El 20D, jornada para desahuciar a Rajoy & Rato. Mi balance de 4 años negros.

Han sido cuatro años que dejarán una huella imborrable. Una legislatura que ha agudizado la desigualdad y el paro, que ha provocado recortes sociales y ataques al estado de bienestar que llevará tiempo remediar, con miles de familias desahuciadas, el abandono a su suerte para la población más afectada por la crisis, la expulsión de miles de jóvenes y retrocesos en materia de libertades.

Para colmo, Rajoy, una maquina de fabricar independentistas por sus antecedentes y su desidia, su incapacidad de dialogar y de prever las consecuencias del conflicto, nos deja una crisis territorial en Cataluña que nadie sabe cómo puede acabar.

Pero además, ha sido la legislatura de la corrupción que ha dejado al descubierto a un gran número de personajes del PP, del bochorno por mil historias de un presidente amigo de la pantalla de plasma que nos avergüenza y nos hace sonrojar cada vez que suelta sus frases de papanata.

También hemos sufrido el secuestro del Parlamento por la mayoría absolutista de una derecha rancia e inmovilista que alarga, fuera de tiempo y de toda lógica democrática, un mandato para aprobar por vía de urgencia un paquete de leyes y un presupuesto continuista. Lo quieren dejar todo bien atado por si no vuelven. Y no es ninguna broma el tiempo que habrá que emplear en deshacer tantas leyes antisociales.

Ha sido el gobierno que ha impedido la creación de comisiones de investigación en el Parlamento, quien ha despreciado la memoria histórica y no ha sido capaz de acordar medidas de cirugía para idar paso a la regeneración de las instituciones e mpedir la corrupción o para recuperar la división de poderes como corresponde a un Estado de Derecho. Por no querer no han querido ni modificar el reglamento del Congreso para hacerlo más eficiente, abierto, transparente y participativo. Un Gobierno y un PP inmovilistas, incumplidores de sus promesas electorales y mentirosos hasta la exageración.

Tengo confianza en que la ciudadanía no se deje llevar por la intensa campaña del miedo que practican día a día abusando de su ejército mediático. Para acojonar a los pensionistas con la vuelta del PSOE, a los menos despiertos con la permanente acusación de una supuesta mala herencia de Zapatero y a las gentes de centro con la leyenda de que Pedro Sanchez es un radical que ha entregado alcaldías a gentes indeseables y antisistema de la peor calaña.

Para el PP todo vale para conservar el poder en un sistema neoliberal insaciable que hace aguas por todas partes y que condena a la miseria a millones y millones de personas en el mundo. Un sistema económico controlado desde los mercados financieros especulativos, sin regulación de las instituciones democráticas, que ha acabado por suplantar al viejo capitalismo y que pide a gritos hacer realidad la utopía de su transformación.

Esta crisis ha venido para quedarse y superarla exige a la socialdemocracia afrontar cambios de fondo en las políticas fiscales para repartir los sacrificios con justicia, reformas educativas, cambios en la estructura y modelo productivo, en la responsabilidad empresarial y en el esfuerzo colectivo por ganar en calidad y ser competitivos, en la creación de una nueva conciencia ciudadana de sostenibilidad y solidaridad, y en la construcción de una cultura política del pacto.

A lo largo de estos años hemos visto a Rato pasearse por los despachos ministeriales, a Bárcenas administrar en libertad su sucia fortuna guardada en Suiza y a politicos de la derecha negar la evidencia del cobro de sobres de dinero negro. También hemos visto a Rajoy hundir la marca de la España democrática y plurinacional y romper la cohesión social.

La paciencia se ha agotado y es urgente otra forma de entender la política y de gobernar los intereses generales.

 

Odón Elorza  /  Diputado Socialista por Gipuzkoa

Para publicoscopia.com / 2 de octubre de 2015

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

Copyright © 2014 - 2023 - Odón Elorza. Todos los derechos reservados.