda, empieza cortando cabezas antes de ser ratificado por la Asamblea de la Comunidad. Está dotado de poderes casi absolutos, es el autor de las listas negras en una etapa anterior en RTVE y un censor al servicio de un partido que involuciona hacia el franquismo más rancio. No tiene el PP talante democrático y por tanto no puede dar lecciones de democracia a nadie.

Ante las intervenciones aquí expresadas de muy diferentes grupos, quejándose del funcionamiento de RTVE, el Grupo Parlamentario Socialista pide voluntad de colaboración a todos para defender RTVE como un servicio público esencial y una herramienta cultural y de cohesión social.

Por otra parte, el Consejo de RTVE elegido por el Parlamento toma sus decisiones y su Presidente deberá explicarlas ante la Comisión Mixta de Control de RTVE en el Congreso. En el Consejo ni está el PSOE ni otros partidos representados por vocales propios. Se supone que los designados por el Congreso actúan allí con un criterio propio, profesional e independiente. Hay que romper con el esquema de la representación por cuotas de partidos. Da igual que hablemos de RTVE que del CGPJ o del Tribunal Constitucional. La democracia exige utilizar para su elección otros criterios de representación.

La TV pública debe respetar un marco jurídico que asegure su independencia del Gobierno de turno, la neutralidad, la objetividad informativa y la participación y control del Parlamento. Por tanto, la TV pública debe ser reflejo del pluralismo, la diversidad de la sociedad y los valores democráticos.

No se puede admitir una TV pública sometida a manipulación por intereses sectarios ni bajo un control partidista con remisión de argumentarios a los responsables de los Informativos. Es inadmisible la censura al pluralismo y la aplicación de listas negras que suponen la negación de la libertad de expresión.

Es de destacar el contenido del artículo 20. 3 de la Constitución: “La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.”

Por tanto, tenga bien claro la ciudadanía que el PSOE defenderá este modelo de TV pública, para la TV estatal y las autonómicas. Ténganlo claro, señorías de la extrema derecha, de la derecha extrema y del nacionalismo excluyente.

En nuestra opinión, un modelo de RTV pública debe :

- Ser una herramienta formativa, educativa y de entretenimiento de los espectadores.

- Garantizar el acceso a la cultura.

- Ofrecer una información general rigurosa, veraz, imparcial y pluralista.

- Promover contenidos de calidad vinculados a los valores democráticos y los derechos humanos.

No será tarea fácil para el Presidente del CRTVE y es imprescindible la colaboración responsable de todos los componentes del Consejo de Administración. Hay problemas pendientes en materia de definición del modelo, de financiación -bendita publicidad- y contrato programa. Lo iremos viendo con el mejor talante. 

* Nota: Esta intervención prevista tuve que resumirla en los cinco minutos disponibles. 

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Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

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