Otra forma de hacer política y de gobernar Gipuzkoa: desde el entendimiento y con participación de la sociedad civil.

Hacer del País Vasco una pequeña "Dinamarca del Sur" en parámetros de calidad de vida, nivel de empleo, fuerza del tejido empresarial, espíritu innovador, defensa de la sostenibilidad, disciplina fiscal, políticas sociales y avances en la igualdad, requiere, además del esfuerzo colectivo, fortalecer la cultura del entendimiento y aprender la convivencia de la diversidad.

Como expresión de lo anterior y en respuesta a una larga etapa de terrorismo y oscuridad me gusta alumbrar el concepto de "nueva ciudadanía"; participativa, con identidades compartidas, corresponsable y consciente tanto de sus derechos como de sus obligaciones cívicas. Esto nos llevaría a una pregunta: ¿cuál es el objetivo en los próximos diez años: el derecho a decidir tras años de miedo e incertidumbres o el derecho a convivir en un escenario de paz?

Podemos y queremos ser más abiertos y ágiles en los procesos democráticos de comunicación y participación hacia la ciudadanía, asociaciones y agentes económicos y sociales de Gipuzkoa para sacar adelante proyectos innovadores que se han atascado con Bildu al frente de las instituciones y con un Gobierno de España mirando a otro lado.

Para ello necesitamos un lobby cívico que vaya más allá de la imprescindible entente entre la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de San Sebastián y de la presión organizada con otros estamentos en defensa de los intereses económicos del territorio.

El desafío es saber actuar como un lobby no limitado a unas élites, sino transparente y cívico para concitar amplios consensos ciudadanos. Los procesos de reflexión y decisión han de ser finitos y servir para tejer una alianza estratégica con organizaciones, entidades sociales y empresariales que permita hacer realidad proyectos de trascendencia para un crecimiento inclusivo.

El balance de estos cuatro años de gobiernos de Bildu en la Diputación y en la capital donostiarra ha sido decepcionante, tanto por su concepción sectaria de la participación y por su desmemoria como por el parón de proyectos de alcance económico, incluidas infraestructuras pensadas para competir mejor.

Los acuerdos institucionales entre el PSE y el PNV son una buena base de partida. A continuación han de producirse dinámicas de decisión que den confianza a la sociedad y busquen acuerdos con otras instituciones, empezando por el Gobierno Vasco que mantiene un distanciamiento hacia algunos proyectos de Gipuzkoa.

Me refiero a tres, sin olvidar la ejecución de un plan ajustado a las necesidades y sostenible para tratar los residuos.

1- Agilizar las obras de la Y vasca en su trazado por Gipuzkoa, recordando que la declaración de la Ministra de Fomento, Ana Pastor, sobre la puesta en marcha del AVE en el País Vasco para 2019 fue una pose electoral. Resulta imposible acabar en esa fecha cuando, en lo que va de año, se han adjudicado tres tramos del nudo de Bergara por un total de 337 millones a ofertas con bajas temerarias del 50%, algo que hace prever retrasos, paralizaciones y problemas de alcance. Y aún queda pendiente por definir y concursar todo lo relacionado con la penetración del AVE en las capitales, la reforma de estaciones o las conexiones Vitoria-Burgos y Vitoria-Pamplona.

2- No se puede dejar morir el proyecto estratégico de la Fundación para un Centro Nacional de Investigación en Envejecimiento que se instalaría en el Parque Tecnológico Miramón de San Sebastián, con Biodonostia como eje. Necesita una revisión de contenidos y de presupuesto, así como implicar en el CNIE a organismos y empresas tecnológicas que vienen trabajando en un sector de actividad, el envejecimiento saludable, en el que eran vanguardia y que supone un yacimiento de empleo.

3- Defender y hacer más competitivo el Puerto de Pasaia con el apoyo de una plataforma logística intermodal convenida entre Gobierno Vasco y Ministerio de Fomento en 2010. Desde la Diputación Foral, Bildu puso trabas y no hubo acuerdo con el ejecutivo de Euskadi para culminar los estudios sobre viabilidad económica y características urbanísticas de un centro logístico intermodal y transfronterizo en Lezo. El mismo que figura en los planes del eje Atlántico de la UE y sería objeto de financiación desde programas europeos.

Es conocido que, en Gipuzkoa, tanto los políticos como la ciudadanía nos solemos enzarzar en debates interminables poco resolutivos, perdiendo tiempo y oportunidades a diferencia de otros. Somos especialistas en la confrontación y esa inoperancia debe acabar porque vivimos un momento crítico. Con mayor razón en tiempos de crisis en los que, además de garantizar derechos básicos de las personas y la regeneración del sistema democrático, debemos actuar para salir del túnel apostando por proyectos sostenibles contrastados.

 

Odón Elorza / Diputado Socialista por Gipuzkoa

Publicado en El Diario Vasco el 6 de julio de 2015

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

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