Super User

Super User

  • Categoría: Blog

La regeneración y el reencuentro con la política transformadora.

La politica camina a la deriva y sin crédito democrático, cuando tendría que imponer sus leyes a una economía injusta y especulativa. Porque necesitamos con urgencia y más que nunca el instrumento de la política para afrontar la salida de la crisis, tanto como la ayuda de la troika comunitaria.

Pero no cualquier política sino aquella que ayude a la regeneración de la democracia y a recuperar los valores de la honestidad, el sentido de la justicia y la transparencia. Una política que, a un paso de la intervención, cuente la verdad y busque acuerdos imprescindibles entre diferentes en momentos críticos, así como la corresponsabilidad de todas las partes para afrontar la crisis y sentar las bases de la reforma de nuestro agotado modelo productivo con el objetivo de lograr un crecimiento sostenible que permita crear empleo de calidad y defender la cohesión social. Es la vieja lucha por la igualdad, ahora en el marco de una crisis incontrolada que está siendo pagada por la ciudadanía de a pié, mientras los patriotas de siempre sacan fuera su dinero o defraudan a Hacienda. Algún día conoceremos la lista.

Pero el desprecio y la desconfianza en los políticos han llegado al límite y el reencuentro de la ciudadanía con la política lo tiene que provocar el PSOE, especialmente. No por pura supervivencia sino desde las convicciones que aún sentimos muchos socialistas.

El último Congreso en Sevilla hubiera sido el momento idóneo para marcar un antes y un después del 20-N, tratando de "pasar la página" con una lectura autocrítica del último gobierno socialista. No se hizo la catarsis y la ciudadanía indignada así como sectores de votantes del PSOE, entre confusos y defraudados, nos siguen viendo como sucesores del gobierno anterior. "Unos y otros hacen casi lo mismo, luego son lo mismo", dicen en las redes y en la calle.

No es fácil cortar con el reciente pasado. Porque no se ha producido un cambio de caras y porque resulta difícil que la ciudadanía se identifique con un discurso que intenta combinar la responsabilidad que la situación exige y el ejercicio de oposición ante los recortes salvajes del PP.

Arrastramos la herencia de haber gobernado en el momento de la explosión de la crisis sin haber acometido las reformas estructurales necesarias, ni previsto las consecuencias de una burbuja inmobiliaria que a tantos venía bien o saneado un sistema bancario lleno de trampas.

No fuimos capaces de adaptarlos a los retos de un mundo globalizado y competitivo, con naciones emergentes que nos inundan de sus productos. La Socialdemocracia europea pensó ingenuamente que podía seguir gobernando instalada en un sistema neoliberal que garantizaba para siempre el bienestar de una sociedad cada día más compleja, conflictiva y contradictoria en intereses. Falso. No se dio cuenta de su desgaste por la acomodación al sistema y por tolerar unos mercados desregulados, sin cara, domicilio o bandera, que solo buscan especular y beneficios inmediatos.

Es evidente que el Partido Socialista necesita una reforma profunda para refundar las instituciones y combatir mejor un sistema neoliberal que ha contaminado la política con la corrupción. Unos poderes económicos que aprovechando la crisis está secuestrando la democracia ante la impotencia de los gobiernos y sembrando la incertidumbre y el miedo entre millones de hombres y mujeres.

De todo ello hay quienes tratan de sacar provecho jugando a una peligrosa deslegitimación de la política, con el mensaje de que todos los políticos somos corruptos ¿Pero cómo hacer que esta pavorosa crisis se convierta en una oportunidad para el reencuentro con la política? Esa es la pregunta obligada. Y en una situación de emergencia el PSOE ha de reaccionar, como parte de la izquierda, haciendo su catarsis interna para despertar la esperanza de la gente, respondiendo a su legítima indignación con otra forma de hacer política. No me refiero a trasladar la lucha a las barricadas ni apoyar un discurso populista.

Hablo de la necesidad de buscar soluciones incorporando a la politica grandes dosis de regeneración moral y transparencia democrática. Así como innovación y generosidad intelectual para empoderar a la ciudadanía tras el objetivo de salir de la crisis con un rumbo compartido y desde el reparto equitativo de los sacrificios.

