Mi homenaje al Txiki Benegas que yo conicí.
- Escrito por Super User
- Publicado en Blog
Es muy duro perder, a la vez, a un amigo, a un 'jefe' y referente en el Partido Socialista y al compañero contiguo de escaño en el Congreso. Si a todo ello le añado el hecho de que tuve la suerte de afiliarme al PSE en su despacho de abogado, en la calle Easo de San Sebastián en diciembre de 1975 y que fue uno de quienes posibilitaron que accediera a la alcaldía donostiarra en 1991, mi tristeza no es descriptible.
Era un apasionado de la política que no huía de las vertientes más problemáticas en la vida de un partido. Un hombre duro de quebrar en las negociaciones de alta política, un socialista con ideas muy claras. Un hombre de aparato, sostén imprescindible durante muchos años de una organización con responsabilidades de gobierno. Pero en el trato personal siempre era cariñoso, cálido e indulgente.
Cuando "partimos" mostramos nuestra desnudez, dejamos constancia de la infinita levedad del ser humano. Y no sería justo que pasara inadvertida a la ciudadanía la gran significación de las aportaciones políticas que Txiki nos ha dejado. La construcción del autogobierno vasco, su implicación valiente en la lucha contra el terrorismo y la defensa de la libertad.
Benegas ganó al PNV las elecciones a Lehendakari en 1986 -nunca presumió de ello- y se empeñó, aún más, en la búsqueda de acuerdos y defendió la cultura del pacto con el PNV por el bien del país.
También debiera reconocerse su contribución a la tarea de hacer posible la transición a la democracia en España en estos tiempos en los que algunos personajes emergentes desprecian, por ignorancia o mala fe, el trabajo inagotable de quienes hicieron posible -con las lógicas imperfecciones- la transición de la dictadura a la democracia para dotarnos de una Constitución y asentar la libertad.
Txiki lo pasó muy mal durante treinta y cinco años por estar en el punto de mira de ETA, una experiencia imposible de valorar. A Txiki le tocó comerse marrones en temas organizativos en la sede del PSOE en Ferraz y en episodios de conflictos entre sectores o familias. Pero este donostiarra hasta la médula, sufridor de La Real, aguantó tirones e infamias. Sin olvidar que renunció a ser Ministro en dos ocasiones por su dedicación al PSOE.
El pensamiento, el contraste de ideas y la búsqueda de soluciones posibles a los problemas eran una constante en Txiki Benegas, un político negociador de acuerdos. En las conversaciones de escaño me advertía de lo peligroso de las actitudes radicales cuando se lanzan a prometer lo que no se podrá cumplir. Le dolía que no fuera posible llegar a acuerdos con Rajoy para hacer realidad, con medidas inmediatas y nuevas leyes, la regeneración de las instituciones.
Defendimos posiciones diferentes pero siempre me mantuvo su amistad, su generosa humanidad y cariño. Fue coherente con sus convicciones socialistas a la hora de combatir, con sentido de la responsabilidad, la crueldad de las desigualdades y los intereses personales.
Solo me queda en esta despedida agradecer a Txiki el camino recorrido juntos, con mi reconocimiento a sus enseñanzas y ayuda.
Odón Elorza / Diputado Socialista por Gipuzkoa
Publicado en El Diario Vasco de San Sebastián / 28 de agosto de 2015