¿Es posible un Gobierno de Cambio, plural y de transición, con programa pactado y cuestión de confianza.?
- Escrito por Super User
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"Cuando suenan todas las alarmas es momento de un último esfuerzo que resulte creíble por parte de Pedro Sánchez. Una propuesta que supere la oferta ya conocida, formulada con inteligencia y alejada de partidismos para configurar un gobierno parlamentario de transición, con un programa reformista y pactado por las tres fuerzas del cambio. Un gobierno plural sometido a la cuestión de confianza recogida en el art. 112 de la CE."
Después de otra semana salpicada de nuevos casos de inmoralidad y corrupción vinculados alGobierno y al PP, las cosas siguen igual de mal. El PP consolida en las encuestas una posición de poder vergonzante e indignante que los partidos que se dicen reformistas y del cambio no son capaces de poner final. Ni siquiera hemos atendido el manifiesto cívico de un grupo de intelectuales, encabezados por Nicolás Sartorius, pidiendo un mínimo esfuerzo de diálogo a los tres partidos.
No nos damos cuenta de que aplicar medidas radicales de regeneración democrática ayudará a luchar mejor para salir de la crisis desde la ética política, con otros valores sociales y otro sentido del reparto de sacrificios. Con transparencia y rindiendo cuentas al Parlamento, no como hace Rajoy. No somos conscientes de que el PP efectuará más recortes cuando recomponga las filas de la derecha tras el 26 de junio -en la actualidad rotas- y de que el pretendido diálogo político con Cataluña se quedará en nada.
Es verdad que, para colmo, el referéndum de Podemos cierra más las puertas a una negociación de última hora. Esa negociación y diálogo básico al que se han negado durante 100 días. Sabido es que estos referéndums, en general, obedecen más a una estrategia de cierre de posiciones, a conveniencias de partido y de poder que a usar un instrumento democrático para favorecer políticas de encuentro que interesen al país y a la ciudadanía. ¡Cuánta perversidad!
Están sonando todas las alarmas.¿Acaso estamos sordos? Esta mañana me lo han repetido en distintos sitios de San Sebastián. Hay mucha gente decepcionada y harta con los partidos que nos decimos del Cambio. Del PP la gente no expresa más que rechazo. ¿Y qué estamos haciendo? No es admisible que tiremos la toalla, aún conscientes de una realidad marcada por la confrontación.
Consideró que Pedro Sánchez ha de asumir la responsabilidad de mover pieza y flexibilizar la posición de los socialistas. Para ello ha de hablar y trasladar a Pablo Iglesias y Albert Rivera, sin caer en ninguna teatralidad ni en ruedas de prensa perturbadoras, una propuesta que supere, dentro de la credibilidad, el acuerdo entre el PSOE y Ciudadanos y sin que suponga una enmienda a la totalidad. Ni se ha intentado.
Es imprescindible reconocer que no se dan las condiciones mínimas de confianza que garanticen la estabilidad y el rigor de un gobierno de izquierdas. Algo que llegará cuando Podemos y el PSOE gobiernen juntos y convivan sin sectarismos en las instancias políticas que solucionan problemas reales de las personas, en los ayuntamientos y autonomías. Eso aún no se ha producido porque los procesos llevan su tiempo.
¿Y mientras? Ahora lo posible y exigible es un gobierno con un programa reformista y de cambio, sometido al Parlamento, actor principal de este periodo. Un gobierno de transición que respondería a esta situación excepcional, presidido por Pedro Sánchez, con Ministros independientes de valía propuestos por Podemos y Ciudadanos. Un Gobierno con su programa y prioridades pactadas por las tres fuerzas, buscando las posiciones de encuentro que son muchas y pactando las discrepancias con libertad de voto.
Este Gobierno podría revalidar su existencia mediante la presentación de una cuestión de confianza en el Congreso a los 18 meses, además de rendir cuentas cada año al Parlamento y, cuantas veces se precise, ante una comisión de seguimiento del pacto programático.
No creo que este planteamiento sea incompatible con el resultado del referéndum de Podemos ni del PSOE. Y, cuando menos, si se lleva a efecto con generosidad hacia el país y con inteligencia política, pondría en serios aprietos a todos los supuestos defensores de las esencias ideológicas y partidistas.
Odón Elorza / Diputado Socialista por Gipuzkoa
San Sebastián 18 de abril de 2016