El futuro no pasa por exaltados nacionalismos sino por la apuesta, junto a otras fuerzas socialistas y de progreso, en favor de la construcción de un nuevo proyecto social, económico y financiero dentro de una gobernanza europea. Pero España necesita, además, un pacto cívico de las fuerzas políticas con muy diferentes agentes sociales, un nuevo "CONTRATO SOCIAL" de corresponsabilidad en plena crisis en defensa de una democracia de calidad y un crecimiento sostenible y solidario. ¿Si no es ahora, cuando?

Esta podría ser la columna vertebral de un relato del PSOE en su intento por recuperar la credibilidad de una ciudadanía cabreada que pide cauces democráticos de participación. Hacerlo y hacerlo bien es imprescindible para remediar la prepotencia de la derecha, favorecer el compromiso y la negociación para sumar voluntades que eviten el hundimiento del país y encauzar la agresividad de sectores que parecen dispuestos a tomar la Bastilla con el único arma de las redes sociales.

Para hacer creíble ese relato resulta imprescindible favorecer los procesos para depurar responsabilidades en los casos de gestiones fraudulentas en Bankia y Cajas, y en todo tipo de operaciones de corrupción. Superar viejos esquemas de funcionamiento y comportamientos del Partido que lo aíslan de la ciudadanía, dificultan la democracia interna e impiden la creatividad. Motivar a la militancia, sin exclusión de quienes piensen diferente dentro del PSOE. Y abandonar el partidismo a la hora de designar a los responsables de las instituciones del Estado y de los organismos públicos que han de velar por la democracia y actuar en su gestión con independencia y respeto al pluralismo social.

El Partido Socialista no puede dejar pasar la oportunidad. Por eso urge una Conferencia abierta para levantar la bandera regeneracionista y transformadora y remediar los vacíos del pasado Congreso. Liderar una gran causa sabiendo que se trata de un empeño difícil y que la apuesta provocará desconfianzas, dentro y fuera, es una exigencia del tiempo que nos toca vivir. Y sin embargo, el PSOE tiene la responsabilidad histórica de hacerlo. Se acabó pensar en alternancias, se ha parado el péndulo de poder.

 

 

Odón Elorza / Diputado Socialista por Gipuzkoa

Publicado en El País, 29 de agosto de 2012

Leer más..
  • Categoría: Blog

PSOE: no es momento para dudar.

Los acontecimientos de esta pasada semana y me refiero a las provocaciones de Wert y Gallardón que suponen nuevos pasos en la dirección de una involución democrática y en la agudización de las desigualdades, al "pacto europeo" de Rubalcaba con Rajoy, al anuncio del Presidente Griñán de dimitir y hacer primarias urgentes y a la entrada del corrupto Bárcenas en la carcel, entre otras noticias de alcance, me reafirman en la defensa de cuatro ideas estratégicas básicas que el PSOE y sus bases no deberíamos olvidar.

Lo que está pasando confirma la urgencia de recuperar la identidad para el Partido Socialista, esfuerzo que no puede verse condicionado por un pacto de alcance limitado con "el Gobierno de los ajustes", centrado en la defensa de posiciones comunes ante Bruselas y buscado por la dirección socialista para alcanzar resultados en favor de la reactivación de la economía de la UE, algo que en esta cumbre no se han producido. Pero que sí hace más necesario que nunca construir -con la participación real de los movimientos y agentes sociales- un proyecto socialista de rotunda dimensión ética, regenerador de una vida política contaminada y alternativo o lo que es lo mismo diferenciado del de la derecha.

Esta debiera ser la orientación de la reflexión que se viene produciendo con timidez en el interior del PSOE de cara a su Conferencia para intentar superar la desconfianza ciudadana que arrastramos. El comportamiento golfo y mafioso de Bárcenas, con su inexplicable fortuna y sus presuntas actividades delictivas, además de ilegal y profundamente inmoral tendría el agravante de que ha contado con la complicidad de gente importante en la sede de Génova.

Por tanto, el PSOE ha de mantener una firme exigencia de responsabilidades políticas hacia el PP aunque la derecha trate de diluir su papel por medio del teatrillo cínico de Cospedal, Floriano, Rajoy y Gallardón que se atreven a hablar de las desnudeces del PP, de una supuesta colaboración con la justicia y de transparencia (ja ja), cuando en realidad su obsesión es tapar sus vergüenzas.

