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Proposición parlamentaria en favor de la Bicicleta, consensuada con todos los Grupos del Congreso y entidades del sector.

                                           

La feliz creación de un Grupo Interparlamentario de la Bicicleta en el Congreso ha permitido acordar una Proposición en favor del impulso y apoyo a la bicicleta como una alternativa de transporte a consolidar en el marco de las políticas de Movilidad Sostenible. Se debatirá próximamente en la Comisión de Seguridad Vial. 

 

                                                A LA MESA DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Los Diputados ...... , en nombre del Grupo Parlamentario , ....... ........... , se dirigen a esa Mesa para, al amparo de lo establecido en el artículo 193 y siguientes del vigente Reglamento del Congreso de los Diputados, presentar la siguiente PROPOSICIÓN NO DE LEY en relación con "las medidas para favorecer y promover el uso de la bicicleta", para su debate en Comisión de Seguridad Vial.

                                          En el Congreso de los Diputados a 16 de abril de 2015

LOS DIPUTADOS .........

LOS PORTAVOCES DE LOS GRUPOS ........                                    

                                                               EXPOSICIÓN DE MOTIVOS :

 

 

Las políticas de movilidad y seguridad vial que vienen desarrollando desde hace un tiempo las administraciones locales persiguen dos objetivos principales: de un lado, la pacificación del trafico urbano y, de otro, el fomento de la bicicleta como medio de transporte preferente e integrado en sus políticas de movilidad sostenible.

Estimular el ciclismo urbano y metropolitano es una medida efectiva y ecológica para dar respuesta a muchas necesidades de desplazamiento, resolviendo al mismo tiempo distintos problemas de saturación de tráfico de vehículos motorizados y medioambientales, a la vez que se puede lograr un ahorro importante en gasto sanitario.

La bicicleta es un medio de transporte flexible para la movilidad en espacios urbanos e interurbanos, así como para la práctica deportiva, el ocio y el turismo. No contamina, es silenciosa, rápida en pequeñas y medianas distancias, no ocupa mucho sitio, económica, fácil de usar y beneficiosa para la salud, la mejora de la calidad ambiental y la creación de empleo. No en vano más de 1.000 millones de personas optan por utilizarla en sus desplazamientos cotidianos en nuestro planeta, siendo en consecuencia el vehículo más empleado por la Humanidad.

Por tanto, desde amplios sectores sociales e institucionales se considera que es preciso apostar por una nueva lógica de funcionamiento -en el ámbito de las políticas de ordenación territoriales, del modelo de ciudad y de la movilidad general- que cuestione a través de intervenciones tangibles la hegemonía del automóvil.

Dicha lógica debería estar basada en:

a) una concepción urbanística de las ciudades y de la accesibilidad que reduzca la generación de necesidades de desplazamiento;

b) la disminución en la utilización en vehículos motorizados, así como de su velocidad;

c) y la potenciación de los desplazamientos peatonales, ciclistas y en transportes colectivos, sin que ello produzca merma alguna para el acceso de las personas a los bienes y servicios que les sean necesarios.

El impulso definitivo a la cultura de la bici en España requiere la creación de un marco normativo adecuado, tanto a nivel legislativo como reglamentario y de ordenanzas, sin olvidar los procesos de consulta y participación ciudadana, así como de un proceso político de apoyo que permita el incremento del uso seguro de la bicicleta en sus distintas vertientes (como medio de transporte cotidiano, deportiva o recreativa).

Pero, además, la bicicleta ha de estar combinada y resultar accesible con los sistemas de transporte público. Existe un enorme potencial para el desarrollo de la bicicleta en nuestro país y múltiples son las ventajas desde el punto de vista de la salud, función social, reducción del consumo de energía, mejora medioambiental, desarrollo económico, atracción de turismo o la calidad de vida en nuestras ciudades. Nadie pone en duda las virtudes de la bicicleta y los citados beneficios de su uso. Además, su presencia en las calles las hace más humanas y transitables, ayudando a sacar el vehículo del centro y ganar espacio para los peatones.

