El pacto de Ciudadanos y el intento de blanqueo de Rajoy.

Aún no sabemos el alcance del pacto que se está fraguando entre un Rajoy lento y un versátil y oportunista Rivera que sabe hacer de la necesidad virtud. De ahí que recule con propuestas políticas engañosas que, pudiendo merecer críticas por sus cambio de criterio, buscan colocar en un lugar al sol a un partido liberal que no sabemos si será efímero y se dejará devorar por la casa matriz o si permanecerá como fuerza de la derecha reformista en una labor de puente para diferenciarse de la derecha más rancia.

Del contenido del acuerdo entre PP y C's dependerá no sólo la estabilidad de un hipotético Gobierno de Rajoy sino la capacidad real de hacer política y aprobar medidas por parte del Congreso. El Parlamento, como representación de la soberanía popular, necesita una regeneración de su papel y funcionamiento para convertirse en la auténtica institución de co-gobierno que despliegue toda su capacidad de control al ejecutivo y su iniciativa legislativa para derogar y cambiar las leyes antisociales de un Rajoy que gobernaba desde la mayoría absoluta, en contra de las reglas de una democracia de calidad, incluyente y participativa.

Todo el mundo entenderá que no tendría las mismas consecuencias en el juego del Parlamento y en el papel de la oposición, un pacto de simple investidura que un pacto de legislatura o un pacto de gobierno conjunto PP-C's. Por eso Pedro Sánchez, además de por otras poderosas razones, permanece a la espera de desplegar su capacidad de iniciativa política.

Con seguridad, una de las consecuencias que busca el PP en el acuerdo del bloque de la derecha es tratar de blanquear la imagen de un Rajoy que representa la corrupción en España. También ayudaría al PP a practicar un falso discurso de regeneración.

Este bloque de la derecha lo quiso romper Pedro Sánchez hace cinco meses pero no lo pudo lograr porque no supimos colocar a Pablo Iglesias entre las cuerdas al equivocarnos en la metodología del proceso. Lo digo más allá del desinterés de Podemos que en la noche del 20D ya se vio seducido por el sorpasso a los socialistas.

Si finalmente se desarrolla el debate y las dos votaciones de la investidura de Rajoy, algo que está en duda a la vista de una indecisión que supone una burla permanente a la democracia y a la Constitución, estoy convencido de que no saldrá adelante en esta primera ronda a celebrar a comienzos de septiembre. Entonces habrá llegado el momento de Pedro Sánchez para proponer a la mayoría social las alternativas reales del PSOE, previo el debate en el Comité Federal.

Llegados a ese escenario -esa es mi apuesta como socialista que rechaza unas nuevas elecciones- empezará la segunda parte del proceso de investidura. Será el momento en el que el PSOE retomará la iniciativa desde la izquierda con propuestas que ni supondrán el olvido de sus compromisos para salir de la crisis ni una rendición vergonzante por supuestas razones de responsabilidad de Estado. Queda mucho partido todavía y todo está por intentar y por ganar; incluso desde la oposición.

 

 

Odón Elorza / Diputado Socialista por Gipuzkoa

San Sebastián, 13 de agosto de 2016

Para El Socialista Digital

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

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