La larga historia de corrupción de Bárcenas ha de ser investigada a fondo, incluso en el Parlamento, para evitar la impunidad de nadie. Una impunidad cuya sombra no ha de proyectarse ni en este asunto ni en ninguno de los casos de corrupción pendientes de juicio. Es innegable que Bárcenas ha tenido que contar con cómplices y encubridores en el Partido Popular, dirigentes que miraban hacia otro lado y con políticos del PP que han cobrado sobresueldos durante años. Sin olvidar a las empresas y empresarios que hacían donativos para comprar voluntades y obtener favores en adjudicaciones.

Este clima irrespirable exige medidas regeneradoras inmediatas y me gustaría pensar que la decisión de Griñán va en esa dirección, ejemplar y desinteresada. Además, ciertas expresiones vertidas serían de perfecta aplicación a la situación general del Partido Socialista por más que alguna de ellas parezca contradictoria con afirmaciones del reciente pasado. Lo acordado por la dirección del PSOE de Andalucía permite hacer el recordatorio de que cuando hablamos de primarias no podemos correr el riesgo de convertir el proceso democrático innovador de las primarias abiertas, que ha de contar con tiempo para el debate, en un procedimiento express que sirva para validar una decisión sucesoria previa. Ha de quedar claro que las primarias son un proceso democrático de debate para elegir líderes ėticos, con convicciones, raíces ciudadanas y trayectoria coherente.

La semana nos trajo, también, la aprobación de la reforma Gallardón para el Consejo General del Poder Judicial, la campaña del PP para justificar ley educativa de Wert y sus posturas sobre las becas o el recurso del Gobierno Rajoy contra el acuerdo sobre vivienda de la Junta de Andalucía para evitar más desahucios.

Semejantes despropósitos me permiten insistir en la existencia de cuatro frentes de lucha política para un PSOE que no debe dudar de su papel como oposición. Porque además de la crisis económica-financiera (1) que ha provocado el paro, la exclusión y la pobreza de millones de españoles, nos enfrentamos: a otra crisis de las instituciones, partidos y del papel de los políticos (2) que viene de atrás y que exige medidas de regeneración democrática; a una profunda involución de la democracia (3) por el acaparamiento y colonización partidista de altas instancias que ejerce el PP, incluidas las judiciales, y por la burla permanente a los mecanismos de control de la sociedad sobre los gobernantes; y, por último, nos enfrentamos a un modelo ideológico neoliberal salvaje (4) donde las personas no cuentan y el Estado de Bienestar es atacado sin piedad de la mano de Merkel, de los grandes empresarios y de la cúpula de la Iglesia.

Conviene no olvidar la gravedad de lo que está ocurriendo en este país para no bajar la guardia ante un Gobierno que se ríe del Estado de Derecho y de los más elementales principios de la democracia. El PSOE no puede dudar de su papel a riesgo de perder, para siempre, su alma.

 

Odón Elorza  /  Diputado Socialista por Gipuzkoa

San Sebastián, 30 de junio de 2013

Leer más..
  • Categoría: Blog

Tesis para reconstruir un proyecto Socialista ėtico, participativo y transformador.

1. Necesidad de "refundar" el Partido Socialista como eje de transformación social.

El objetivo es crear un proyecto que devuelva la esperanza a la ciudadanía sobre su futuro con medidas creibles que ayuden a salir de la crisis económico-financiera así como de la crisis de las instituciones y de los partidos políticos. Un proyecto alternativo, no de alternancia, que nos permita combatir el modelo ideológico que nos impone el PP, democratizar el funcionamiento del PSOE y abordar con urgencia la regeneración democrática del sistema político en España.

Para que el Partido Socialista recupere su utilidad como actor social ha de ofrecer soluciones a millones de personas desesperadas e indignadas, lo que obliga al PSOE a proponer transformaciones profundas en un sistema económico neoliberal, sin alma y sujeto a unos intereses que han contaminado la política con la corrupción. No se puede obviar la lucha contra unos poderes profundamente antidemocráticos que se apoyan en un mercado especulativo desregulado y que aprovechan la crisis para sembrar la pobreza, la exclusión, la incertidumbre y el miedo, ademås de secuestrar la soberanía ciudadana ante la impotencia de los gobiernos.