Las bicicletas han comenzado a ser habituales en las calles de la mano de políticas de movilidad sostenible que contribuyen a recuperar espacios para la convivencia y no pongan en situaciones de riesgo a los peatones. Por ello es importante regular la tipología de las vías ciclistas, extender las zonas 30 de velocidad máxima para los vehículos en determinadas arterias de las ciudades y activar los registros de bicicletas.

Resulta evidente que las competencias para la promoción de la bicicleta están repartidas entre los distintos niveles territoriales de las administraciones públicas, pero hay aspectos importantes que corresponden al ámbito estatal. Por ejemplo: la elaboración de un Plan Nacional de la Bicicleta de carácter estratégico, en línea con los existentes en otros países europeos; la existencia de una instancia para el análisis, seguimiento, consulta y debate de las grandes cuestiones que afecten a la bicicleta; la revisión del marco normativo y en especial de la Ley de Movilidad Sostenible y de su Reglamento; la garantía de la íntermodalidad de la bicicleta con los medios de transporte público, el apoyo a la economía del sector y la deseable menor fiscalidad o la coordinación de actuaciones entre ministerios y con las administraciones locales y autonómicas.

En base a las anteriores razones y para introducir la bicicleta en las agendas institucionales se ha constituido un Grupo Interparlamentario de la Bicicleta formado por diputad@s de todos los partidos políticos del Parlamento, con la colaboración y participación de las entidades representadas en la Mesa Nacional de la Bicicleta y abierto a quienes deseen contribuir con sus aportaciones.

En base a las anteriores consideraciones, los Grupo Parlamentario firmantes presentan de modo conjunto la siguiente Proposición No de Ley:

                                "El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a:

1- Considerar la bicicleta como un medio de transporte que debe favorecer e integrar en sus políticas de movilidad y seguridad vial, teniendo en cuenta la transversalidad competencial, para incrementar su uso en España en las mejores condiciones.

2- La elaboración de un Plan Nacional de la Bicicleta que contemple, a modo de directrices de alcance estratégico, iniciativas normativas, actuaciones programáticas sectoriales, coordinación interadministrativa y recomendaciones que sirvan, en conjunto, para promover el uso habitual de la bici como una alternativa de movilidad dentro de una política de transporte integral y sostenible.

3- Trabajar y concienciar en los distintos ámbitos de la sociedad, como es en el seno de las administraciones públicas, organizaciones sociales y económicas, partidos políticos y operadores de transporte, para que se formalicen compromisos programáticos en favor de la bicicleta."

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La regeneración de los Ayuntamientos y su "vuelta" a la pasión del 79.

"Los retos serán: gestionar las ciudades desde la cultura de pacto, capacidad para rebelarse frente a las consecuencias de la crisis y las desigualdades del sistema, y construir una democracia participativa"

Los nuevos Ayuntamientos que surgirán el 24 de mayo deberán redescubrir las pasiones que nos movieron en aquellas primeras elecciones municipales tras la dictadura, en 1979. Me refiero a la fuerza, las ansias e ilusiones para recuperar la libertad y la vitalidad de la democracia, la vocación de servicio público de los alcaldes y concejales y la capacidad de transformar las ciudades; ahora subrayaríamos los objetivos de una mayor cohesión social, además de aprender para rectificar los graves errores cometidos en la política urbanística de muchas ciudades y por la falta de transparencia.

Es la oportunidad de abordar la regeneración de la administración local, la corrección de vicios detectados en su funcionamiento, la falta de mecanismos reales de participación y la búsqueda de una mayor eficiencia en la gestión. Y también en los procedimientos de contratación y urbanísticos que han permitido casos de corrupción. No debe asustar plantearnos una refundación institucional de los Ayuntamientos que tenía que haberse iniciado con rotundidad, como mínimo, en 2011 pero que la abrumadora ocupación de las Alcaldías por el PP ha imposibilitado.

La derecha en las Alcaldías ha mantenido una actitud sumisa o pasiva ante las políticas de recortes y extrema austeridad del Gobierno Rajoy, ante la Ley de reforma local que merma sus competencias, los desahucios y las leyes retrógradas. Se han puesto de perfil escapando de sus responsabilidades por lo que es exigible que la ciudadanía les castigue democráticamente en las urnas.

