Que nadie vea ningún entreguismo o cesión detrás del titular. Al contrario, es una posición de responsabilidad y madurez política. El diálogo y la búsqueda del entendimiento entre los socialistas y las fuerzas más cercanas por los contenidos de sus programas electorales, en especial con Unidos Podemos, resultará imprescindible para avanzar en la creación de una mayoría política que permita superar la etapa negra del Gobierno Rajoy. Nadie debería negarse a intentarlo.
En concreto, no será tarea fácil llegar a pactos con Pablo Iglesias tras su comportamiento provocador en los pasados meses y el bloqueo al que sometió el proceso de investidura de Pedro Sánchez como un Presidente Socialista que llevaba un programa de cambio. Tampoco ayuda el clima de dura confrontación electoral que vivimos entre el PSOE y la alianza Unidos Podemos.
El resultado del sentido de voto de Podemos e IU, contrario a la propuesta abierta del PSOE que ofreció Pedro Sánchez, ha permitido la continuidad de Rajoy, un Presidente en funciones que estaba contra las cuerdas por los casos de corrupción. Un Presidente indigno de un país por su inmovilismo ante el deterioro de la relación con Cataluña, por sus políticas antisociales e inmorales que solo han servido para crear más sufrimiento en millones de familias, traducido en más desigualdad, pobreza, incertidumbres sobre el futuro inmediato de las pensiones y precariedad laboral.
Pero los socialistas somos, por encima de todo, la gente responsable en la izquierda que deberá conducir el gobierno y las enormes transformaciones pendientes. Creo firmemente en ello y afirmo, sin dudar, que no permitiremos otro gobierno del PP alimentando ninguna gran coalición. Por eso deberemos afrontar, tras el 26J, el entendimiento con Unidos Podemos, sin excluir a otras fuerzas. Y hacerlo con voluntad, inteligencia y generosidad pensando en las necesidades de la gran mayoría de la población.
En una situación de gravedad como la que atraviesa España, los pactos son imprescindibles para devolver, con medidas sociales concretas y leyes sectoriales consensuadas, la dignidad y la seguridad a la vida de millones de familias. Son las afectadas por la crisis económico-financiera, personas que necesitan un Estado Social y Democrático que les proteja.
Sabemos lo que nos espera si ganara Rajoy. Ya podemos despedirnos de avanzar en la lucha contra la desigualdad y la corrupción, o de volver a tener una España incluyente con voz propia en Europa. Lo que nos espera, si sigue el PP, serán más recortes y nuevos ataques a la cohesión social y territorial, junto a una fiscalidad aún más injusta e insolidaria, contraria a criterios de redistribución de rentas.
El final del bipartidismo y el complicado tablero electoral sitúan a la puesta en práctica de la cultura política de pactos como la clave para lograr la formación de un gobierno de cambio que tenga garantizada la estabilidad. En este sentido, es especialmente acertada la propuesta que ya ha anunciado Pedro Sánchez de someterse a una cuestión de confianza en el Congreso a los dos años de mandato.
Sin embargo, considero que no ha calado aún en Madrid la idea de que para garantizar la estabilidad y buen funcionamiento de un gobierno entre diferentes, son imprescindibles estos cuatro principios que forman parte de la cultura de pacto y que los socialistas vascos hemos aplicado desde hace tiempo en las institucIones de Euskadi:
- la aceptación de las discrepancias para que ello no impida, de entrada, sentarse a dialogar,
- la búsqueda de posiciones comunes y propuestas compartidas,
- la capacidad de asumir cesiones razonables que no perjudiquen el interés general,
- y saber pactar incluso las discrepancias en el marco de unas reglas de lealtad.
Las actitudes intransigentes y de soberbia, las exclusiones y vetos, lo mismo que el establecimiento a priori de líneas rojas y el sectarismo político, son barreras infranqueables para la cultura de pacto.
Se nos podrá acusar a los socialistas de ingenuos, de haber cometido errores en la metodología o en la insuficiente explicación de los pasos que hemos dado en el proceso de investidura. Pero no de incoherentes o irresponsables, ni de abandonar las posiciones y principios socialistas por buscar -Pedro Sanchez lo intentó hasta el final- un pacto programático transversal de contenido claramente progresista, más allá de los bloques ideológicos.
Odón Elorza
Candidato del PSE-PSOE al Congreso por Gipuzkoa
San Sebastián 12 de junio de 2016
publicado en El Socialista Digital