Frente a semejantes retos no bastaría hablar de "cambio". Hay que atreverse a plantear una refundación por la izquierda de los Partidos Socialistas y Socialdemócratas de Europa.

2. Construir un modelo económico alternativo al neoliberal para la gestión y salida de la crisis que logre el respaldo y represente el sentir de la sociedad centrándose en el empleo y en la igualdad.

Ha de ser profundamente reformista y transformador, basado en la solidaridad y la igualdad de oportunidades, fundamentado en una nueva política de apoyo a la reactivacion económica por parte de la UE. Pero, tambien, ha de incorporar el factor de la corresponsabilidad social para hacer viable un Estado del Bienestar adaptado a las nuevas posibilidades, para ganar en competitividad empresarial y para cumplir las obligaciones cívicas y fiscales al margen de coyunturas.

Un proyecto político y económico dirigido a racionalizar y modernizar las estructuras administrativas y empresariales ineficientes y viciadas; acercar la innovación y el conocimiento a grandes capas de la población y a pequeñas empresas; democratizar las instituciones; reforzar el Estado del Bienestar frente a la involución a la que lo ha sometido la derecha, proponiendo un proyecto para hacerlo viable y más eficiente, avanzando en el desarrollo efectivo de los derechos de la ciudadanía y garantizando los servicios públicos que están siendo hoy eliminados o recortados por el Gobierno de Rajoy; reconvertir el sector de la construcción; desarrollar otros sectores con gran potencial en España como las industrias culturales, los empleos "verdes" y los servicios sociales; apostar por un nuevo tejido económico que se apoye en sectores empresariales con futuro, basados en la innovación, la sostenibilidad y la responsabilidad social, pensando en competir en una economía global; y pedir productividad a empresas y trabajadores para ser competitivos en base a un pacto sobre rentas y redistribución de beneficios.

Como parte del proceso de transformación pendiente ha de incorporar, necesariamente: un sistema fiscal más progresivo y que ponga la atención en el gravamen de la propiedad ; el combate real contra el fraude fiscal; un control efectivo sobre la Banca española y las decisiones de las grandes empresas; la racionalización y configuración federal de un modelo territorial que sea eficiente y aporte cohesión a un Estado plurinacional y multicultural; la modificación y el refuerzo del sistema de educación y sanidad pública;

Esas son tareas de la Conferencia de octubre tras la oportunidad fallida del pasado Congreso de Sevilla. Una Conferencia que parta de posiciónes autocríticas y sea fruto de un proceso de debate participativo, con conclusiones que no hayan sido fabricadas en un laboratorio de expertos sino construidas con las bases, los agentes y movimientos sociales. La Conferencia ha de abrirse totalmente a la realidad del país y eso exige generosidad en sus contenidos, creatividad en su desarrollo y sentido de la participación democrática.

Ante la dimensión de las transformaciones señaladas, la propuesta de reforma de la Constitución no puede convertirse en un objetivo en sí mismo, sino en una herramienta decisiva de apoyo a estos retos estratégicos que fortalezcan la transformación y la cohesión social en España. El proyecto del PSOE ha de ser alternativo al modelo ideológico de los neoliberales y vincularse a una revisión constitucional transformadora.

3. Nuevos liderazgos civicos que ayuden a superar el desgaste del PSOE.

Es incuestionable que padecemos un problema general de liderazgos y que nuestras propuestas como oposición no resultan creibles al no superar el muro de desconfianza de la sociedad española. No es fácil cortar con el reciente pasado porque no se ha producido un cambio real de proyecto ni de caras y porque resulta difícil que la ciudadanía se identifique con un partido que tuvo el papel principal en el comienzo de la crisis sin haber sabido acometer las reformas necesarias, ni previsto las consecuencias de la burbuja inmobiliaria o saneado un sistema bancario lleno de trampas y tramposos.

