No está el país para bromas
- Escrito por Super User
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Parece que no acabamos de darnos cuenta de que en España vivimos algo parecido a una segunda transición. No significa ruptura con la anterior sino que los vicios adquiridos, el nivel de desempleo, los retrocesos en materia social, la fatiga de la democracia y el nivel de confrontación entre los partidos obliga a transitar por un proceso político de gran envergadura hacia la recuperación de las bases de un Estado de Bienestar y la regeneración del sistema democrático.
La superación de este escenario de gran complejidad exige a todas las fuerzas políticas compromiso con el interés general, mucho más diálogo, capacidad de negociación y pactos transversales. No estamos en 1977 ni salimos de una dictadura, cierto, pero existen otras tutelas, la gente lo está pasando muy mal y la democracia heredada ha perdido honestidad y capacidad para defender el Estado Social de Derecho a lo largo de los años.
Hablo de problemáticas sociales, económicas y territoriales derivadas de las diferentes crisis. Pienso en las importantes desavenencias y confrontaciones entre los partidos, que requieren actitudes nuevas que no se han visto reflejadas en el reciente proceso de investidura. La nueva política para la búsqueda de soluciones se ha desvanecido antes de estrenarse, lo cual es muy preocupante. ¿Ha engordado la casta?
Partimos del estado de necesidad y emergencia que padecen millones de familias durante los años de la crisis. Arrastramos un alto nivel de deuda pública así como una situación política excepcional por la fragmentación del mapa electoral y por la existencia de diferentes conflictos. Ahí están los casos de Cataluña, la financiación de las CCAA, la emigración obligada de miles de jóvenes, la corrupción, el fraude fiscal, etc.
La búsqueda de soluciones reales, más allá de la retórica, a los problemas cotidianos reclama a las fuerzas políticas disposición para llegar a acuerdas que hagan posible las reformas legales imprescindibles. Me refiero a la aprobación de leyes básicas que den paso a políticas que reviertan las medidas impuestas por Rajoy en unos casos y a su inmovilismo en otros.
El consenso será necesario en materias como educación, empleo, sanidad, régimen electoral, desahucios, combate radical contra la corrupción, reforma fiscal, reforma laboral, sistema público depensiones , cambio climático, etc. Solo así se podrá garantizar que las leyes tengan una vigencia prolongada en el tiempo y no se deroguen con los cambios de gobierno.
Estas circunstancias tan graves y especiales requieren soluciones que quedarían contempladas en un Pacto de Transición con un Programa de Emergencia Social que responda a las demandas ciudadanas frente a los recortes de Rajoy. Sería un Pacto doble, dirigido desde el PSOE tanto a la ciudadanía como a los otros partidos.
Por todo ello, los Socialistas vamos a dedicar esta campaña, hasta el 26 de junio, a explicar -en positivo- la España que queremos. Se trata de hacer pedagogía sobre el contenido de nuestro proyecto -el de una izquierda coherente- y defender la necesidad de pactos transversales para sacar el país adelante.
Soy consciente de que los errores y los bloqueos excluyentes en el proceso fallido de investidura para la formación de gobierno, han defraudado las esperanzas de millones de electores. El único que está feliz es Rajoy que continua gracias al cálculo equivocado de algunos partidos, lo que ha provocado el hastío y la decepción ciudadana.
Odón Elorza / Ex-diputado socialista por Gipuzkoa
San Sebastián, 6 de mayo de 2016 / Para El Socialista Digital