Este fin de semana se ha celebrado la Conferencia Municipal del PSOE, sin polémicas y en una clima de trabajo sobre los programas. Mientras, los diferentes partidos van cerrando sus candidaturas a las Alcaldías y la encuesta de El País nos muestra que Podemos pierde fuerza tras el pinchazo de Andalucía y las cuatro fuerzas aparecen en un pañuelo ante las elecciones generales con un factor de volatilidad del voto y de incertidumbre política muy alto.

Cualquier error de estrategia, una falta de audacia en las iniciativas sobre la forma pactada de resolver la elección de la Presidencia de Andalucía y la Mesa del Parlamento, el acierto en la resolución de los imprescindibles pactos para garantizar la gobernabilidad de los Ayuntamientos y las concreciones de los respectivos programas para La Moncloa de modo que sean creíbles, serán claves decisivas para decantar muchos votos en las generales.

En este marco, es oportuno recordar que las consecuencias de la crisis sobre muchas familias van a permanecer durante años y que se necesita una estrategia coherente para hacerles frente desde las nuevas Alcaldías. La crisis económica ha incrementado la desigualdad en las ciudades, y es en sus plazas, barrios, escuelas, hospitales y en las propias "ventanillas municipales" de ayudas sociales donde se expresan esas consecuencias en términos de exclusión, desatención, inseguridad vital y pobreza.

El otro reto para los Ayuntamientos es el de construir con los movimientos cívicos una democracia de más calidad y, por tanto, más participativa y transparente, apostando por una gobernanza que incorpore a los movimientos sociales y agentes económicos y ciudadanos en procesos de consultas y en la toma de decisiones. De ello trataré en un próximo artículo con propuestas innovadoras.

Para los alcaldes y alcaldesas que se proclaman de izquierdas o progresistas es obligado adoptar una actitud de rebeldía institucional para combatir, desde los gobiernos locales, los impactos de la crisis en millones de personas que habitan en pueblos y ciudades y, a la vez, avanzar en la dirección de una renovada democracia participativa que elimine las causas de corrupción.

La desafección ciudadana provocada por los errores de políticos, partidos e instituciones exige concebir la función política con otra sensibilidad frente a los años de moral distraída, gasto fácil y descontrolado. Se precisa otra forma de hacer política local que apueste por la cultura de pacto para garantizar la gobernabilidad y ayudar a madurar la democracia, primando un modelo de ciudad más solidaria y más activa a la hora de impulsar actividades económicas que favorezcan la creación de empleo.

Quien no tenga clara esta visión del papel de los Ayuntamientos para abordar el nuevo ciclo de la política en España, que exige priorizar el combate contra las desigualdades y la regeneración democrática del sistema institucional, fracasará en las elecciones por mucho que ofrezca un programa lleno de promesas y de compromisos que sonarán a hueco.

Y si bien es cierto que el 24 de mayo, tras el final del bipartidismo, muchos votarán "marcas", otros lo harán por personas honestas, coherentes con las convicciones que les llevan a presentar su candidatura y capacitadas con vocación de defensa del interés general.

Odón Elorza / Diputado Socialista por Gipuzkoa

Para publicoscopia.es / 12 de abril de 2015

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El mayor problema del PP se llama Rajoy.

Así es. Según han confirmado fuentes de La Moncloa el todavía Presidente no aceptó la feliz sugerencia de Esperanza Aguirre, de su asesor mediático Pedro Arriola y del portavoz Floriano de asistir a alguna procesión como nazareno penitente y con la discreción que otorga un buen capirote.

La intención era que un Rajoy Nazareno se liberara de ese modo de los errores politicos y pecados contra la moral publica cometidos durante largos años para poder acudir a la Junta Directiva Nacional del PP con la fortaleza de quien ha purgado sus delitos y se ha reencontrado a si mismo.

Porque entiendo que para eso debiera convocarse esa Junta de salvación nacional que, sin embargo, en un partido que se dice democrático no se ha reunido en dos años ya que, al parecer, todo iba a pedir de boca siguiendo el guión de aparecer como salvadores de España frente al Judas de Zapatero y su herencia.