Para combatir este desgaste, el PSOE precisa liderazgos cívicos, surgidos de primarias, líderes políticos con un perfil en el que destaque más su dimensión pública y gerencial que la partidista. Han de ser liderazgos éticos que sepan compartir tareas e integrar la diversidad interna, apoyados en comités y grupos sectoriales que tengan una composición plural y supongan la creación de equipos de trabajo abiertos a la sociedad. Liderazgos basados en la aportación personal para un proyecto común y nunca en alineaciones divisorias.

4. El PSOE requiere dotarse de una Agenda propia para la regeneración.

La grave inmoralidad y el golpe a la democracia que supondría la impunidad para diferentes casos de corrupción nos exige actuar. Esa posibilidad nos recuerda que necesitamos una Agenda estratégica para activar e impulsar los procesos de regeneración democrática del sistema político institucional y la lucha contra la corrupción frente al desinterés y lentitud del Gobierno de Rajoy. Y en especial tenemos que plasmar en el Congreso los compromisos de trece reformas legislativas que afectan a la Ley de Financiación y de Partidos, Ley del Tribunal de Cuentas, Ley Electoral General, Código Penal, Ley de Contratación del Sector Público, nueva Ley de Transparencia, Ley de Indultos y Ley de Iniciativa Legislativa Popular entre otras.

Pero lo anterior no puede hacernos olvidar que el PSOE ha de exigir y apoyar investigaciones a fondo en el Parlamento y en los Tribunales sobre los escándalos financieros en Bancos y Cajas, presentando querellas ante los Tribunales ( por ejemplo ante la estafa de las preferentes) y buscando la depuración de responsabilidades en todo tipo de casos de corrupción. Si no lo hacemos así, subvencionaríamos a quienes tratan de sacar provecho jugando a una peligrosa deslegitimación de la política y repitiendo el mensaje de que el PP y el PSOE son iguales y que todos los políticos somos corruptos. En este mensaje se esconde la intención de debilitar el sistema democrático para, con él, desarmar el Estado de Bienestar y la función social del Estado.

5. Recuperar "la pasión por la democracia" ha de ser el centro de nuestro relato.

Un hilo conductor para difundir un discurso emotivo que pueda ser compartido por la sociedad porque provoque esperanza. Carecemos en esta crisis múltiple de un relato político propio que nos identifique y diferencie de otras fuerzas y del relato dominante de la derecha con su pretendido pensamiento único, ese que pretende convencernos de que los recortes de los servicios y la austeridad son las medidas de salvación.

> De esa recuperada pasión por la democracia partiremos para ofrecer un nuevo contrato político de los socialistas con la ciudadanía. Un "Contrato Ciudadano" que empodera a la ciudadanía y suponga un compromiso de los políticos socialistas en favor de una forma más ética de hacer y vivir la política. Un contrato de libre adhesión entre politicos, ciudadanos, movimientos y agentes sociales para defender juntos una democracia más participativa y deliberativa basada en la rendición de cuentas, la transparencia y las consultas ciudadanas. Y conlleva abrir un proceso de participación ciudadana en la elaboración del programa electoral y, en su caso, de un programa de gobierno, estableciendo mecanismos para el seguimiento y control de su cumplimiento.

> Más y mejor democracia para la sociedad española y para el funcionamiento de instituciones, ayudará a hacer frente a la crisis en mejores condiciones, con transparencia, sin engaños y con un reparto más justo de las cargas y sacrificios. Y para el PSOE más democracia significa defender una democracia ética y participativa como via para recuperar la confianza ciudadana y la vida interna que ha perdido. El reencuentro con la ciudadanía y con nuestra identidad se dará con la vuelta a los principios éticos, el fin del clientelismo y la aspiración de gobernar para transformar la sociedad y no para ocupar el poder y gestionarlo sin confrontar con los poderosos.

6. El Comité de Ėtica del PSOE tiene que jugar un papel democratizador y regenerador relevante.

Sus componentes han de ser hombres y mujeres intachables y deberán investigar internamente y con anticipación los comportamientos inmorales y las denuncias públicas, así como analizar las imputaciones e intervenciones judiciales sobre casos de corrupción referidos a cargos socialistas. El Comité de Ética propondrá la adopción de medidas preventivas a la dirección y tendrá una función de control y evaluación del nivel de cumplimiento de los compromisos electorales. Actuará de manera independiente y con el interés de velar por los valores ėticos que han de identificar al Partido Socialista.

