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El proyecto Socialdemócrata como alternativa de país.

La sociedad española ha experimentado grandes cambios en los últimos diez años, un periodo negro dominado por los efectos de la crisis económica y las políticas neoliberales en la precarización del empleo, los recortes de derechos sociales y el aumento de las desigualdades. A todo ello se suman los casos de corrupción y de inmoralidad que obligarían a un nuevo contrato social con la ciudadanía para gestionar las soluciones desde una nueva gobernanza ética y a plantear reformas legislativas que aseguren la regeneración democrática.

El conjunto de hechos ha dañado el sistema democrático, nuestras instituciones han perdido credibilidad ante la ciudadanía y el escepticismo colectivo se ha instalado en la sociedad. A la vez, la cohesión territorial se ha debilitado por la paralización de la negociación sobre la financiación de las CCAA y por la crisis constitucional en Cataluña en la que, además de las decisiones ilegales de los secesionistas, ha quedado de manifiesto la incapacidad de Rajoy de dialogar para hacer política.

La situación de convulsión en España se enmarca en la complejidad de un mundo sometido a la economía global y con un sistema capitalista en continua mutación derivada de la desregulación de los poderes económico-financieros especulativos y de los efectos de la revolución tecnológica. Ante los nuevos fenómenos del siglo XXI, la izquierda, y en concreto la vieja Socialdemocracia que arrastraba en Europa una crisis de identidad, no supo adaptar su discurso a las nuevas realidades y perdió su papel, influencia política y capacidad de iniciativa. La derecha liberal consiguió hacer creer que sus políticas económicas carecían de alternativa en tiempos de crisis.

De ahí la importancia decisiva de proponer y proyectar el nuevo relato sobre los objetivos y propuestas de las fuerzas herederas de aquella Socialdemocracia europea que hizo realidad el Estado de Bienestar y una Europa solidaria. En el caso del PSOE, las resoluciones de su último Congreso Federal, tras las primarias, y los ejes que marcan su alternativa presupuestaria, frente a las cuentas públicas electorales y confusas presentadas para 2018 por Montoro y Rivera, muestran las claves del relato Socialdemócrata para este siglo XXI. Un proyecto transformador e innovador para dar respuestas a nuevos problemas y adquirir carácter de alternativa. Ahora se trata de trasladar su significado al conjunto de la ciudadanía y a los diferentes agentes sociales.

El proyecto Socialdemócrata de Pedro Sanchez se está traduciendo en una alternativa de País y de Gobierno y confronta con las posiciones neoliberales de Rajoy y Rivera que aplican políticas que reducen el papel del Estado en la consecución de mayores cotas de igualdad y bienestar. Las derechas rechazan una reforma fiscal de progresividad y no apuestan por la regeneración democrática más allá de simples afirmaciones retóricas.

En respuesta a un modelo de país más injusto y desigual, desprestigiado, menos cohesionado y con una democracia débil, los socialistas aportamos cinco claves de nuestra alternativa dirigida a una mayoría social: 

1. El crecimiento económico debe estar basado en el reparto de la riqueza. Las derechas son incapaces de gestionar la recuperación de nuestra economía en combinación con la aplicación de políticas de redistribución de beneficios con criterios de equidad.

2. Queremos garantizar la dignidad de las personas en materia de empleo y pensiones para que puedan aspirar a un proyecto autónomo de vida. Esta aspiración concreta el ideal socialista de que Democracia es Igualdad, porque no cabe hablar de democracia si persisten las profundas desigualdades, incluidas las de género, que se han asentado con el Gobierno de la derecha.

3. Necesitamos más ingresos y una gestión eficaz de la administración tributaria. Para ello debemos abordar una Reforma Fiscal en base a los siguientes principios: equidad, transparencia, corresponsabilidad, eficiencia y sostenibilidad. Solo así será posible el reforzamiento del Estado del Bienestar y la reducción de las desigualdades y la pobreza.

4. Defendemos la Regeneración democrática porque necesitamos más democracia frente a la corrupción y los populismos. Esto se traduce en una reforma del funcionamiento del Parlamento, la democratización e independencia de los organismos constitucionales, supervisores y reguladores, la transparencia y rendición de cuentas por los gobiernos o el respeto al pluralismo por RTVE. La demanda de más democracia por parte de la ciudadanía hace referencia a un desarrollo de la democracia representativa en su vertiente participativa, deliberativa, de transparencia, inclusiva y digital.

5. Planteamos nuevas respuestas de la Socialdemocracia a los problemas actuales, respuestas alternativas para los desafíos que ofrece un mundo globalizado. Entre otros: la recuperación del papel solidario de la Unión Europea y del objetivo de la armonización fiscal, las soluciones a los efectos de la economía digital y a la incidencia de la robótica en el empleo, el aprovechamiento de las potencialidades de las nuevas tecnología y las políticas en educación e investigación, los compromisos ciertos frente al cambio climático y en favor de un desarrollo sostenible, la lucha contra la evasión y los paraísos fiscales, la deslegitimación de los populismos nacionalistas, el tratamiento humanitario de las nuevas migraciones, la unidad frente al terrorismo yihadista o la reinvención de la ONU. Proponemos otro modelo productivo para España que garantice un crecimiento sostenible de la economía en el marco de una transición energética consensuada. 

 

Odón Elorza

Diputado Socialista por Gipuzkoa y miembro de la CEF del PSOE

10 de mayo de 2018. Publicado en infolibre.es

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

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