Aquel sueño se cumple en 2016. ( En el día de la inauguración de la Capital Europea de la Cultura, San Sebastián 2016)
- Escrito por Super User
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Durante los años negros pensé muchas veces que necesitábamos alcanzar un reto colectivo que nos ayudara a impulsar el final de ETA, a nuestra reconstrucción moral y que nos sirviera para demostrar a Europa que San Sebastián mantenía, sin caer en el desánimo, una ambiciosa vida cultural que no se correspondía con la imagen proyectada en las noticias sobre los actos terroristas.
Lo cierto es que en la reflexión de aquella Navidad de 2007 llegué a la conclusión de que presentarnos y ganar el título de Capital Europea de la Cultura para 2016 nos acercaría a aquellos objetivos y nos permitiría repensar la programación cultural de la ciudad. Aquella competición era la "excusa" ideal para que San Sebastián movilizara a la ciudadanía, revitalizara su vida cultural y debatiera con otras ciudades sobre el papel de la cultura en las crisis del siglo XXI; el siglo de las tecnologías, la globalización y las nuevas migraciones.
Cuando empezamos a trabajar con pasión en aquel proyecto, ante la mirada incrédula o burlona de la gran mayoría, sabíamos que nos enfrentábamos a un desafío que consistía en elaborar un proyecto emotivo, participativo, con imaginación, raíces diversas y dimensión europea.
El equipo compartía el principio de que la cultura es un bien social que constituye el mejor instrumento para la formación de la ciudadanía en valores democráticos y para contribuir a transformar una realidad marcada por los conflictos, la crisis económico-financiera, las guerras y, en especial, una creciente desigualdad. Pensábamos y pensamos que el terror y el miedo, la exclusión social y el racismo, la desigualdad y hasta la desesperanza se combaten con más cultura. De todo ello tenía que hablar el proyecto, provocar el diálogo de la diversidad y una reacción de las ciudades.¿Ingenuos?
El proyecto 2016 no precisaba nuevas inversiones en equipamientos porque los que la ciudad había arrancado en 2008 era todo lo que necesitábamos. De manera que, si definíamos con acierto sus contenidos innovadores y su interacción, supondrían un renacimiento cultural de la ciudad y de las empresas y colectivos del sector. Me refiero al Museo de San Telmo, la Casa de la Paz y los Derechos Humanos en el Palacio de Aiete, Musikene, el nuevo Aquarium, el Basque Culinary Center, la red urbana de Parques Culturales para el conocimiento y Tabakalera.
Necesitábamos ganar y hacerlo con un proyecto singular y un relato emocionante. Algo que logramos plasmar ante los jurados gracias al excepcional trabajo de un equipo inicial -luego desaparecido- que dirigía Santi Eraso con Ainara Martín, Loreto Rubio, Eva Salaberria, Fernando Bernues, Ricardo Antón, Mattijs Maussen,Txuri Aramburu, Ana Espinosa, Àlex López, Eskerne Falcón, Marisol Garmendia y Denis Itxaso, entre otros colaboradores. Es de justicia recordarles.
Habíamos hecho lo más difícil que era implicar en la elaboración de programas a un montón de entidades culturales y colectivos sociales. Y confiábamos en los dos grandes ejes del proyecto, centrado en: "La Cultura como herramienta para la Convivencia" y "Las olas de energía ciudadana como principal motor para alcanzar los objetivos".
Por fin, en 2011, ganamos la Capitalidad Cultural como habíamos creído desde el comienzo. Y se acabó, al poco tiempo, la pesadilla de ETA. ¡Qué dos victorias inolvidables y cuánta ilusión generada! Lo que vino después es otra historia hasta llegar a 2016.
Este intenso año cultural debiera servir para hacer de San Sebastián una ciudad más cosmopolita y una ciudadanía más creativa, comprometida con los problemas contemporáneos y conectada a la lucha por una Europa de las personas. También para asentar la cultura de paz y de solidaridad, servir al desarrollo de empresas culturales y permitir una mayor presencia de las diferentes expresiones culturales de Euskadi en el patrimonio común europeo.
Nuestro sueño se cumplió y ahora solo puedo desear suerte y mucho acierto al equipo que ha desarrollado los programas y puesto al día aquel proyecto de "Cultura para la Convivencia". Ojalá la ciudadanía lo viva con intensidad, disfrute y aprenda del 2016, y Donostia alcance los objetivos.
Odón Elorza / Ex alcalde de San Sebastián, 1991-2011
Para la SER donostiarra, 23 de enero de 2016