7. Defender la división de poderes nos lleva a cambiar el sistema de selección de los miembros de altos organismos.

Se trata del Tribunal Constitucional, al Consejo General del Poder Judicial, Tribunal de Cuentas, Defensor del Pueblo, Banco de España, Comisión Nacional del Mercado de Valores, de los Entes de Radio y Televisión Públicas y otras altas instancias del Estado para el mejor control del ejecutivo, del poder judicial, de los poderes públicos y de unas administraciones que han de tener un funcionamiento totalmente transparente y ajustado a la ley. Se debe huir de criterios partidistas y proponer y elegir a sus miembros por su trayectoria, prestigio y garantía de independencia. Esta es la auténtica prueba del algodón del proceso de regeneración de nuestra democracia.

8. Son tiempos para una nueva cultura política en la que primen los valores y la colaboración con los movimientos sociales.

Como viene expresando Foro Ético, es posible otra forma de hacer y vivir la política que ha de buscar el diálogo con los movimientos sociales, crear cauces de participación ciudadana, el entendimiento y la colaboraión con otras fuerzas de izquierda superando los sectarismos del pasado. Todo ello permitirá sentar las bases de acuerdos para frenar las contra-reformas del PP y alcanzar gobiernos locales de coalición. Deberemos trabajar desde posiciones comunes para alcanzar objetivos compartidos. Los partidos políticos, las organizaciones, sindicatos y movimientos sociales en su conjunto han de tener un fin común: avanzar en la transformación de una realidad social injusta.

9. Recuperar el sentido de la utopía.

En la izquierda esto supone incorporar aspiraciones y objetivos de trabajo, de la mano de los Socialistas y Socialdemócratas Europeos, como la eliminación de los paraísos fiscales, la regulación de los mercados especulativos, democratización de la globalización, adopción de medidas que desarrollen una Europa Social con la que se identifique la ciudadanía europea a través de la mano del Partido Socialista Europeo.

Un proyecto que defienda una UE más integrada y solidaria que desarrolle los derechos de los ciudadanos de manera conjunta, que formulé medidas de protección con estándares comunes, como el establecimiento de un Salario Mínimo Interprofesional equiparable en toda Europa y que se dote de mecanismos para sancionar a los Estados que no respeten los derechos humanos.

Epílogo:

Sabemos que no podemos esperar a que alguien venga a salvarnos, ni sucederá nada extraordinario que resuelva los viejos y nuevos problemas del PSOE. Por tanto, todo depende de la capacidad de reflexión, del pensamiento crítico, la rebeldía ante la involución, el esfuerzo y el compromiso de las bases socialistas, donde nadie es imprescindible pero todos y cada uno de nosotros somos necesarios. Vamos a poner en valor nuestros ideales y a comprometernos con un proyecto al servicio de quienes están sufriendo la crisis.

Pongámonos en marcha, abramos el debate a la ciudadanía defendiendo las banderas de la ética, la utopía y la ėpica.

 

 

5 de agosto de 2013

Beatriz Talegón. Secretaria General de la Unión Internacional de Jóvenes Socialistas. IUSY.

Odón Elorza.      Diputado Socialista por Gipuzkoa

Leer más..
  • Categoría: Blog

La lucha pendiente del Congreso contra la corrupción.

Este país necesita acometer sin más dilación la regeneración del sistema institucional en profundidad. Para ello, el PSOE tiene que dotarse de una "Agenda propia para la Regeneración Democrática", la otra prioridad junto a la creación de empleo, que le permitiría adoptar una posición más proactiva con el objetivo de avanzar en el Parlamento en la lucha eficaz contra la corrupción.

La importancia de esta Agenda sería la respuesta a la idea extendida entre la opinión pública de que el proceso de regeneración está parado y que el Gobierno y el Parlamento no hacen nada. Son consecuencias del retraso en la aprobación y aplicación de medidas urgentes y cambios normativos que permitan prevenir y castigar la corrupcion y un mayor control y transparencia en el funcionamiento del sistema político.