Pero no hay nada que hacer; no habrá milagro. Ni Rajoy es amigo de reconocer errores ni capaz ya de transmitir ilusión a nadie, ni siquiera a los más cercanos. Por eso cometerá otra torpeza: intentar soltar un discurso de Pascua de Resurrección sin haber mediado el más mínimo arrepentimiento. No se da cuenta de que carece de toda credibilidad. Al día de hoy el PP debería saber que con él no tiene salvación posible.

Rajoy ha dejado pasar demasiado tiempo sin rectificar sus políticas de austericidio, imponiendo sus leyes retrógradas y mostrando su falta de voluntad política a la hora de abordar las reformas legislativas imprescindibles para acometer la regeneración del sistema democrático e impedir y castigar situaciones como los casos de corrupción de Gürtel y la financiación ilegal del PP gestionada por un consentido Bárcenas.

Ya no disponen de capacidad de reacción y tanto Rajoy como el PP están políticamente muertos. La debacle de Andalucia se repetirá en la mayor parte de España en las municipales y autonómicas, con la duda del resultado de la "rebelde e inmoral" Esperanza Aguirre en Madrid y de lo que suceda en Galicia.

Si fueran conscientes de la que les viene encima no dudarían en tomar medidas excepcionales para tratar de salvar los muebles haciendo dimitir a Rajoy y a Cospedal. La única posibilidad de recuperar espacio electoral y evitar la huida de una parte importante de su voto conservador a Ciudadanos, consiste en hacer dimitir a Rajoy por sus responsabilidades políticas para sustituirlo por Soraya Saenz de Santamaria en La Moncloa. Y colocar a un hombre menos sectario, como Alfonso Alonso, en la Secretaria General del PP. Hechos ejemplarizantes y no palabras.

Pero no tienen el valor suficiente y caminan hacia el suicidio por mucho que, a ultima hora, Rajoy les quisiera confundir con el compromiso de aprobar medidas electorales que alivien, solo en parte, la presión que soporta la sufrida y asqueada ciudadanía.

Puestas así las cosas, la batalla se librará entre el PSOE y Podemos. Los socialistas crecidos con la victoria en las andaluzas y los podemistas un poco desfondados con unos resultados por debajo de sus expectativas de triunfo. Sobre todo tras proponer ideas tan "innovadoras" como someter a consulta popular en Andalucía la celebración de la Semana Santa procesional.

Qué importante resultaría para el PSOE - tanto como una demostración de diálogo y de cultura del pacto en todos los frentes para dar respuestas a la gobernabilidad de las instituciones - que la declaración de los aforados socialistas ante el juez, por el caso de los ERE, pudiera celebrarse y resolverse con celeridad pero siempre antes de las próximas elecciones.

La decisión judicial, confirmando las imputaciones ya con cargos o bien todo lo contrario, daría necesariamente paso a un pronunciamiento -por parte de Pedro Sánchez y Susana Díaz- imaginable y reforzador del espíritu regenerador del PSOE.

Odón Elorza / Diputado Socialista por Gipuzkoa

Para publicoscopia.es / 5 de abril de 2015

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¿Para qué queríamos la Capitalidad Cultural Europea?

¿Qué ha sucedido desde que nos pusimos a saltar eufóricos de alegría tras ganar aquel título en la gran sala del Ministerio de Cultura un 28 de junio de 2011, ante la envidia de las ciudades rivales y el aplauso del jurado internacional?

Queríamos combatir una imagen de San Sebastián asociada a la violencia y el terror. Queríamos poner en valor y difundir nuestra intensa vida cultural, la misma que sobrevivía en extraña coexistencia con el terrorismo. Donostia y Gipuzkoa necesitaban un reto colectivo, un objetivo ambicioso con el que impulsar el final del terrorismo y levantar olas de una nueva energía ciudadana.

Con aquella intención propuse a la ciudad ganar un gran titulo acorde con la tradición y las potencialidades culturales de Donosti, para aprender, a lo largo de su preparación y desarrollo, a construir la convivencia. Además, convenía redefinir nuestro modelo cultural superando la autocomplacencia.