La corrupción sigue aumentando la desafección hacia la política, alimenta el desprestigio de los políticos y deteriora profundamente la confianza de la ciudadanía en la democracia y en sus instituciones. Sobre todo cuando la corrupción es noticia permanente en medio de una crisis que provoca sufrimiento y miedo al futuro para millones de familias por el desempleo masivo, los recortes de servicios públicos y el aumento de la desigualdad social.

Pues bien, tras el debate en el Congreso sobre el estado de la nación, se aprobó el pasado 26 de febrero una Resolución con un conjunto de actuaciones propuestas y apoyadas por la mayoría de Grupos. No obstante, el PSOE e IU nos abstuvimos por considerarlas insuficientes. Con ella, se pretendía dar respuesta a las reiteradas demandas de la sociedad española para mejorar la calidad de la democracia y evitar la impunidad de los corruptos.

Quienes hemos gobernado en España tenemos que reconocer, sin excusas, que nos han sobrado actitudes contemporizadoras y han faltado diligencia y contundencia.

La citada Resolución contempla la aprobación por parte del Gobierno de hasta once proyectos y reformas legislativas para su remisión al Parlamento: Ley de Partidos Políticos, Ley de financiación de Partidos, Ley del Tribunal de Cuentas, Ley de contratos del sector público, nuevo Estatuto del Cargo Público, Ley de Enjuiciamiento Criminal, Código Penal, Ley de Iniciativa Legislativa Popular, Ley de Indulto, Ley de Régimen Electoral General y nueva Ley de Transparencia. ¡Casi nada!

Además, se comprometía a la elaboración de un pacto ético entre los partidos respecto al tratamiento de los casos de corrupción y de los encausados. Así cómo a la creación de una comisión independiente formada por personas de amplio reconocimiento y prestigio social que elabore un informe para su remisión al Parlamento sobre la regeneración de la democracia.

Ante la magnitud de los deberes pendientes, los socialistas cometeríamos un error si permaneciéramos a la espera dejando que el Gobierno, desde la Vicepresidencia, marque los tiempos de este proceso regenerador e imponga con prepotencia sus contenidos. Sería tanto como dar un cheque en blanco a un PP que ha demostrado no aplicarse en la lucha contra la corrupción y en la transparencia porque está implicado en los casos Bárcenas y Gürtel, entre otros.

No se puede confiar en un Gobierno que se burla del Parlamento gestionando a golpe de Decretos-Leyes, impidiendo Comisiones de Investigación sobre los escándalos financieros y ofreciendo una democracia de plasma y sin preguntas frente a una democracia participativa.

Corresponde al Grupo Parlamentario Socialista, como primera fuerza política de la oposición, plantear iniciativas que demuestren que el Parlamento ni está muerto ni hace oídos sordos a las reivindicaciones de los movimientos ciudadanos. De ahí mi propuesta, ya remitida a la dirección socialista, para que nos dotemos de una Agenda estratégica propia que nos permita realizar un seguimiento, análisis y control diario de la política general del Gobierno de Rajoy en relación con la regeneración, la calidad de la democracia y la lucha contra la corrupción.

Para ello se debe crear por Rubalcaba un grupo intensivo de trabajo y marcaje formado por diputados socialista. También ha de activar de modo específico el cumplimiento de los compromisos acordados el pasado 26 de febrero de 2013 por el Congreso en su Resolución como consecuencia del debate sobre el estado de la nación. Igualmente, hay que preparar con antelación la respuesta de los diputados socialistas a los proyectos que debe presentar la Vicepresidenta del Gobierno ante las Comisiones del Congreso y consistentes en propuestas sobre las once reformas legales para su debate y aprobación.

Por último, la Agenda por la Regeneración ha de incluir la presentación sin demora de un Manifiesto contra la corrupción y de un nuevo "Contrato ético del PSOE con la Ciudadanía". Sólo así podremos plantear desde la coherencia nuevas iniciativas en el Congreso para complementar las carencias de la Resolución.

Nuestro objetivo no puede ser otro que afianzar las bases de una democracia ética, transparente y participativa que ayude a recuperar la confianza de la ciudadanía en la política. Y en particular en el PSOE.

 

 

Odón Elorza

Publicado en EL DIARIO VASCO el 23 de mayo de 2013

Leer más..
Suscribirse a este RSS
Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

Copyright © 2014 - 2023 - Odón Elorza. Todos los derechos reservados.