Lograr ser Capital Europea de la Cultura en 2016 nos obligaría a ser exigentes e innovadores con los nuevos equipamientos: la Casa de la paz y los derechos humanos en Aiete, el Museo San Telmo, el Basque Culinary Center, Musikene y Tabakalera, entre otros. Con ellos, con los festivales y los eventos culturales no oficiales nos propusimos alentar nuestra capacidad artística y creativa para contagiarla a otra ciudades de una Europa en crisis, en la idea de contribuir a afrontar los nuevos desafíos.

Era imprescindible que el relato y la épica de nuestro Proyecto interesara y fuera de utilidad a otros territorios europeos con problemas de convivencia y cohesión social. De modo que aquel sueño buscaría el encuentro con ciudades europeas que atravesaran graves problemas económicos, sociales, medioambientales, de inmigración, sanitarios, culturales, lingüísticos y, por supuesto, conflictos de violencia o sus consecuencias por un reciente pasado.

Con ellas empezamos a trabajar en redes para reflexionar sobre el papel de la educación y la cultura y contrastar propuestas de solución a las crisis existentes. Y así construimos el Proyecto "Cultura para la Convivencia". Defendíamos -y lo seguimos haciendo- que la violencia y el miedo, el sectarismo y el odio, la exclusión y la pobreza, el racismo y la xenofobia se combaten con más cultura, favoreciendo el acceso a la cultura.

Por eso nuestra candidatura tenía que hablar de la educación en valores, abrir la ciudad y el País Vasco a otras realidades y expresiones culturales, a otros pueblos bañados por el Atlántico de Norte a Sur. Debería movilizar a la ciudadanía y empoderar a nuestros colectivos y organizaciones culturales para abordar, en torno a la idea de "Cultura para la Convivencia", la coproducción de espectáculos de música, danza, teatro y coros, de actividades artísticas, literarias, deportivas, exposiciones y programas sociales, como fruto de la cooperación y del desarrollo del trabajo en red con colectivos, grupos, entidades e instalaciones culturales de otras ciudades del continente.

Los programas aprovecharían el simbolismo de la mar, isla, faros, olas, arena, ríos y montes a lo largo de un territorio asentado en dos Estados, porque contábamos con la complicidad de Baiona y Biarritz. La candidatura quería romper tabúes y se articulaba con el euskera, castellano y francés en un espacio transfronterizo para configurar la Eurociudad cultural vasca como un modelo para Europa.

Estuvimos convencidos (¡qué ingenuidad!) de que DSS2016 nos ayudaría a ser una ciudad más cosmopolita, menos sectaria y endogámica, comprometida con los problemas reales de las gentes de Euskal Hiria y de las urbes europeas; algo que el evento no podía ocultar. Seríamos el centro de los debate sobre temáticas contemporáneas como las causas de la crisis y el desempleo, los jóvenes y las nuevas migraciones, el ébola o la yihad.

Se avanzaría plasmando la idea central del Proyecto cultural desde 2013 con celebración de foros, presentación de libros y estreno de películas. 2016 daría oportunidad a prácticas de solidaridad, serviría al desarrollo de la industria cultural, al impulso de proyectos de artistas jóvenes y permitiría una mayor presencia de las diferentes tradiciones y expresiones culturales vascas en el espacio europeo de interculturalidad.

Con estos compromisos nos lanzamos en marzo de 2008, sin mucha credibilidad en la calle pero decididos a alimentar los ejes en procesos participativos y consultas con el mundo cultural y la ciudadanía, organizando talleres, reuniones y hasta asambleas en el Teatro Victoria Eugenia.

Pero el tiempo ha transcurrido y no se ha recorrido bien el camino. Muchos han perdido la ilusión por un Proyecto despreciado por quienes nunca sintieron ni la pasión por su contenido ni la necesidad de su realización. Tres años sin dar con un equipo, sin buscar patrocinios y sin comunicar la razón de ser de DSS2016.

Demasiados errores, sectarismo e incapacidad de gestión que han desfigurado contenidos y matado los sueños. Aunque ayer en Bruselas, con buen criterio y elegancia, el comité europeo de seguimiento ha soslayado los problemas y carencias de la candidatura. El resultado final será otra historia.

Odón Elorza

Ex-Alcalde de San Sebastián (1991-2011) /  Diputado Socialista por Gipuzkoa

*(Publicado el 26 de marzo de 2015 en El Diario Vasco)

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